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Programa de Medicina Deportiva Pediátrica

Introducción

Nos especializamos en el tratamiento de lesiones deportivas pediátricas. Esta experiencia es particularmente valiosa, ya que aspectos únicos de la anatomía infantil son fundamentales para el crecimiento y el desarrollo. Comprender estas y otras particularidades pediátricas es esencial para lograr los mejores resultados posibles y prevenir futuras lesiones.

El abanico de lesiones relacionadas con el deporte es variado y puede incluir esguinces, distensiones, lesiones de la placa de crecimiento, lesiones del ligamento cruzado anterior (LCA), osteocondritis disecante, subluxación/luxación de rótula, menisco discoide y luxaciones de hombro.

Si se detectan a tiempo, muchas de estas afecciones pueden tratarse con éxito sin cirugía. Sin embargo, en ocasiones, la cirugía ofrece mejores resultados. En estos casos, a menudo se puede realizar mediante una técnica mínimamente invasiva, lo que reduce el dolor y acelera la recuperación.

Reconstrucción del ligamento cruzado anterior

El ligamento cruzado anterior de la rodilla proporciona estabilidad a la articulación, especialmente durante la actividad física. Es importante tanto para deportes de contacto como para aquellos sin contacto. Tras una lesión, la mayoría de los atletas conservan la capacidad de caminar y flexionar la rodilla, pero muchos requieren cirugía para recuperar la estabilidad necesaria y volver a su nivel de competición previo a la lesión.

La reconstrucción del ligamento cruzado anterior (LCA) es una cirugía diseñada para reconstruir un nuevo ligamento que reemplace al LCA dañado o roto. Este ligamento reconstruido generalmente se obtiene del propio tejido del paciente y se realiza utilizando el tendón rotuliano con hueso adyacente o uno de los tendones isquiotibiales. El tejido seleccionado se pasa a través de un túnel creado en la tibia, cruza la articulación de la rodilla y llega a otro túnel creado en el fémur. Se fija en ambos extremos mediante un implante, generalmente un tornillo. Dado que los niños y los adultos jóvenes tienen placas de crecimiento abiertas que deben protegerse, esta técnica quirúrgica se modifica para asegurar la preservación de la placa de crecimiento y que el crecimiento posterior pueda desarrollarse con normalidad.

La cirugía suele ser ambulatoria y los pacientes pueden regresar a casa el mismo día. Tras la intervención, es necesario proteger la rodilla para que los tejidos reconstruidos cicatricen correctamente. Generalmente, esto requiere el uso temporal de muletas. La fisioterapia se suele prescribir. Se ofrecen recomendaciones e instrucciones específicas según las necesidades y condiciones de cada paciente.

Osteocondritis disecante

La osteocondritis disecante es una afección que se produce cuando la capa de soporte óseo debajo del cartílago articular se vuelve isquémica debido a una mala circulación sanguínea. El hueso y el cartílago afectados pueden aflojarse o desprenderse por completo, lo que provoca dolor y otros síntomas mecánicos. Esta afección afecta con mayor frecuencia al cartílago de la rodilla, pero también puede presentarse en muchas otras articulaciones. El tratamiento no quirúrgico suele ser eficaz, especialmente en pacientes jóvenes. En algunos casos, la cirugía ofrece mejores resultados.

Cuando es necesaria la cirugía, la osteocondritis disecante suele tratarse de forma mínimamente invasiva mediante técnicas artroscópicas. La cirugía se realiza practicando una pequeña incisión a través de la cual se inserta una cámara en miniatura especializada. Otras pequeñas incisiones permiten también introducir otros instrumentos artroscópicos. El hueso enfermo se perfora o se prepara para estimular un flujo sanguíneo nuevo y sano a la región afectada. Por último, el fragmento de hueso o cartílago desprendido se vuelve a fijar en su posición anatómica original.

La cirugía suele ser un procedimiento ambulatorio y los pacientes pueden volver a casa el mismo día. Los pacientes deben proteger la articulación después de la cirugía, dejando tiempo para que el hueso y los tejidos blandos cicatricen. Para las extremidades inferiores, suele ser necesario el uso temporal de muletas. Normalmente se prescribe fisioterapia. Se ofrecen recomendaciones e instrucciones especiales según las condiciones y necesidades específicas del paciente.

