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¿Qué es la afasia?

La afasia es un trastorno que daña las partes del cerebro responsables del lenguaje y afecta la capacidad de una persona para comunicarse. En la mayoría de las personas, estas áreas se encuentran en el hemisferio izquierdo del cerebro. La afasia suele aparecer de forma repentina, a menudo tras un accidente cerebrovascular o un traumatismo craneoencefálico, pero puede desarrollarse lentamente como resultado de un tumor cerebral o una enfermedad neurológica progresiva, como la demencia. El trastorno afecta el lenguaje, la lectura, la escritura, la expresión y la comprensión. Puede coexistir con trastornos del habla, como la disartria o la apraxia del habla, que también son consecuencia de un daño cerebral.

Tipos de afasia

Hay dos grandes categorías de afasia, fluente y no fluente, y a su vez, estas categorías se subdividen en varios tipos.

Afasia fluida
El daño al lóbulo temporal del cerebro puede provocar afasia de Wernicke, el tipo más común de afasia fluida. Las personas con afasia de Wernicke suelen hablar con frases largas y completas sin sentido, añadir palabras innecesarias e incluso inventar palabras. Por ejemplo, alguien con afasia de Wernicke podría decir: “Sabes que el piochachio prosendió y que quiero dibujarle círculos y cuidar de él como que tú querías antes”. Como resultado, a menudo es difícil seguir lo que intentan decir. Las personas con esta afasia no suelen ser conscientes de sus errores al hablar. Otra característica distintiva de este tipo de afasia es la dificultad para comprender el habla.

Afasia no fluente
La afasia de Broca es el tipo más común de afasia no fluente. Las personas con esta afasia presentan daño que afecta principalmente al lóbulo frontal del cerebro. Suelen tener debilidad o parálisis del lado derecho del brazo y la pierna, ya que el lóbulo frontal también es importante para los movimientos motores.

Las personas con afasia de Broca pueden comprender el habla y saber lo que quieren decir, pero suelen usar frases breves que producen con gran esfuerzo. Suelen omitir palabras cortas, como “es”, “y”, “el” y “la”. Por ejemplo, una persona con afasia de Broca puede decir “pasear perro” cuando quiere decir “voy a sacar al perro a pasear”, o “libro libro dos mesa” en vez de “hay dos libros sobre la mesa”. Las personas con afasia de Broca suelen comprender bastante bien el habla de los demás. Por ello, suelen ser conscientes de sus dificultades y pueden frustrarse con facilidad.

Otro tipo de afasia no fluente, la afasia global, se produce por el daño en amplias zonas de los centros del lenguaje en el cerebro. Las personas con afasia global presentan graves dificultades de comunicación y pueden tener una capacidad extremadamente limitada para hablar o comprender el lenguaje. Es posible que no puedan decir ni siquiera unas pocas palabras o que repitan las mismas palabras o frases una y otra vez. Asimismo, pueden tener dificultades para comprender incluso palabras y oraciones sencillas.

Existen otros tipos de afasia, cada uno causado por daño en diferentes áreas del lenguaje del cerebro. Algunas personas tienen dificultad para repetir palabras y oraciones, aunque las entiendan y puedan hablar con fluidez (afasia de conducción). A otras les cuesta nombrar objetos, aunque sepan qué son y para qué se utilizan (afasia anómica).

En ocasiones, el flujo sanguíneo al cerebro se interrumpe temporalmente y se restablece rápidamente. Este tipo de lesión se denomina accidente isquémico transitorio (AIT). Tras un AIT, puede recuperarse la capacidad de hablar en unas horas o días.

Causas de la afasia

La afasia se debe a un daño en una o más áreas del lenguaje del cerebro. Con mayor frecuencia, la causa de la lesión cerebral es un accidente cerebrovascular. Un accidente cerebrovascular se presenta cuando un coágulo sanguíneo o la ruptura de un vaso sanguíneo interrumpe el flujo sanguíneo a una parte del cerebro. Las células cerebrales mueren al no recibir el suministro normal de sangre, que transporta oxígeno y nutrientes esenciales. Otras causas de lesión cerebral y afasia son golpes graves en la cabeza, tumores cerebrales, heridas por arma de fuego, infecciones cerebrales y trastornos neurológicos progresivos, como la enfermedad de Alzheimer.

