Acerca de nuestro programa
El Laboratorio de Neurociencia de la Drogadicción y de la Toma de Decisiones del Instituto de Investigación Psiquiátrica de Montefiore Einstein (PRIME, por sus siglas en inglés) estudia las bases neuronales de la toma de decisiones basada en la recompensa, la drogadicción y la conducta motivada. Somos un equipo interdisciplinario que utiliza una amplia gama de enfoques de la neurociencia molecular, de sistemas, computacional y conductual, priorizando el rigor cuantitativo y ampliando los límites técnicos de la experimentación.
Con el objetivo de abordar la adicción a las drogas y la carga que supone para la salud pública, para la cual existen pocos tratamientos biológicos efectivos, estamos desarrollando nuevas estrategias traslacionales para el tratamiento de la adicción a las drogas.
Áreas de concentración
El Laboratorio de Neurociencia de la Drogadicción y de la Toma de Decisiones estudia cómo las interacciones entre el hipocampo, el núcleo accumbens y la corteza prefrontal subyacen tanto a la evaluación de las recompensas fisiológicas como a la atribución patológica de valor a las drogas de abuso.
Nuestro trabajo previo caracterizó el papel de las interacciones entre el hipocampo y el núcleo accumbens en la preferencia de lugar condicionada por la cocaína, y se encontró evidencia de que la potenciación selectiva de entradas hipocampales específicas al núcleo accumbens almacena información que vincula ciertos contextos espaciales con el consumo de drogas. Esta investigación aporta una posible base mecanicista para explicar el conocido fenómeno por el cual la recaída se desencadena por la exposición a "personas, lugares y objetos" previamente asociadas con el consumo de drogas.
Proyectos y colaboraciones actuales
Nuestro trabajo actual amplía el conocimiento sobre el papel de las interacciones entre el hipocampo y el núcleo accumbens en la preferencia de lugar condicionada por la cocaína. Utilizamos diversos enfoques sofisticados y nos centramos en los trastornos por consumo de opioides y cocaína, incluidos los novedosos receptores diseñados exclusivamente por variantes de drogas de diseño (DREADD) que hemos desarrollado para dirigir y manipular diversas partes del circuito canónico entre los ganglios basales y el área tegmental ventral (ATV).
La base de la mayoría de nuestros experimentos consiste en:
- Tareas conductuales cuidadosamente diseñadas que aíslan las variables de interés y permiten medirlas cuantitativamente
- Tareas en versiones de libre movimiento y con la cabeza inmovilizada en las que un animal elige entre diferentes opciones con valores de recompensa impredecibles
- Registros con optosondas de silicio en múltiples sitios en ratones transgénicos que realizan tareas conductuales
- Uso de manipulaciones optogenéticas en bucle cerrado desencadenadas por el análisis en tiempo real de los potenciales de campo locales, la actividad de disparo neuronal y los eventos conductuales
- Vinculación de clases de células definidas transcriptómicamente con sus roles funcionales durante la toma de decisiones y las conductas relacionadas con la adicción
- Desarrollo de un sistema de vector viral para expresar DREADD de forma reversible en animales salvajes para pruebas con primates en colaboración con el Laboratorio Eskandar para la Investigación del Aprendizaje y la Cognición
Acerca de Lucas Sjulson, MD, PhD
Lucas Sjulson, MD, PhD
Profesor adjunto, Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento
Profesor adjunto, Departamento de Neurociencia Dominick P. Purpura
El Dr. Lucas Sjulson es un neurocientífico interesado en las bases neuronales de la toma de decisiones basada en recompensas y la adicción a las drogas. Emplea un enfoque amplio que incorpora sistemas de vanguardia, métodos computacionales y neurociencia molecular. También ejerce como psiquiatra y está interesado en desarrollar nuevos tratamientos basados en genes para uso clínico. El Dr. Sjulson recibió el Premio de Innovación del Director de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), otorgado por cinco años y con un monto de 2.5 millones de dólares, por el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA).