¿Qué es la espasticidad?
La espasticidad se caracteriza por la rigidez muscular causada por un trastorno motor. También se conoce como rigidez inusual o aumento del tono muscular. Los reflejos (como el reflejo rotuliano) son más fuertes o exagerados. Esta afección puede interferir con la marcha, el movimiento, el habla y muchas otras actividades de la vida diaria.
Tipos de espasticidad
Dependiendo de la causa subyacente y de la gravedad de la espasticidad, su médico la clasificará como leve, moderada o grave dentro uno de los siguientes tipos:
- Genética o hereditaria
- Muscular (p. ej., distrofia muscular)
- Neurológica, debido a afecciones como la parálisis cerebral, la esclerosis múltiple, un accidente cerebrovascular o una lesión de la médula espinal
Causas de la espasticidad
La espasticidad suele estar ocasionada por daño a la parte del cerebro que participa en los movimientos que usted controla. También sucede por daño a los nervios de la médula espinal. Cualquiera de los siguientes factores puede causar espasticidad:
- Daño cerebral causado por falta de oxígeno (como por ahogamiento o asfixia)
- parálisis cerebral
- Estenosis espinal cervical
- Exposición a toxinas (como el óxido nitroso o el “gas de la risa”)
- Lesiones en la cabeza
- Infecciones del cerebro o la médula espinal (como la enfermedad de Lyme, la sífilis, el VIH, la tuberculosis)
- Esclerosis múltiple
- Enfermedad neurodegenerativa (que causa daños al cerebro y al sistema nervioso con el tiempo)
- Fenilcetonuria (un trastorno en el que el cuerpo no puede descomponer el aminoácido fenilalanina)
- Lesión de la médula espinal
- Ataque
- Tumores en el cerebro o la médula espinal
- Deficiencia de vitaminas o minerales (vitamina B12, vitamina E, cobre)
Factores de riesgo de la espasticidad
Cualquier afección que lesione las vías del sistema nervioso central que controlan el movimiento muscular es un factor de riesgo de espasticidad. Los trastornos metabólicos, las enfermedades neurológicas, la genética y las infecciones del sistema nervioso central también aumentan el riesgo. Además, el traumatismo craneoencefálico y la falta de oxígeno pueden provocar espasticidad.
Detección y prevención de la espasticidad
Si le han diagnosticado espasticidad, ciertas condiciones pueden desencadenar síntomas, como el frío, el estrés, la fatiga, la constipación y las infecciones (por ejemplo, las infecciones del tracto urinario o ITU). Puede reducir los síntomas con medicamentos, estiramientos y control del estrés .
Signos y síntomas de la espasticidad
Los síntomas de la espasticidad son:
- Postura anormal
- Tener el hombro, el brazo, la muñeca y el dedo en un ángulo anormal debido a la tensión muscular
- Reflejos tendinosos profundos exagerados (reflejos rotuliano u otros)
- Dolor o deformidad de la zona afectada del cuerpo
- Movimientos espasmódicos repetitivos (clonus), especialmente cuando lo tocan o lo mueven
- Marcha en tijera (cruce de las piernas como el cierre de las puntas de unas tijeras)
En ocasiones, la espasticidad también afecta el habla. En casos graves y persistentes, puede provocar contractura muscular, lo que reduce la amplitud de movimiento o deja las articulaciones flexionadas.
Diagnóstico de la espasticidad
El médico le realizará un reconocimiento físico, elaborará un historial de salud completo y le preguntará sobre sus síntomas. El reconocimiento físico determinará el rango de movimiento, la respuesta muscular, la presencia de movimientos involuntarios y el nivel de dolor que experimenta. Estas son algunas de las preguntas que el médico podría hacerle sobre un síntoma:
- ¿Cuándo lo notó por primera vez?
- ¿Cuánto tiempo ha durado?
- ¿Está siempre presente?
- ¿Qué tan grave es?
- ¿Qué músculos están afectados?
- ¿Qué hace que mejore?
- ¿Qué hace que empeore?
- ¿Qué otros síntomas están presentes?
Tratamiento de la espasticidad
Tras determinar la causa de su espasticidad, es probable que el médico le recomiende fisioterapia y terapia ocupacional. La primera consiste en una variedad de ejercicios, como estiramientos y ejercicios de fortalecimiento muscular.
Otros tratamientos pueden incluir:
- Medicamentos para tratar la espasticidad
- Toxina botulínica que se puede inyectar en los músculos espásticos.
- En casos raros, una bomba que administra medicamento directamente al líquido cefalorraquídeo y al sistema nervioso.
- Cirugía para liberar el tendón o cortar la vía músculo nerviosa
Vivir con espasticidad
La vida diaria con espasticidad requiere controlar el dolor, la rigidez muscular y las contracciones involuntarias. El ejercicio regular, los medicamentos y las modificaciones en el hogar pueden mejorar la calidad de vida. Algunas personas pueden beneficiarse de dispositivos de asistencia, como muletas, bastones y andadores, para mejorar el equilibrio y poder acostarse y levantarse de la cama.