""

¿Qué es la espondilolistesis?

En la espondilolistesis, una vértebra se desliza hacia delante sobre la vértebra inferior. Esta afección se presenta con mayor frecuencia en la parte inferior de la columna vertebral (área lumbosacra). En algunos casos, puede comprimir la médula espinal o las raíces nerviosas, lo que provoca dolor de espalda y entumecimiento o debilidad en una o ambas piernas. En casos poco frecuentes, también puede provocar pérdida de control de la vejiga o los intestinos. Acuda al médico inmediatamente si comienza a perder el control de la vejiga o los intestinos.

En algunos casos, cuando una vértebra se desplaza, puede que no haya síntomas al principio o que estos aparezcan años más tarde. Con el tiempo, podría experimentar dolor en la parte baja de la espalda o en los glúteos. Los músculos de las piernas pueden sentirse tensos o débiles, e incluso podría comenzar a cojear.

Tipos de espondilolistesis

Los distintos tipos de espondilolistesis se clasifican según la gravedad de los síntomas, y la causa y la ubicación de la afección. Su médico también puede clasificar su diagnóstico en una escala del 0 al 100 % de deslizamiento, en función de cuánto se haya desplazado la vértebra con respecto a la que se encuentra debajo.

Los tipos de espondilolistesis son:

  • Espondilolistesis congénita: se produce cuando existe un defecto congénito en las vértebras.
  • Espondilolistesis degenerativa: es el resultado del desgaste de la columna vertebral debido a la edad.
  • Espondilolistesis ístmica: está causada por una fractura por estrés o un defecto congénito en las vértebras.
  • Espondilolistesis patológica: se produce por afecciones como la osteoporosis, el cáncer o infecciones que pueden debilitar o fracturar las vértebras.
  • Espondilolistesis posquirúrgica: es el resultado de una cirugía que no estabilizó adecuadamente las vértebras o de una fusión que no cicatrizó correctamente.
  • Espondilolistesis traumática: se produce tras una lesión, como una caída o un accidente de tráfico.

Causas de la espondilolistesis

Los problemas en las pequeñas articulaciones de la espalda, conocidos como espondilólisis, pueden causar espondilolistesis. Entre las posibles causas de espondilolistesis se incluyen una articulación defectuosa desde el nacimiento (congénita), una articulación dañada por un accidente o traumatismo, una vértebra con fractura por estrés debido al uso excesivo de la articulación o una articulación dañada por infección o artritis.

La espondilolistesis puede afectar a niños y adolescentes que practican deporte. Algunos deportes, como la gimnasia y el levantamiento de pesas, pueden ejercer una tensión excesiva sobre los huesos de la columna vertebral, lo que provoca fracturas por estrés en las vértebras y puede causar esta afección.

Las personas mayores también pueden desarrollar espondilolistesis debido al desgaste natural de la columna vertebral, lo que puede provocar fracturas por estrés. Esta enfermedad también puede aparecer sin fracturas por estrés, cuando los discos y las articulaciones se deterioran y se desalinean.

Factores de riesgo de espondilolistesis

Los factores de riesgo más comunes son la edad, la genética, la práctica de ciertos deportes, el sobrepeso, las afecciones de la columna vertebral (como la osteoporosis, la espondilólisis, las deformidades o la artritis), los traumatismos previos en la columna vertebral y otras afecciones médicas como la enfermedad ósea de Paget o las infecciones de la columna vertebral. Mantener una postura y un peso saludables puede reducir significativamente el riesgo de espondilolistesis.

Detección y prevención de la espondilolistesis

La prevención de la espondilolistesis comienza con el mantenimiento de un peso saludable, la adopción de una buena postura y la práctica regular de actividad física que incluya ejercicios para fortalecer el tronco y mejorar la flexibilidad. También puede ser beneficioso fortalecer los huesos tomando suplementos de calcio y vitamina D.

Signos y síntomas de la espondilolistesis

Los síntomas de la espondilolistesis pueden incluir:

  • Dolor de espalda o de glúteos
  • Dolor que se irradia desde la parte baja de la espalda hacia una o ambas piernas.
  • Entumecimiento o debilidad en una o ambas piernas
  • Dificultad para caminar
  • Dolor en las piernas, la espalda o los glúteos que se intensifica al agacharse o girar.
  • En casos poco frecuentes, pérdida del control de la vejiga o los intestinos

A veces, la espondilolistesis no causa ningún síntoma.

Diagnóstico de la espondilolistesis

Para detectar una espondilolistesis, su médico le preguntará sobre sus síntomas y le realizará un examen completo. El diagnóstico se confirma mediante un reconocimiento físico y diagnóstico por imágenes, como radiografías, tomografías computarizadas (TC) o resonancias magnéticas (RM). El médico también evaluará los niveles de dolor, la amplitud de movimiento y los signos físicos para diagnosticar con precisión la afección.

Tratamiento de la espondilolistesis

El tratamiento de la espondilolistesis comienza con la interrupción de cualquier actividad física que haya podido dañar las vértebras o empeorar el dolor. Para aliviar las molestias, su doctor podría recetarle medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno (Advil) o el naproxeno (Aleve). Como alternativa, se puede utilizar paracetamol (Tylenol) para controlar el dolor.

Los médicos suelen recomendar fisioterapia para fortalecer los músculos centrales, incluidos los abdominales y los dorsales. Perder peso también puede resultar beneficioso. Se puede plantear la cirugía si el dolor es intenso, si las vértebras siguen desplazándose o si hay daños en la raíz nerviosa o la médula espinal debido a la afección. Este procedimiento alivia la presión sobre la médula espinal o los nervios (descompresión). Además, se pueden fusionar los huesos en su sitio. En ocasiones, la descompresión y la fusión se realizan en la misma intervención.

Después de cualquiera de estas intervenciones quirúrgicas, es posible que tenga que llevar un yeso o un corsé ortopédico. Posteriormente, la terapia de rehabilitación le ayudará a fortalecer los músculos y mejorar su movilidad.

Vivir con espondilolistesis

Los síntomas de la espondilolistesis suelen mejorar con fisioterapia, analgésicos de venta libre y reposo. Si la afección empeora por un uso excesivo, puede ser necesario cambiar de hábitos para prevenir los brotes. Muchos pacientes también experimentan alivio al incorporar ejercicio suave y regular, y mantener una dieta saludable y antiinflamatoria.