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Problemas de cadera en niños mayores

Introducción

Nuestros cirujanos y ortopedistas, reconocidos mundialmente, son expertos en sus respectivas áreas y cuentan con formación especializada para brindar el diagnóstico y tratamiento óptimos para una amplia gama de afecciones ortopédicas. Gozamos de reconocimiento internacional por ofrecer atención ortopédica de la más alta calidad a nuestros pacientes.


El dolor de cadera puede dificultar que su hijo camine, suba y baje escaleras, se ponga en cuclillas o duerma sobre el lado afectado. Un chasquido o crujido alrededor de la articulación de la cadera (cadera chasqueante) puede ser motivo de preocupación. Sin embargo, si la cadera no le duele, en muchos casos el chasquido o crujido no es motivo de alarma. Para síntomas leves de cadera, puede ser suficiente con un tratamiento en casa.

Para comprender mejor los problemas de cadera de su hijo, puede resultar útil saber cómo funciona la cadera.

¿Cuáles son los problemas de cadera en niños mayores?

Los problemas de cadera pueden desarrollarse por el uso excesivo, cambios óseos con la edad, tumores, infecciones, alteraciones en el riego sanguíneo o un problema congénito. El tipo de dolor de cadera que presenta su hijo puede ayudar al médico a determinar su causa. Los tipos más comunes de dolor de cadera incluyen:

  • Dolor en reposo que no aumenta con el movimiento ni al ponerse de pie. Este tipo de dolor suele deberse a un problema menos grave, a menos que el dolor persista o despierte al niño.
  • Dolor al moverse, que aumenta cuando el niño mueve la cadera o la pierna, pero no al estar de pie o al soportar peso. Este tipo de dolor suele deberse a una lesión muscular, inflamación o infección.
  • Dolor al apoyar el peso, que aumenta cuando el niño se pone de pie o camina y puede provocarle cojera. Este tipo de dolor suele indicar un problema en la articulación de la cadera. Un dolor lo suficientemente intenso como para impedir apoyar el peso suele indicar un problema óseo o articular grave.
  • Puede presentarse dolor pélvico, inguinal, en el muslo o en la rodilla, junto con dolor o sensibilidad en la cadera.

¿Qué causa el dolor de cadera en niños mayores?

El dolor de cadera en niños mayores puede tener diferentes causas:

  • El dolor punzante en la parte externa de la cadera y, a veces, de la rodilla, puede deberse al síndrome de la banda iliotibial (dolor en la parte externa de una o ambas rodillas que a veces se extiende por el muslo hasta la cadera, común en corredores de larga distancia).
  • El dolor en la cadera, el muslo o la rodilla de un niño mayor o un adolescente puede deberse a afecciones como la epifisiólisis de la cabeza femoral, en la que el extremo superior del fémur se desliza en la placa de crecimiento (epífisis), o a la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes (disminución del flujo sanguíneo a la cabeza del fémur, lo que provoca el colapso óseo y la inflamación).
  • El dolor que empeora por la mañana y mejora durante el día puede deberse al roce de los huesos, como ocurre en la osteoartritis, la artritis reumatoide o el lupus.
  • El dolor puede ser un signo de inflamación del saco grande que separa los huesos de la cadera de los músculos y tendones de los muslos y las nalgas (bursitis trocantérea).
  • El dolor puede aparecer junto con signos de infección en una articulación (artritis séptica), una bursa (bursitis séptica) o un hueso (osteomielitis).
  • El dolor y la rigidez en la cadera pueden deberse a la falta de flujo sanguíneo a la articulación (necrosis avascular). También puede presentarse dolor en la rodilla.
  • El dolor que se irradia desde la cadera o la parte baja de la espalda hacia la pierna puede ser causado por un nervio irritado o pinzado (ciática).
  • El dolor al apoyar peso que empeora gradualmente a lo largo de varios meses puede deberse a una osteoporosis transitoria.
  • Algunos tipos de cáncer de hueso (osteosarcomas) y la propagación del cáncer a los huesos (enfermedad metastásica) pueden causar dolor óseo.

¿Cómo se trata?

El tratamiento para un problema de cadera depende de la ubicación, el tipo y la gravedad del problema, así como de la edad, la salud general y las actividades del niño. El tratamiento puede incluir primeros auxilios; la aplicación de una férula, yeso, arnés o tracción; fisioterapia; medicamentos o cirugía.

Consulte con el médico de su hijo para determinar si alguna de estas afecciones requiere tratamiento adicional.

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