¿Qué es la enfermedad de Alzheimer?
La enfermedad de Alzheimer (EA) es un trastorno cerebral considerado una forma de demencia, el cual consiste en la pérdida de las funciones cognitivas (la capacidad de pensar, recordar o razonar) hasta tal punto que interfiere en la vida y las actividades diarias de una persona. Estas funciones son la memoria, las habilidades lingüísticas, la percepción visual, la resolución de problemas, la autogestión y la capacidad de concentrarse y prestar atención. Algunas personas con demencia no pueden controlar sus emociones y es posible que su personalidad cambie. Varias enfermedades y afecciones causan demencia o síntomas similares, pero la demencia en sí no es una enfermedad específica.
Dementia ranges in severity from the mildest stage, when it is just beginning to affect a person's functioning, to the most severe stage, when the person must depend completely on others for basic activities of daily living.
El diagnóstico de demencia puede ser aterrador para quienes padecen este síndrome, sus familiares y sus cuidadores. Aprender más sobre esta afección médica puede ser de ayuda, teniendo en cuenta que, según la causa, algunos síntomas pueden ser reversibles. En esta descripción general se analizan los distintos tipos de demencia, cómo se diagnostican y tratan los trastornos y las investigaciones respaldadas por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés) y el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA, por sus siglas en inglés), ambos parte de los Institutos Nacionales de Salud (NIH).
La enfermedad de Alzheimer es un trastorno cerebral que destruye lentamente la memoria y las habilidades de pensamiento y, finalmente, la capacidad de realizar las tareas más simples. En la mayoría de las personas con la enfermedad, los síntomas aparecen por primera vez cuando tienen alrededor de 60 años. El Alzheimer de aparición temprana se da entre los 30 y los 60 años y es muy poco frecuente. La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia entre los adultos mayores.
La enfermedad lleva el nombre del Dr. Alois Alzheimer. En 1906, el Dr. Alzheimer notó cambios en el tejido cerebral de una mujer que había muerto de una enfermedad mental inusual. Sus síntomas eran pérdida de memoria, problemas de lenguaje y comportamiento impredecible. Después de su muerte, examinó su cerebro y encontró muchos cúmulos anómalos (ahora llamados placas amiloides) y haces de fibras enredados (ahora llamados ovillos neurofibrilares o tau).
Estas placas y ovillos en el cerebro todavía se consideran algunas de las características principales de la enfermedad de Alzheimer. Otra característica es la pérdida de conexiones entre las células nerviosas (neuronas) del cerebro. Las neuronas transmiten mensajes entre diferentes partes del cerebro y desde el cerebro a los músculos y órganos del cuerpo. Se cree que muchos otros cambios cerebrales complejos también influyen en el Alzheimer.
Este daño inicialmente se produce en partes del cerebro involucradas en la memoria, incluida la corteza entorrinal y el hipocampo. Posteriormente afecta a áreas de la corteza cerebral, como las responsables del lenguaje, el razonamiento y el comportamiento social. Con el tiempo, muchas otras áreas del cerebro resultan dañadas.
Tipos de enfermedad de Alzheimer
En algunas demencias, los cambios en la proteína tau, que desempeña un papel importante en la estructura y la formación de las células cerebrales, hacen que se formen grumos dentro de las células nerviosas del cerebro, lo que se cree que hace que las células dejen de funcionar correctamente y mueran. Los trastornos asociados con la acumulación anómala de tau se denominan tauopatías.
En la enfermedad de Alzheimer, la proteína tau se junta (se acumula en grumos anómalos) y se retuerce y enreda, de manera que se forman fibras (neurofibrilares o ovillos tau) dentro de las neuronas. Los grupos anómalos (placas) de la proteína beta-amiloide (una proteína que se cree que desempeña un papel en la comunicación entre las células cerebrales) son prominentes en los espacios entre las células cerebrales. Se cree que tanto las placas como los ovillos contribuyen a la función reducida y a la muerte de las células nerviosas en la EA y son características distintivas de la enfermedad.
Hay dos tipos de Alzheimer: el de aparición temprana y el de aparición tardía. Ambos tipos tienen un componente genético. La mayoría de las personas con Alzheimer tienen una enfermedad de aparición tardía, en la que los síntomas se vuelven evidentes a mediados de los 60 años.
