Introducción
Nuestros cirujanos ortopédicos y ortopedistas de renombre mundial son expertos en sus respectivos campos con formación especializada para facilitar el diagnóstico y el tratamiento óptimos de una amplia gama de afecciones ortopédicas. Somos reconocidos internacionalmente por ofrecer a nuestros pacientes una atención ortopédica de la máxima calidad.
¿Qué es la osteoartritis?
La artritis, también conocida como osteoartritis, es una enfermedad de las articulaciones, que es el lugar donde se conectan dos huesos. Las articulaciones sanas ayudan al cuerpo a moverse, doblarse y girar. Las rodillas se deslizan hacia arriba y hacia abajo sin crujidos ni chirridos. Las caderas se mueven al caminar sin problemas. Pero cuando uno tiene osteoartritis, esos movimientos simples y cotidianos duelen. Subir escaleras puede resultar doloroso. Caminar unos pasos, abrir una puerta e incluso peinarse puede ser complicado.
La osteoartritis generalmente afecta a las articulaciones de la columna, la cadera, las manos, las rodillas y los pies, pero también puede aparecer en otras articulaciones.
La osteoartritis es más común en personas mayores. Aunque no se puede curar, existen muchos tratamientos que pueden ayudar con el dolor y facilitar el movimiento. Asimismo, se pueden tomar medidas para evitar que los daños se agraven.
¿Cuál es la causa?
En pocas palabras, la osteoartritis es el desgaste del cartílago de las articulaciones. El cartílago es un tejido amortiguador, firme, grueso y resbaladizo, que cubre y protege los extremos de los huesos donde se unen para formar una articulación.
En la osteoartritis, se producen cambios en el cartílago que provocan su degradación. Cuando eso sucede, los huesos ya no están amortiguados y rozan entre sí, lo que provoca daños y dolor conocido como osteoartritis. Los expertos no saben por qué ocurre esta degradación del cartílago. Sin embargo, se cree que el envejecimiento, las lesiones articulares, el sobrepeso y la genética son factores contribuyentes.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de la osteoartritis pueden ser:
- Dolor, que puede sentirse agudo o con ardor
- Dolor en las articulaciones
- Rigidez o sensación de crujido en las articulaciones, especialmente por la mañana o después de descansar
- Debilidad muscular alrededor de las articulaciones, particularmente común en la osteoartritis de rodilla
- Articulaciones deformadas o con forma extraña, especialmente a medida que la osteoartritis empeora
- Rango de movimiento reducido y pérdida de la función a medida que la osteoartritis empeora, lo que puede dificultar la flexión, extensión o doblado completo de las articulaciones o incluso su uso
- Crujidos, chirridos o sonidos en la articulación
¿Cómo se diagnostica la osteoartritis?
Su médico comprobará que el dolor no esté causado por otro problema y le hará preguntas sobre sus síntomas, como:
- ¿Es el dolor ardiente, punzante o agudo?
- ¿Sus articulaciones están rígidas por la mañana? Si es así, ¿cuánto tiempo dura la rigidez?
- ¿Tiene alguna hinchazón en las articulaciones?
Si las articulaciones están sensibles e hinchadas y los músculos que las rodean están débiles, esto ayudará aún más a su médico a confirmar un posible diagnóstico de osteoartritis. Se pueden realizar radiografías para comprobar si las articulaciones están dañadas. Es posible que su médico quiera realizar análisis de sangre u otras pruebas para ver si hay otras causas de su dolor.
¿Cómo se trata?
Existen muchos tratamientos para la osteoartritis, pero lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra. Colabore con su médico para encontrar la mejor solución. A menudo, una combinación de tratamientos puede ser de gran ayuda. Por ejemplo:
- Analgésicos: si su dolor es leve, los analgésicos de venta libre, como el paracetamol y los antiinflamatorios no esteroides (AINE), ayudarían. Los AINE de uso común incluyen el ibuprofeno y naproxeno. Pero si estos no alivian el dolor, es posible que necesite un medicamento recetado más fuerte. Las inyecciones de medicamentos en la articulación también ayudan a algunas personas.
- Calor o hielo en la articulación dolorida: el calor puede ayudarlo a relajarse antes de una actividad. El hielo es un buen analgésico después de la actividad o el ejercicio. Su médico puede recetarle geles o cremas para frotar sobre la articulación y aliviar el dolor.
- Pérdida de peso, si hay sobrepeso: perder peso puede ayudar a aliviar el dolor osteoartrítico, ya que elimina parte de la presión sobre las articulaciones.
- Ejercicios de fuerza: tener los músculos de los muslos más fuertes, por ejemplo, puede ayudar a reducir la tensión en las rodillas. Nadar, andar en bicicleta y caminar son buenas actividades de entrenamiento de fuerza. Hable con su médico sobre qué tipo de actividad es mejor para usted y pida consejo a un fisioterapeuta.
- Cirugía: si el dolor de cadera o rodilla no mejora con el tratamiento, un médico puede sugerir una cirugía para sustituir la articulación.
Otros dispositivos y herramientas pueden aliviar los síntomas de la osteoartritis liberando la tensión y el peso de las articulaciones y facilitando la sujeción de objetos, la apertura y cierre de objetos y caminar. Las fundas para pomos de puertas, las vendas deportivas, los aparatos ortopédicos, las férulas y los bastones también pueden ayudar.
Cambiar sus actividades o la forma en que realiza las tareas para reducir la tensión en las articulaciones también puede aumentar la movilidad y el rango de movimiento. Por ejemplo, intente caminar en lugar de trotar. O utilice una máquina de coser para hacer un edredón en lugar de hacerlo a mano.
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