Factores de riesgo de la afasia

La mayoría de las personas con afasia son de mediana edad o mayores, pero cualquiera puede desarrollarla, incluso los niños pequeños. Distintas afecciones, como los accidentes cerebrovasculares, los traumatismos craneoencefálicos, los tumores cerebrales y la demencia, pueden causar afasia. Según la Asociación Nacional de Afasia, aproximadamente un millón de personas en Estados Unidos tienen esta afección, y casi 180,000 estadounidenses la desarrollan cada año.

Detección y prevención de la afasia

Varias afecciones, como los accidentes cerebrovasculares, los traumatismos craneoencefálicos, los tumores cerebrales y la demencia, pueden causar afasia. Es importante destacar que la afasia no se puede prevenir. Sin embargo, reducir los factores de riesgo asociados con los accidentes cerebrovasculares u otras causas de afasia puede ayudar a reducir su incidencia. Esto se puede lograr manteniendo un estilo de vida saludable haciendo actividad física regular y evitando el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol.

Signos y síntomas de la afasia

Los síntomas de la afasia pueden variar considerablemente según la causa y la gravedad del daño. En general, los pacientes pueden experimentar dificultad para formar oraciones, recordar palabras o nombres, comprender el lenguaje hablado, hablar con claridad (sin tartamudear ni arrastrar las palabras) y encontrar las palabras adecuadas al comunicarse.

Diagnóstico de la afasia

La afasia suele diagnosticarse mediante un reconocimiento físico, estudios de imagen y evaluaciones del lenguaje. Durante la evaluación, el equipo de atención médica evaluará la capacidad del paciente para comprender el habla, hablar, leer y escribir. El doctor también puede utilizar pruebas de diagnóstico por imágenes, como la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (RM), para determinar si la afasia se debe a un daño cerebral.

Tratamiento de la afasia

Tras una lesión cerebral, se producen cambios profundos en el cerebro, lo que facilita su recuperación. Como resultado, las personas con afasia suelen experimentar mejoras drásticas en sus capacidades de lenguaje y comunicación durante los primeros meses, incluso sin tratamiento. Cuando la afasia persiste tras este periodo inicial de recuperación, se recurre a la terapia del habla y el lenguaje para ayudar a los pacientes a recuperar su capacidad de comunicarse.

Las investigaciones han demostrado que las capacidades lingüísticas y comunicativas pueden seguir mejorando durante muchos años y, en ocasiones, se acompañan de una nueva actividad en el tejido cerebral cercano a la zona dañada. Algunos factores que pueden influir en esta mejora son la causa de la lesión cerebral, la zona cerebral dañada, la extensión del daño, y la edad y el estado de salud del individuo.

La terapia para la afasia busca mejorar las habilidades comunicativas de la persona. Para esto, la ayuda a aprovechar las capacidades lingüísticas preservadas, recuperar lo más posible las afectadas y aprender otros métodos de comunicación, como gestos, imágenes y dispositivos electrónicos. La terapia individual se centra en las necesidades específicas de cada persona, mientras que la terapia de grupo ofrece la oportunidad de poner en práctica las nuevas habilidades comunicativas en un grupo reducido.

Gracias a las tecnologías recientes, se han creado nuevas herramientas para las personas con afasia. Los terapeutas del habla y el lenguaje virtuales ofrecen a los pacientes la flexibilidad y comodidad de la terapia a domicilio a través de una computadora. Las aplicaciones de generación de voz en dispositivos móviles, como tabletas, también pueden ofrecer un método de comunicación alternativo para quienes tienen dificultades con el lenguaje hablado.

Cada vez más, los pacientes con afasia participan en actividades como clubes de lectura, grupos de tecnología y clubes de arte y teatro. Estas experiencias los ayudan a recuperar la confianza y la autoestima social, así como a mejorar sus habilidades de comunicación. En la mayoría de las ciudades principales, hay clubes para supervivientes de ACV, que son grupos de apoyo regionales formados por personas que han tenido un accidente cerebrovascular. Estos clubes pueden ayudar a la persona y a su familia a adaptarse a los cambios de vida que acompañan al accidente cerebrovascular y la afasia.

Los tratamientos que ofrecemos son:

  • Los pacientes trabajan en estrecha colaboración con nuestros terapeutas del habla y el lenguaje para mejorar las habilidades y capacidades de comunicación, independientemente de la causa de la afasia.
  • Se les enseña a los pacientes a utilizar dispositivos de comunicación, como computadoras, tableros de comunicación y otras estrategias de asistencia.

