¿Qué es el síndrome del túnel tarsiano?
El síndrome del túnel tarsiano (STT) es una afección en la que se comprime el nervio tibial del tobillo, que permite la sensibilidad y el movimiento de partes del pie. El STT puede causar entumecimiento, hormigueo, debilidad o daño muscular, principalmente en la planta del pie.
Tipos de síndrome del túnel tarsiano
El síndrome del túnel tarsiano (STT) afecta los nervios periféricos del pie y se divide en dos categorías: el posterior y el anterior.
Síndrome del túnel tarsiano posterior: es el tipo más común de STT. Se produce por la presión sobre el nervio tibial posterior del tobillo y afecta el talón, los dedos y la planta del pie.
Síndrome del túnel tarsiano anterior: es causado por la presión sobre el nervio peroneo profundo en la parte delantera del tobillo y afecta la parte superior del pie.
Causas del síndrome del túnel tarsiano
El síndrome del túnel tarsiano es una forma inusual de neuropatía periférica que se produce cuando se daña el nervio tibial. El túnel tarsiano es la zona estrecha del pie donde el nervio penetra en la parte posterior de la cara interna del tobillo. Cuando el nervio tibial se comprime, se presentan los síntomas del STT.
La presión sobre el nervio tibial puede deberse a cualquiera de los siguientes factores:
- Hinchazón debido a una lesión, como un tobillo dislocado, torcido o roto
- Un crecimiento anormal, como un espolón óseo, un bulto en la articulación (quiste ganglionar) o una vena inflamada (varicosa)
- Pies planos o arco alto
El daño al nervio tibial puede deberse a enfermedades sistémicas, como diabetes, hipotiroidismo, artritis o problemas nerviosos hereditarios. En algunos casos, no se puede determinar la causa del daño.
Factores de riesgo del síndrome del túnel tarsiano
El síndrome del túnel tarsiano afecta con mayor frecuencia a mujeres y deportistas, así como a personas con sobrepeso. Las siguientes afecciones también aumentan la incidencia del STT:
- Tumores cerca del nervio tibial
- Varices
- espolones óseos
- Trastornos nerviosos
- Tendones inflamados
- Lesiones
- Artritis y artritis reumatoide
- Diabetes
- Hipotiroidismo
- Gota, mucopolisacaridosis
- Hiperlipidemia
- Pies planos
- Arcos altos
- Inestabilidad del pie por uso excesivo y lesiones
- Esguinces o fracturas de tobillo
Detección y prevención del síndrome del túnel tarsiano
Las medidas preventivas son priorizar la atención médica adecuada de los pies y los hábitos de salud que reduzcan y minimicen la tensión sobre el nervio tibial. El control del peso, los estiramientos, el ejercicio, el descanso, el calzado con soporte y las ortesis pueden prevenir el STT.
Signos y síntomas del síndrome del túnel tarsiano
Los primeros signos del STT son dolor en el interior del tobillo o en la planta del pie. En casos graves, los músculos del pie se debilitan mucho y el pie puede deformarse.
Los siguientes son otros síntomas del STT:
- Cambios en la sensibilidad de la planta y los dedos del pie, como ardor, entumecimiento, hormigueo u otra sensación anormal
- Dolor en el tobillo y en la planta del pie y los dedos
- Debilidad y atrofia de los músculos del pie que mueven los dedos.
Diagnóstico del síndrome del túnel tarsiano
Su proveedor de atención médica le examinará el pie y le preguntará sobre sus síntomas. Durante el examen, es posible que el doctor observe que no puede doblar los dedos, empujar el pie hacia abajo ni girar el tobillo hacia adentro, y que podría experimentar debilidad en la extensión de los dedos.
Algunas pruebas que se pueden realizar para el diagnóstico son:
- Electromiografía (EMG): registro de la actividad eléctrica en los músculos
- Pruebas de conducción nerviosa: registro de la actividad eléctrica a lo largo del nervio
- Pruebas de imagen: radiografías, ecografías o resonancia magnética (RM)
- Análisis de sangre: para detectar afecciones médicas que provoquen daño a los nervios.
Tratamiento del síndrome del túnel tarsiano
El tratamiento del STT depende de la causa de los síntomas. Su proveedor probablemente le sugerirá hacer reposo, aplicar compresas de hielo en el tobillo y evitar actividades que le causen síntomas. Los medicamentos de venta libre, como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), ayudan a aliviar el dolor y la hinchazón.
Si sus síntomas se deben a un problema en el pie, como pie plano, se le pueden recetar ortesis personalizadas o un soporte ortopédico, así como fisioterapia para fortalecer los músculos del pie y mejorar la flexibilidad. Las inyecciones de esteroides en el tobillo son otro tratamiento posible. En casos más extremos de STT, se sugiere una cirugía para agrandar el túnel tarsiano o transferir el nervio, lo que puede ayudar a reducir la presión sobre el nervio tibial.
Vivir con el síndrome del túnel tarsiano
Si se identifica y trata a tiempo la causa del STT, es posible lograr una recuperación completa. Algunas personas presentan una pérdida parcial o total del movimiento o la sensibilidad, y el dolor nervioso puede ser incómodo y prolongado.
Si no se trata, el síndrome del túnel tarsiano puede provocar:
- Deformidad del pie (de leve a grave)
- Pérdida de movimiento en los dedos del pie (parcial o completa)
- Lesión repetida o inadvertida en la pierna
- Pérdida de sensibilidad en el pie o los dedos del pie (parcial o completa)