Sobre la hemofilia

El New York Center for Rare Diseases apoya la misión y las pautas del Centro de Información sobre Enfermedades Raras y Genéticas (GARD, por sus siglas en inglés). La siguiente información ha sido proporcionada por los NIH.

Resumen

La hemofilia es un trastorno hemorrágico que ralentiza el proceso de coagulación de la sangre. Las personas con este trastorno tienen hemorragias prolongadas tras una lesión, una intervención quirúrgica o la extracción de un diente. En casos graves, pueden producirse hemorragias abundantes después de un traumatismo leve o en ausencia de lesión. Las hemorragias en las articulaciones, los músculos, el cerebro u otros órganos internos pueden provocar complicaciones graves. Los principales tipos de hemofilia son la hemofilia A y la hemofilia B. Aunque ambos tipos tienen signos y síntomas muy similares, están causados por cambios genéticos en genes diferentes. Las personas con una forma inusual de hemofilia B, conocida como hemofilia B de Leyden, presentan episodios de hemorragia excesiva en la infancia, pero experimentan pocos problemas de sangrado después de la pubertad. Otra forma del trastorno, la hemofilia adquirida, no está causada por cambios genéticos heredados.

Causas

¿Qué causa esta enfermedad?

Mutaciones genéticas: la hemofilia está causada por mutaciones genéticas, también conocidas como variantes patógenas. Las mutaciones genéticas pueden ser hereditarias, cuando los padres las pasan a sus hijos, o pueden producirse espontáneamente durante el proceso de división celular. Las mutaciones genéticas también pueden ser causadas por virus, factores ambientales, como la radiación ultravioleta por exposición a la luz solar, o una combinación de cualquiera de estos.

Si sospecha que puede tener esta enfermedad, se recomienda que empiece a recopilar el historial de salud de su familia. Debe comentar con su equipo médico cualquier información sobre otros familiares que hayan tenido síntomas similares, cuándo aparecieron por primera vez dichos síntomas (en usted o en sus parientes) o la exposición a factores ambientales que pudieran, potencialmente, causar la enfermedad.

¿Puede esta enfermedad transmitirse de padres a hijos?

Sí. Es posible que un progenitor biológico transmita a su hijo mutaciones genéticas que causen esta enfermedad o que aumenten las probabilidades de heredarla. Esto se conoce como herencia. Saber si otros miembros de la familia han tenido previamente esta enfermedad o, dicho de otro modo, el historial de salud de su familia, puede ser una información muy importante para su equipo médico.

Existen diversas formas o patrones en los que una enfermedad puede heredarse en función del gen o los genes implicados. A partir de los datos actuales del GARD, esta enfermedad puede heredarse según los siguientes patrones:

Ligada al cromosoma X: la herencia ligada al cromosoma X significa que la mutación genética se encuentra en el cromosoma X, uno de los dos cromosomas sexuales. El par de cromosomas sexuales masculinos está formado por un cromosoma X y un cromosoma Y (XY). El par de cromosomas sexuales femeninos está formado por dos cromosomas X (XX). Debido a que los hombres tienen solo un cromosoma X, solo es necesaria una copia del gen mutado para causar la enfermedad. Las mujeres que tienen una copia del gen mutado pueden tener síntomas similares a los que experimentan los hombres afectados, pero suelen tener síntomas menos graves o no presentar síntoma alguno.

Las madres biológicas con un gen mutado ligado al cromosoma X tienen un 50 % de probabilidades de transmitir la mutación a cada uno de sus hijos o hijas. Los progenitores varones con un gen mutado ligado al cromosoma X transmitirán la mutación a todas sus hijas, pero no podrán transmitirla a sus hijos varones.

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