Los investigadores no han encontrado un gen específico que cause directamente la forma tardía de la enfermedad. Sin embargo, un factor de riesgo genético (tener una forma o alelo del gen de la apolipoproteína E (APOE) en el cromosoma 19 sí aumenta el riesgo de una persona. Se considera al APOE ɛ4 un gen de factor de riesgo porque aumenta el riesgo de que una persona desarrolle la enfermedad. Sin embargo, heredar un alelo APOE ɛ4 no significa que una persona definitivamente desarrollará Alzheimer. Algunas personas que tienen este alelo nunca contraen la enfermedad, y otras que desarrollan Alzheimer no tienen ningún alelo.
Los signos de Alzheimer de aparición tardía son los siguientes:
- Aparecen por primera vez a mediados de los 60 años de una persona.
- Es el tipo más común de la enfermedad de Alzheimer.
- May involve a gene called APOE ɛ4
La enfermedad de Alzheimer de aparición temprana se desarrolla entre los 30 y los 60 años y representa menos del 10 % de todos los casos de Alzheimer. En algunos casos, la enfermedad está causada por un cambio hereditario en uno de tres genes. En otros, las investigaciones muestran que están involucrados otros componentes genéticos. Se está trabajando en identificar más variantes de riesgo genético para la enfermedad de Alzheimer de aparición temprana.
Los signos de Alzheimer de aparición temprana son los siguientes:
- Aparecen por primera vez entre los 30 y los 60 años de una persona.
- Es un tipo de enfermedad de Alzheimer muy raro.
- Se debe generalmente a cambios genéticos transmitidos de padres a hijos.
Causes of Alzheimer’s Disease
La edad es el principal factor de riesgo para desarrollar demencia. Por esa razón, el número de personas que viven con demencia podría duplicarse en los próximos 40 años a medida que la cantidad de estadounidenses de 65 años o más aumente a más de 88 millones en 2050. Independientemente de la forma de demencia, las exigencias personales, económicas y sociales pueden ser devastadoras.
Diversos trastornos y factores contribuyen a la demencia, que da lugar a una pérdida progresiva e irreversible de neuronas y funciones cerebrales. Actualmente, no existen curas para estos trastornos neurodegenerativos.
La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia en los adultos mayores. Hasta cinco millones de estadounidenses de 65 años o más podrían tener la enfermedad. En la mayoría de las enfermedades neurodegenerativas, ciertas proteínas se agrupan de manera anómala y se cree que dañan las neuronas sanas, lo que hace que dejen de funcionar y mueran. En la enfermedad de Alzheimer, algunos fragmentos de una proteína llamada amiloide forman grupos anómalos llamados placas entre las células cerebrales, y una proteína llamada tau forma ovillos dentro de las células nerviosas.
En 1906, el Dr. Alois Alzheimer notó cambios en el tejido cerebral de una mujer que había muerto de una enfermedad mental inusual. Sus síntomas eran pérdida de memoria, problemas de lenguaje y comportamiento impredecible. Después de su muerte, examinó su cerebro y encontró muchos cúmulos anómalos (ahora llamados placas amiloides) y haces de fibras enredados (ahora llamados ovillos neurofibrilares o tau).
Estas placas y ovillos en el cerebro todavía se consideran algunas de las características principales de la enfermedad de Alzheimer. Otra característica es la pérdida de conexiones entre las células nerviosas (neuronas) del cerebro. Las neuronas transmiten mensajes entre diferentes partes del cerebro y desde el cerebro a los músculos y órganos del cuerpo. Se cree que muchos otros cambios cerebrales complejos también influyen en el Alzheimer.
Este daño inicialmente se produce en partes del cerebro involucradas en la memoria, incluida la corteza entorrinal y el hipocampo. Posteriormente afecta a áreas de la corteza cerebral, como las responsables del lenguaje, el razonamiento y el comportamiento social. Con el tiempo, muchas otras áreas del cerebro resultan dañadas.
