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¿Qué es el dolor de cuello?

El dolor puede presentarse en cualquier parte del cuello, desde la base del cráneo hasta la parte superior de los hombros. Puede irradiarse hacia la parte superior de la espalda o los brazos y limitar el movimiento de la cabeza y el cuello. Este dolor es común, sobre todo en personas mayores de 50 años.

Tipos de dolor de cuello

El dolor de cuello se puede clasificar según la duración de los síntomas, el origen del dolor y los síntomas. El dolor agudo suele deberse a una lesión y consiste en un ataque repentino que se resuelve en cuestión de semanas o meses. El dolor subagudo dura más tiempo, a veces hasta 12 semanas, y también suele estar relacionado con una lesión. El dolor crónico, en cambio, suele ser consecuencia de artritis, enfermedades degenerativas o daño nervioso, y puede prolongarse durante más de tres meses.

Entre las causas más comunes del dolor de cuello se encuentran:

  • Dolor de cuello axial
  • Dolor de cuello en la articulación facetaria
  • Espasmo muscular
  • Dolor de cuello mielopático
  • Dolor de cuello radicular
  • Dolor de cuello referido (que se origina en otra parte del cuerpo y se irradia al cuello)

Causas del dolor de cuello

El dolor de cuello puede ser consecuencia de actividades que lo tensionan, como encorvarse, pintar un techo o dormir con el cuello torcido. También puede ocurrir debido a una lesión, como una caída o un latigazo cervical en un accidente de tráfico. Por otro lado, ciertas afecciones médicas pueden contribuir al dolor de cuello y, en ocasiones, puede no haber una causa clara.

Factores de riesgo del dolor de cuello

El riesgo de sufrir dolor de cuello aumenta con la mala postura, los malos hábitos de sueño, las lesiones, los movimientos repetitivos y ciertas afecciones médicas preexistentes, como la estenosis espinal y la osteoartritis. Otros factores de riesgo son:

  • Hernia de disco
  • Nervio pinzado o compresión de un nervio en el cuello
  • Estilo de vida sedentario
  • De fumar
  • Lesiones deportivas
  • Eventos traumáticos o accidentes
  • Latigazo

Detección y prevención del dolor de cuello

Se puede evitar el dolor de cuello adoptando nuevos hábitos: evite posiciones que le tensionen el cuello; siéntese derecho en la silla con los pies apoyados en el suelo; tome descansos cortos; evite dormir boca abajo con el cuello torcido; y considere usar almohadas que le mantengan el cuello derecho.

Signos y síntomas del dolor de cuello

Puede sentir un nudo, rigidez o un dolor agudo en el cuello, que a veces se irradia hacia los hombros, la parte superior de la espalda o los brazos. También es posible que tenga dolor de cabeza y dificultad para girar la cabeza hacia los lados. Además, podría experimentar dolor punzante, entumecimiento, hormigueo o debilidad en el brazo.

Diagnóstico del dolor de cuello

Su médico le preguntará sobre los síntomas y las posibles causas del dolor de cuello. Lo examinará para evaluar la movilidad del cuello y detectar sensibilidad, entumecimiento, hormigueo o debilidad en los brazos o las manos. También podrían recomendarle hacerse radiografías o análisis de sangre para descartar infecciones o enfermedades.

Tratamiento del dolor de cuello

La mayoría de los dolores de cuello se puede controlar en casa con ejercicios y otras herramientas, como una manta térmica o hielo, que se puede aplicar cada pocas horas durante 10 a 15 minutos. Alterne la forma de sentarse o dormir para evitar más lesiones.

Considere la fisioterapia. Los especialistas del Departamento de Fisiatría y Rehabilitación de Montefiore Einstein crearán un plan de tratamiento personalizado para controlar el dolor. Los médicos pueden recomendar medicación u otros tratamientos. La cirugía es poco frecuente, pero puede ser necesaria en casos graves.