Nódulos tiroideos y bocio multinodular
Un nódulo tiroideo es un bulto en la glándula tiroides. La mayoría de los nódulos son pequeños, pero su tamaño puede variar. Algunos se pueden palpar o incluso ver a través de la piel, mientras que otros solo se detectan mediante pruebas de imagen especiales, como una ecografía tiroidea. Los nódulos tiroideos son muy comunes. La mayoría son benignos, pero si usted tiene un nódulo tiroideo, su médico podría recomendarle una biopsia.
Los nódulos tiroideos generalmente no causan síntomas ni interfieren con el funcionamiento normal de la glándula tiroides. La mayoría de las personas no saben que tienen nódulos tiroideos hasta que un médico los descubre durante un examen médico de rutina o los observa casualmente durante una tomografía computarizada (TC), una ecografía o una radiografía realizadas por otros motivos.
El bocio se refiere a cualquier agrandamiento de la glándula tiroides. En ocasiones, una misma persona puede desarrollar varios nódulos tiroideos, una afección conocida como bocio multinodular. Cuando esto ocurre, la glándula tiroides suele estar agrandada y puede causar molestias en el cuello.
Diagnosis and Treatment
Los nódulos y bocios grandes pueden palparse durante un examen o incluso verse en la parte frontal del cuello. Los nódulos más pequeños generalmente se diagnostican mediante pruebas de imagen, sobre todo una ecografía tiroidea. Su médico también podría solicitar análisis de sangre para asegurarse de que el nódulo no afecte su función tiroidea. Para descartar que el nódulo sea canceroso, el médico podría recomendar una biopsia por aspiración con aguja fina (BAAF).
Por lo general, no se requiere tratamiento cuando los nódulos y bocios se diagnostican como benignos y no causan molestias locales. Sin embargo, es necesario realizar un seguimiento de estas afecciones a lo largo del tiempo.
Los nódulos hiperactivos o bocios multinodulares que provocan que la tiroides produzca demasiada hormona tiroidea, dando lugar al hipertiroidismo, pueden tratarse con yodo radiactivo o extirparse quirúrgicamente. El yodo radiactivo, administrado en cápsulas o en forma líquida, es absorbido por la glándula tiroides, lo que provoca que los nódulos se reduzcan y que los signos y síntomas del hipertiroidismo desaparezcan, generalmente en un plazo de dos a tres meses.
La cirugía de tiroides también podría recomendarse en las siguientes situaciones:
- Si se descubre que el nódulo es maligno o se considera sospechoso en la biopsia
- Si provoca molestias locales, como presión en el cuello, o si causa atragantamiento o que la comida se quede atascada en la garganta.
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