Se cree que el daño al cerebro podría comenzar una década o más antes de que aparezcan los problemas cognitivos y de la memoria. El daño suele aparecer inicialmente en el hipocampo, que es la parte del cerebro esencial para la formación de recuerdos. Más adelante, las placas y los ovillos se extienden por todo el cerebro y el tejido cerebral se reduce de forma significativa.
Los investigadores no han encontrado un único gen responsable único de la enfermedad de Alzheimer; más bien, es probable que participen múltiples genes. Un factor de riesgo genético (tener una forma del gen de la apolipoproteína E ( APOE ) en el cromosoma 19) aumenta el riesgo de que una persona desarrolle Alzheimer. Las personas que heredan una copia de este alelo APOE ε4 tienen una mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad; quienes heredan dos copias del alelo tienen un riesgo aún mayor. (Un alelo es una forma variante de un par de genes que se encuentran en un cromosoma particular y controlan el mismo rasgo). El alelo APOE ε4 también puede estar asociado con una aparición más temprana de pérdida de memoria y otros síntomas. Los investigadores han descubierto que este alelo está asociado con un mayor número de placas amiloides en el tejido cerebral de las personas afectadas.
En los trastornos frontotemporales, los cambios en las células nerviosas de los lóbulos frontales del cerebro afectan la capacidad de razonar y tomar decisiones, priorizar y realizar múltiples tareas, actuar de manera apropiada y controlar el movimiento. Los cambios en los lóbulos temporales afectan la memoria y la forma en que las personas entienden las palabras, identifican objetos y reconocen y responden a las emociones. Algunas personas empeoran rápidamente en un período de dos a tres años, mientras que otras muestran solo cambios mínimos durante muchos años. Las personas con trastornos frontotemporales pueden vivir de dos a diez años o a veces más.
Factores de riesgo de la enfermedad de Alzheimer
Los siguientes factores de riesgo pueden aumentar la probabilidad de que una persona desarrolle uno o más tipos de demencia. Algunos de estos factores pueden modificarse, mientras que otros no.
- Edad: la vejez es el factor de riesgo más conocido para desarrollar demencia.
- Hipertensión: la presión arterial alta se ha relacionado con el deterioro cognitivo, los accidentes cerebrovasculares y los tipos de demencia que dañan las regiones de materia blanca del cerebro. La presión arterial alta provoca un "desgaste" de las paredes de los vasos sanguíneos del cerebro llamado arteriosclerosis.
- Accidente cerebrovascular: un solo accidente cerebrovascular importante o una serie de accidentes cerebrovasculares más pequeños aumentan el riesgo de que una persona desarrolle demencia vascular. Una persona que ha sufrido un accidente cerebrovascular tiene un mayor riesgo de sufrir más accidentes cerebrovasculares, lo que provoca que el riesgo de desarrollar demencia sea aún mayor.
- Alcohol: La mayoría de los estudios sugieren que el consumo regular de grandes cantidades de alcohol aumenta el riesgo de demencia. Ciertas demencias, como el síndrome de Wernicke-Korsakoff, se asocian con el abuso de alcohol.
- Aterosclerosis: La acumulación de grasas y colesterol en el revestimiento de las arterias, junto con un proceso inflamatorio que conduce a un engrosamiento de las paredes de los vasos (aterosclerosis), puede provocar un accidente cerebrovascular, lo que aumenta el riesgo de demencia vascular.
- Diabetes: las personas con diabetes parecen tener un mayor riesgo de desarrollar demencia. La diabetes mal controlada es un factor de riesgo para los accidentes cerebrovasculares y la enfermedad cardiovascular, lo que, a su vez, aumenta el riesgo de demencia vascular.
- Síndrome de Down: muchas personas con síndrome de Down desarrollan síntomas de la enfermedad de Alzheimer cuando llegan a la mediana edad.
- Genética: la probabilidad de desarrollar una forma de demencia relacionada con la genética aumenta cuando más de un miembro de la familia padece el trastorno. En muchas demencias, puede haber un historial familiar de una enfermedad similar. En algunos casos, como en la degeneración frontotemporal (DFT), tener solo un progenitor portador de una mutación aumenta el riesgo de heredar la enfermedad. Se hereda solo una proporción muy pequeña de casos de demencia.