Vivir con afasia

La participación familiar es a menudo un componente crucial del tratamiento de la afasia porque permite a los miembros de la familia aprender la mejor manera de comunicarse con sus seres queridos.

Se anima a los miembros de la familia a:

  • Darle a la persona suficiente tiempo para hablar
  • Solicitar y valorar la opinión de la persona con afasia, especialmente en asuntos familiares
  • Evitar corregir el habla de la persona
  • Fomentar cualquier tipo de comunicación, ya sea hablar, hacer gestos, señalar o dibujar
  • Ayudar a la persona a hacer actividades fuera del hogar y buscar grupos de apoyo, como clubes para supervivientes de accidente cerebrovascular
  • Incluir a la persona con afasia en las conversaciones
  • Mantener una forma de conversación natural y apropiada para un adulto
  • Minimizar las distracciones, como una radio o un televisor a un volumen alto, siempre que sea posible.
  • Participar en sesiones de terapia, si es posible.
  • Repetir las palabras del contenido o escribir palabras clave para aclarar el significado según sea necesario.
  • Simplificar el lenguaje utilizando oraciones cortas y sencillas

Los investigadores están probando nuevos tipos de terapia del habla y el lenguaje en personas con afasia reciente y crónica para ver si los nuevos métodos pueden ayudarlas a recuperar el vocabulario, la gramática, la prosodia (tono) y otros aspectos del habla. Algunas técnicas nuevas implican mejorar las capacidades cognitivas que apoyan el procesamiento del lenguaje, como la memoria a corto plazo y la atención. Otras son actividades que estimulan las representaciones mentales de sonidos, palabras y oraciones, lo que facilita que la persona acceda a ellas y las memorice.

Los investigadores también están explorando la medicina como enfoque experimental para tratar la afasia. Algunos estudios están evaluando si los medicamentos que afectan a los neurotransmisores químicos del cerebro pueden utilizarse en combinación con la terapia del habla y el lenguaje para mejorar la recuperación de diversas funciones del lenguaje.

Otras investigaciones se centran en el uso de métodos avanzados de pruebas de imágenes, como la resonancia magnética funcional (RMf), para explorar cómo se procesa el lenguaje en el cerebro sano y dañado, y comprender los procesos de recuperación. Esta investigación podría profundizar nuestro conocimiento sobre cómo se reorganizan las áreas implicadas en el habla y la comprensión del lenguaje tras una lesión cerebral. Los resultados podrían tener implicaciones para el diagnóstico y el tratamiento de la afasia y otros trastornos neurológicos.

Un área de interés relativamente nueva en la investigación de la afasia es la estimulación cerebral no invasiva en combinación con la terapia del habla y el lenguaje. Dos de estas técnicas de estimulación cerebral, la estimulación magnética transcraneal (EMT) y la estimulación transcraneal por corriente continua (ETCC), alteran temporalmente la actividad cerebral normal en la región estimulada. Inicialmente, los investigadores utilizaron estas técnicas para comprender las partes del cerebro que desempeñaban un papel en el lenguaje y la recuperación tras un accidente cerebrovascular. Recientemente, los científicos han estado estudiando si esta alteración temporal de la actividad cerebral podría ayudar a las personas a reaprender el uso del lenguaje.

Para comprender mejor su diagnóstico y contribuir a una investigación de vanguardia, considere la posibilidad de participar en un ensayo clínico para que médicos y científicos puedan aprender más sobre las causas, los síntomas, el tratamiento y la prevención de la afasia. La investigación clínica se sirve de personas voluntarias que ayudan a los investigadores a aprender más sobre un trastorno y, tal vez, a encontrar mejores formas de detectar, tratar o prevenir enfermedades de manera segura.

Se necesitan voluntarios de todo tipo: personas sanas o que padezcan alguna enfermedad, de todas las edades, sexos, razas y etnias, para garantizar que los resultados del estudio se apliquen al mayor número de personas posible y que los tratamientos sean seguros y eficaces para todos los que los utilicen.

Para obtener información sobre cómo participar en investigaciones clínicas, visite la página web de los NIH sobre ensayos clínicos y su participación . Infórmese sobre los ensayos clínicos que actualmente buscan participantes en Clinicaltrials.gov .