Convulsiones y epilepsia
La epilepsia es un trastorno neurológico crónico en el que grupos de células nerviosas, o neuronas, en el cerebro, a veces emiten señales anormales y provocan convulsiones. Normalmente, las neuronas generan señales eléctricas y químicas que actúan sobre otras neuronas, glándulas y músculos para producir pensamientos, sentimientos y acciones humanas.
Durante una crisis epiléptica, muchas neuronas se activan (emiten señales) simultáneamente, hasta 500 veces por segundo, mucho más rápido de lo normal. Este aumento repentino de actividad eléctrica simultánea provoca movimientos, sensaciones, emociones y comportamientos involuntarios, y la alteración temporal de la actividad neuronal normal puede causar pérdida de consciencia.
La epilepsia puede considerarse un trastorno del espectro debido a sus diversas causas, los distintos tipos de crisis epilépticas, su variabilidad en gravedad e impacto entre las personas y la diversidad de afecciones coexistentes. Existen muchos tipos diferentes de epilepsia, que se originan por diversas causas. Las crisis se dividen en dos categorías principales: crisis focales y crisis generalizadas. Sin embargo, dentro de cada categoría existen muchos tipos diferentes de crisis. De hecho, los médicos han descrito más de 30 tipos.
Para obtener más información sobre el diagnóstico de los trastornos convulsivos y la epilepsia, así como sobre sus síntomas, factores de riesgo y planes de tratamiento, consulte el menú de la izquierda. La información y un equipo médico especializado pueden ayudarle a comprender el diagnóstico, facilitando así que tanto usted como su familia controlen los síntomas y mantengan una buena calidad de vida.