- Lesión en la cabeza: un impacto en la cabeza puede provocar un traumatismo craneoencefálico. Ciertos tipos de traumatismo craneoencefálico, o los traumatismos craneoencefálicos repetidos, pueden provocar demencia y otros problemas cognitivos graves.
- Enfermedad de Parkinson: la degeneración y la muerte de las células nerviosas del cerebro en personas con enfermedad de Parkinson pueden causar demencia y pérdida significativa de memoria.
- Fumar: Fumar aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares que ralentizan o impiden que la sangre llegue al cerebro.
Detección y prevención de la enfermedad de Alzheimer
El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés) es uno de los principales financiadores federales de la investigación de los trastornos del sistema nervioso, como la demencia. Otro instituto de los NIH, el Instituto Nacional del Envejecimiento (NIA, por sus siglas en inglés), es uno de los principales financiadores federales de la investigación de la enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas. Aunque los científicos tienen cierto conocimiento de las demencias y los mecanismos implicados, la investigación en curso puede conducir a nuevas formas de comprender la(s) causa(s) de la enfermedad, diagnosticar, tratar o, tal vez, prevenir o bloquear el desarrollo de la enfermedad.
Las asociaciones de investigación de la demencia que involucran a NINDS y a NIA son:
- La Ley Nacional del Proyecto de Alzheimer (NAPA, por sus siglas en inglés) es un plan nacional coordinado para abordar la enfermedad de Alzheimer y mejorar la atención y los servicios. El proyecto exige una mayor colaboración entre los científicos, el gobierno federal y las organizaciones públicas, al tiempo que se mejora la atención al paciente. El Plan Nacional para Abordar la Enfermedad de Alzheimer de NAPA está diseñado para ampliar la investigación relacionada con la prevención y el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas, así como para pasar de la fase de descubrimiento a la de ensayos clínicos con los medicamentos más prometedores. El plan también exige un mayor financiamiento federal para la investigación de la enfermedad de Alzheimer, así como apoyo para las personas afectadas por esta y sus familias, una mayor conciencia pública sobre la enfermedad y una mejor recopilación y análisis de datos. Estos objetivos también son relevantes para la demencia con cuerpos de Lewy, así como a las demencias frontotemporales, mixtas y vasculares. El objetivo general de investigación del plan es "prevenir o tratar eficazmente la enfermedad de Alzheimer para el año 2025".
- El Programa Accelerating Medicines Partnership® para la enfermedad de Alzheimer (AMP® AD) es una alianza multisectorial entre los NIH, 10 compañías biofarmacéuticas y varias organizaciones sin fines de lucro para desarrollar nuevos tratamientos y biomarcadores clínicamente relevantes para confirmar las terapias existentes. El objetivo es acelerar el proceso de ofrecer nuevos medicamentos a las personas con enfermedad de Alzheimer o que están en riesgo de desarrollarla.
- M2OVE—AD: Mecanismos Moleculares de la Etiología Vascular de la Enfermedad de Alzheimer es un programa que permite a científicos de diversos campos trabajar en colaboración para comprender los complejos mecanismos moleculares mediante los cuales los factores de riesgo vascular influyen en la EA. El trabajo de investigación también identifica nuevos objetivos para el tratamiento y la prevención. Se basa en el enfoque de ciencia abierta y la infraestructura de Big Data establecida por AMP® AD mencionado anteriormente.
- The Tau Center Without Walls program, designed to increase collaboration and sharing of data and resources among researchers to better understand the protein tau and its involvement in such disorders as frontotemporal degeneration (FTD). These efforts may lead to advances in prevention, diagnosis or treatment of tau toxicity associated with FTD, and contribute to tool development that can be applied in FTD clinical trials and other tau-related disorders.
- El Consorcio de Biomarcadores para la Demencia con Cuerpos de Lewy fue diseñado para ampliar la recopilación de datos clínicos y muestras biológicas en el Programa de Biomarcadores para la Enfermedad de Parkinson del NINDS para incluir datos de personas que tienen demencia con cuerpos de Lewy. Los sistemas estandarizados de investigación, recopilación de datos y presentación de informes facilitarán a los investigadores compartir y confirmar sus investigaciones.
