Trastornos de la columna vertebral
Los problemas de la médula espinal se producen en el haz de nervios que recorre la parte central de la espalda como consecuencia de una lesión o enfermedad. Cuando un grupo específico de afecciones causa daño o deterioro a la médula espinal, pueden aparecer trastornos como infarto medular, atrofia muscular espinal, osteoartritis y estenosis espinal. Cuando la médula espinal se daña, se interrumpen las señales entre el cerebro y el cuerpo, lo que afecta a las funciones normales y, en ocasiones, provoca discapacidades permanentes.
Algunas posibles causas de trastornos de la médula espinal incluyen lesiones, deficiencia de vitaminas, enfermedades autoinmunes, enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple (EM), infecciones bacterianas como la sífilis y obstrucciones del suministro de sangre. Algunos trastornos se originan fuera de la médula espinal como resultado de la compresión de la misma (debido a una fractura, hematoma, absceso, afección degenerativa o una hernia o rotura de disco) y lesiones.
Otras afecciones que pueden provocar daños en la médula espinal incluyen enfermedades autoinmunes, deficiencia de vitaminas, obstrucciones en el suministro de sangre e infecciones bacterianas como la sífilis.
Si a usted o a alguien que conoce le han diagnosticado un trastorno de la columna vertebral, es posible que se sienta abrumado. Consulte el menú de la izquierda para comprender mejor los diferentes tipos de trastornos de la columna vertebral, su diagnóstico y tratamiento, así como sus síntomas, causas y factores de riesgo.