Subluxación o dislocación rotuliana

La luxación rotuliana se produce cuando la rótula se desplaza completamente de su posición normal. La subluxación rotuliana se produce cuando la rótula continúa desplazándose parcialmente, un evento que suele seguir a una luxación completa. A veces, esto se debe a la laxitud de los ligamentos o a la anatomía ósea, factores que disminuyen la estabilidad de la rótula. Además de causar dolor, la luxación o subluxación continua puede generar fuerzas anormales en la rodilla y provocar artrosis precoz. Si bien los métodos conservadores a veces pueden tratar estas afecciones, la inestabilidad persistente suele tratarse mejor mediante cirugía.

La cirugía de inestabilidad patelofemoral medial está diseñada para recrear uno de los ligamentos estabilizadores que sujetan la rótula y son responsables de su correcto movimiento durante la flexión y extensión de la rodilla. Este ligamento reconstruido (injerto) puede obtenerse del propio paciente o de un banco de tejidos. El tejido seleccionado se fija en posiciones anatómicamente precisas, uniendo la rótula al fémur e impidiendo que se desplace durante el movimiento de la rodilla. En algunos casos, el procedimiento se combina con una liberación lateral, que libera parte del tejido tenso del lado opuesto de la rótula.

La cirugía suele ser ambulatoria y los pacientes pueden regresar a casa el mismo día. Tras la intervención, es necesario proteger la rodilla para permitir la cicatrización del hueso y los tejidos blandos. Esto puede requerir el uso temporal de una rodillera o muletas. La fisioterapia se suele prescribir tras un periodo de reposo. Se ofrecen recomendaciones e instrucciones específicas según las necesidades y condiciones de cada paciente.

Menisco discoide

El menisco es una estructura cartilaginosa especializada dentro de la rodilla. Se ubica entre el fémur y el muslo, y actúa como amortiguador. Normalmente tiene forma de C o de O y recorre la periferia de cada compartimento de la rodilla. Un menisco discoide es una afección en la que el menisco tiene una forma irregular y, por lo tanto, es propenso a causar bloqueos o enganches mecánicos en la rodilla. También puede causar dolor si se rompe. En estos casos, a veces se requiere cirugía para minimizar el dolor, restaurar la función y prevenir un mayor desgarro del menisco.

La cirugía de menisco discoide generalmente se realiza mediante técnicas artroscópicas mínimamente invasivas. La intervención consiste en una pequeña incisión a través de la cual se introduce una cámara miniatura especializada en la articulación de la rodilla. Otras pequeñas incisiones permiten la introducción de otros instrumentos artroscópicos. Posteriormente, se recorta el menisco para que recupere su forma y contorno normales. En algunos casos, el menisco también se repara o se vuelve a fijar a su posición anatómica normal mediante suturas muy finas.

La cirugía suele ser ambulatoria y los pacientes pueden regresar a casa el mismo día. Tras la intervención, es necesario proteger la rodilla para que los tejidos blandos se recuperen. Esto generalmente requiere el uso temporal de muletas. La fisioterapia suele prescribirse. Se ofrecen recomendaciones e instrucciones específicas según las necesidades y condiciones de cada paciente.

Inestabilidad del hombro

La inestabilidad del hombro suele producirse tras una luxación de hombro causada por un traumatismo o un accidente. Cuando el hombro se luxa, a menudo también se produce una rotura del labrum. El labrum es un anillo de tejido especializado que rodea la cavidad articular del hombro y actúa como amortiguador, proporcionando mayor estabilidad a la articulación. Una vez que un niño o adolescente sufre una luxación de hombro, el riesgo de inestabilidad recurrente es extremadamente alto. Con frecuencia se requiere cirugía para reparar el labrum y restablecer la estabilidad de la articulación.

La cirugía de inestabilidad de hombro generalmente se realiza mediante técnicas artroscópicas mínimamente invasivas. La intervención consiste en una pequeña incisión a través de la cual se introduce una cámara miniatura especializada en la articulación del hombro. Otras pequeñas incisiones permiten la introducción de otros instrumentos artroscópicos. Posteriormente, el labrum se repara o se vuelve a fijar a su posición anatómica normal mediante anclajes o suturas muy finas.

La cirugía suele ser ambulatoria y los pacientes pueden regresar a casa el mismo día. Tras la intervención, es necesario proteger el hombro para que los tejidos blandos se recuperen. Esto generalmente requiere el uso temporal de un cabestrillo o una férula. La fisioterapia se suele prescribir para ayudar a recuperar la fuerza y ​​la movilidad. Se ofrecen recomendaciones e instrucciones específicas según las necesidades y condiciones de cada paciente.

Derivaciones

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