- Programa de Biomarcadores de la Contribución de los Vasos Pequeños al Deterioro Cognitivo y la Demencia (VCID). Los investigadores de este programa esperan desarrollar biomarcadores de procesos vasculares clave relacionados con la VCID en la enfermedad de Alzheimer. La identificación de biomarcadores puede mejorar la eficiencia y los resultados de los ensayos diseñados para evaluar la eficacia y la seguridad de los fármacos en humanos, y acelerar el desarrollo de terapias para las demencias.
NINDS y NIA están patrocinando investigaciones adicionales sobre demencias relacionadas con la edad y otras enfermedades neurodegenerativas:
- Los estudios clínicos ofrecen la oportunidad de ayudar a los investigadores a encontrar mejores maneras de detectar, tratar o prevenir las demencias de forma segura. Diversos institutos de los NIH apoyan estudios clínicos sobre la EA y las demencias relacionadas en el campus de investigación de los NIH en Bethesda, Maryland, y en centros de investigación médica de todo Estados Unidos.
- Para obtener información sobre cómo participar en estudios clínicos, visite NIH Clinical Research Trials and You.
- Para obtener una lista de ensayos clínicos y estudios sobre la enfermedad de Alzheimer y demencias relacionadas, visite Alzheimers.gov.
- Para obtener una lista completa de todos los ensayos clínicos, visite Clinicaltrials.gov y escriba el nombre de la demencia (por ejemplo, “demencia con cuerpos de Lewy” o “demencia vascular”).
- Varios proyectos de investigación esperan identificar biomarcadores (signos biológicos mensurables que pueden indicar el riesgo y la progresión de la enfermedad o confirmar el diagnóstico) para las demencias. Estos biomarcadores podrían detectarse mediante imágenes o incluso análisis de sangre. Los proyectos de investigación implican el estudio de posibles biomarcadores para predecir el deterioro cognitivo en personas con enfermedad de Parkinson, el Consorcio de Biomarcadores para la Enfermedad del Alzheimer en el Síndrome de Down (muchas personas con síndrome de Down tienen cambios cerebrales relacionados con el Alzheimer a los 30 años que pueden provocar demencia entre los 50 y 60 años) y estudios genéticos y de biomarcadores que pueden conducir a tratamientos prometedores para la FTD. La Iniciativa de Neuroimagen de la Enfermedad de Alzheimer (ADNI, por sus siglas en inglés) es un estudio longitudinal para validar el uso de biomarcadores para los ensayos clínicos y el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer.
- Se encuentran en diversas etapas de prueba varios fármacos y compuestos que podrían retrasar la progresión de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias. En un estudio de NINDS, se descubrió que los oligonucleótidos antisentido de tau (compuestos modificados genéticamente para bloquear la producción en cadena de la forma tóxica de la proteína tau) podrían prevenir y revertir parte de las lesiones cerebrales en modelos animales de la enfermedad. En los ensayos de prevención respaldados por los NIH, se están probando medicamentos que se dirigen a las proteínas amiloides que forman placas en el cerebro. Otros estudios de los NIH incluyen el uso de medicamentos que se están desarrollando para tratar los trastornos del espectro autista para comprobar si pueden mejorar las funciones cognitivas en personas con deterioro cognitivo relacionado con la edad.
- La actividad física puede beneficiar el bienestar mental y mejorar el funcionamiento diario y la calidad de vida en personas con demencia. Los investigadores están evaluando el enfoque combinado de ejercicio aeróbico y cognitivo para verificar si puede retrasar o retardar la progresión de la enfermedad de Alzheimer en adultos mayores en riesgo. Otra investigación está evaluando el beneficio del ejercicio para retrasar el deterioro cognitivo leve en personas mayores y para mejorar la función cerebral en adultos mayores que pueden tener riesgo de desarrollar EA.
- Los científicos de los NIH continúan buscando nuevos genes que puedan ser responsables del desarrollo de la EA y otras formas de demencia. Un enfoque es utilizar estudios de asociación de todo el genoma, que pueden escanear rápidamente conjuntos completos de ADN, o genomas, de muchas personas para encontrar variaciones genéticas asociadas con una enfermedad en particular. Los NIH esperan identificar nuevas asociaciones genéticas para enfermedades neurodegenerativas que conduzcan a mejores estrategias para detectar, tratar y prevenir las demencias.
- Las imágenes clínicas permiten que los investigadores comprendan mejor los cambios en el cerebro de las personas con demencia y que puedan diagnosticar estos trastornos. Por ejemplo, los investigadores esperan mejorar las técnicas de imágenes cerebrales para que sea posible detectar, y tratar de detener, los cambios más tempranos en la barrera hematoencefálica protectora que pueden provocar el desarrollo de las contribuciones vasculares al deterioro cognitivo y la demencia.
- La Cartera Internacional de Investigación sobre la Enfermedad de Alzheimer (IADRP, por sus siglas en inglés) ayuda a las personas a conocer las investigaciones relacionadas con las demencias asociadas al Alzheimer en organizaciones públicas y privadas de todo el mundo. También ayuda a las organizaciones a aprovechar los recursos para evitar la duplicación de esfuerzos. La Ontología Común de Investigación sobre la Enfermedad de Alzheimer, un sistema de clasificación que permite a las organizaciones integrar y comparar carteras de investigación, fue desarrollada por el NIA, los NIH y Alzheimer's Association.
- El estudio de grupos de personas a lo largo del tiempo puede permitir que se descubran formas de identificar a aquellos que corren riesgo de desarrollar demencia o deterioro cognitivo. Tres equipos de investigación financiados por los NIH están realizando estudios longitudinales de individuos en los que los trastornos frontotemporales se dan en familias y aparecen por sí solos (esporádicamente) para comprender la progresión de la DFT tanto antes como después de la aparición de los síntomas; identificar genes; descubrir biomarcadores para el diagnóstico, la progresión y el pronóstico y establecer un consorcio de investigación clínica para apoyar el desarrollo de terapias para la DFT.
- Varias proteínas, entre ellas la tau, la alfa-sinucleína, la TDP-43 y la beta-amiloide, participan en varios procesos celulares. Cuando se produce un cambio en los genes que dirigen la producción o la velocidad de eliminación (degradación) de estas proteínas, estas pueden acumularse en cantidades inusuales y formar grumos anómalos que dañan las células nerviosas del cerebro, lo que provoca demencia y otros síntomas, como trastornos de la función motora. Los proyectos de investigación financiados por los NIH tienen como objetivo comprender mejor los efectos tóxicos de la acumulación de proteínas y su relación con el desarrollo de la demencia. Varios estudios se centran en la acumulación de amiloide, que forma placas características de la enfermedad de Alzheimer. Otras investigaciones esperan comprender mejor cómo las proteínas se vuelven dañinas en los trastornos frontotemporales y la demencia con cuerpos de Lewy.
- Las células madre son las únicas que tienen el potencial de convertirse en muchos tipos diferentes de células en el cuerpo, incluidas las células cerebrales. Los científicos están investigándolas para descubrir los mecanismos de las células nerviosas que conducen a la aparición y progresión de la EA y otras formas de demencia. Por ejemplo, los científicos convirtieron células de la piel humana en un modelo de neuronas humanas. Estas neuronas, cuando se crean a partir de individuos con formas familiares de EA, muestran cambios bioquímicos que representan la enfermedad. Los investigadores están llevando a cabo estudios sobre el mecanismo por el cual las neuronas humanas con EA desarrollan defectos celulares y moleculares en la producción y degradación de proteínas.
Signos y síntomas de la enfermedad de Alzheimer
Los signos y síntomas de la demencia y la enfermedad de Alzheimer pueden variar mucho de un individuo a otro, ya que se ven afectadas diferentes partes del cerebro.
Los médicos han identificado diversas afecciones que pueden causar demencia o síntomas similares. Estas enfermedades presentan diferentes síntomas que afectan las funciones corporales y cerebrales, y la salud mental y la cognición. Por ejemplo, a medida que la enfermedad de Alzheimer progresa, las personas experimentan mayor pérdida de memoria y otras dificultades cognitivas. Los problemas pueden incluir deambular y perderse, dificultad para administrar el dinero y pagar facturas, repetir preguntas, tardar más en completar las tareas diarias y cambios de personalidad y comportamiento.
A menudo, se diagnostica cuando se observa una combinación de estos síntomas. La pérdida de memoria y la confusión empeoran y las personas comienzan a tener problemas para reconocer a familiares y amigos. Es posible que no puedan aprender cosas nuevas, realizar tareas de varios pasos, como vestirse, o afrontar situaciones nuevas. Además, las personas en esta etapa pueden tener alucinaciones, delirios y paranoia y comportarse de manera impulsiva.
Las personas con enfermedad de Alzheimer grave no pueden comunicarse y dependen completamente de otras personas. Es posible que estén en la cama la mayor parte del tiempo o todo el tiempo, ya que las funciones corporales se detienen. Ciertos medicamentos pueden retrasar temporalmente el empeoramiento de algunos síntomas del Alzheimer, pero actualmente no existen tratamientos que detengan la progresión de la enfermedad.
Overall, symptoms of dementia are different depending on the cause. If you are experiencing or witnessing any combination of the following cognitive, psychological and behavioral changes, it may be time to see a doctor:
- Depression, anxiety and agitation
- Paranoia
- Personality changes or unusual/inappropriate behavior
- Hallucinations
- Disorientation and confusion in normal situations
- Notable memory loss
- Struggling to find the right words/communication problems
- Complex tasks have become more difficult
- Struggling with basic gross- and fine-motor function
- Coordination issues
- Disorientated while planning, organizing or navigating (e.g., driving a well-known route)
Diagnosing Alzheimer’s Disease
Para diagnosticar la demencia y la enfermedad de Alzheimer, los médicos primero evaluarán si el paciente tiene una afección subyacente tratable, como una función tiroidea anómala, deficiencia de vitaminas o hidrocefalia normotensiva que pueda estar relacionada con dificultades cognitivas. Además, revisar todos los medicamentos recetados y sus contraindicaciones puede facilitar el diagnóstico.
La detección temprana de los síntomas es importante, ya que algunas causas pueden tratarse. En muchos casos, es posible que el tipo específico de demencia no pueda confirmarse hasta que la persona fallezca y se examine el cerebro.
La evaluación incluye lo siguiente:
- Historial de salud y reconocimiento físico: la evaluación del historial personal y familiar de salud del paciente, los síntomas y la medicación actuales y los signos vitales pueden ayudar al médico a detectar afecciones que podrían causar o acompañar la demencia. Algunas afecciones podrían ser tratables.
- Evaluaciones neurológicas: examinar el equilibrio, la respuesta sensorial, los reflejos y otras funciones puede ayudar a los médicos a identificar signos de afecciones que pueden afectar al diagnóstico o que se pueden tratar con medicamentos. También se puede realizar un electroencefalograma (EEG), una prueba que registra patrones de actividad eléctrica en el cerebro, para verificar si hay actividad eléctrica cerebral anómala.
- Exploraciones cerebrales: la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (IRM) detectan anomalías estructurales y descartan otras causas de demencia. La tomografía por emisión de positrones (PET) busca patrones de actividad cerebral alterada que son comunes en la demencia. Los avances en la PET pueden detectar placas amiloides y ovillos de tau en la EA.
- Pruebas cognitivas y neuropsicológicas: Estas pruebas se utilizan para evaluar la memoria, las habilidades lingüísticas, las habilidades matemáticas, la resolución de problemas y otras habilidades relacionadas con el funcionamiento mental.
- Pruebas de laboratorio: analizar la sangre y otros fluidos del paciente, así como verificar los niveles de diversas sustancias químicas, hormonas y vitaminas, puede identificar o descartar afecciones que pueden contribuir a la demencia.
- Pruebas presintomáticas: las pruebas genéticas pueden ayudar a algunas personas que tienen un historial familiar importante de demencia a identificar sus propios riesgos.
- Evaluación psiquiátrica: esta evaluación puede ayudar a determinar si la depresión u otra condición de salud mental está causando o contribuyendo a los síntomas de una persona.
Además, las pruebas de biomarcadores se utilizan en estudios para medir los cambios biológicos en el cerebro asociados con la enfermedad de Alzheimer. Asimismo, se usan los criterios para documentar e informar los cambios relacionados con la enfermedad observados durante una autopsia.
Treating Alzheimer’s Disease
El tratamiento de los síntomas del Alzheimer puede ayudar a las personas a disfrutar de comodidad, dignidad e independencia durante más tiempo, además de ayudar a sus cuidadores. La galantamina, la rivastigmina y el donepezilo son inhibidores de la colinesterasa que se recetan para los síntomas leves o moderados del Alzheimer. Estos medicamentos pueden ayudar a reducir o controlar algunos síntomas cognitivos y conductuales.
Los inhibidores de la colinesterasa previenen la descomposición de la acetilcolina, una sustancia química del cerebro que se cree que es importante para la memoria y el pensamiento. A medida que avanza el Alzheimer, el cerebro produce menos acetilcolina y, con el tiempo, estos medicamentos acaban perdiendo su eficacia. Debido a que los inhibidores de la colinesterasa funcionan de manera similar, es posible que al cambiar de uno a otro no se produzcan resultados significativamente diferentes, pero una persona que vive con Alzheimer puede responder mejor a un medicamento que a otro.
Lecanemab y aducanumab son inmunoterapias con aprobación acelerada de la FDA para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer en etapa temprana. Estos fármacos actúan sobre la proteína beta-amiloide para ayudar a reducir las placas amiloides, uno de los cambios cerebrales característicos de esta enfermedad. Los estudios clínicos para determinar la eficacia de lecanemab y aducanumab se realizaron únicamente en personas con Alzheimer en etapa temprana o deterioro cognitivo leve debido a la enfermedad. Los resultados del estudio mostraron que lecanemab ralentizó la tasa de deterioro cognitivo entre los participantes durante 18 meses y redujo los niveles de amiloide en el cerebro. Los resultados del estudio sobre aducanumab también mostraron una reducción en la acumulación de amiloide en el cerebro, pero existe incertidumbre sobre la capacidad del fármaco para ralentizar el deterioro cognitivo. Se están realizando investigaciones adicionales para evaluar la capacidad de estos fármacos para ralentizar el deterioro cognitivo.
Para obtener la aprobación completa de la FDA, las compañías farmacéuticas deben realizar estudios adicionales sobre los beneficios clínicos de los medicamentos. Actualmente, los seguros médicos solo cubren estos medicamentos en situaciones específicas.
Antes de recetar estos medicamentos, los médicos pueden solicitar exploraciones PET o un análisis del líquido cefalorraquídeo para evaluar si hay depósitos de amiloide en el cerebro. Existen posibles efectos secundarios al tomar estos medicamentos, como anomalías de la imagen asociadas al amiloide (ARIA, por sus siglas en inglés), que pueden provocar acumulación de líquido o sangrado en el cerebro. Los síntomas de las ARIA son generalmente leves, pero en raras ocasiones pueden ser graves y poner en peligro la vida. Debido a este riesgo potencial, se requiere monitoreo con resonancias magnéticas de rutina para detectar efectos secundarios relacionados con las ARIA.
Se están probando otros medicamentos modificadores de la enfermedad en personas con deterioro cognitivo leve o Alzheimer temprano.
Tratamiento para la enfermedad de Alzheimer de moderada a grave
Para tratar el Alzheimer de moderado a grave se puede recetar un medicamento conocido como memantina, un antagonista del N-metil-D-aspartato (NMDA). El efecto principal de este medicamento es disminuir los síntomas, lo que podría permitir a algunas personas mantener ciertas funciones de la vida cotidiana durante un poco más de tiempo que sin el medicamento. Por ejemplo, la memantina puede ayudar a una persona en las últimas etapas de la enfermedad a mantener su capacidad de usar el baño de forma independiente durante varios meses más, lo que es beneficioso tanto para los pacientes con Alzheimer como para sus cuidadores.
Se cree que la memantina actúa por medio de la regulación del glutamato, una importante sustancia química del cerebro. Cuando se produce en cantidades excesivas, el glutamato puede provocar la muerte de las células cerebrales. Debido a que los antagonistas de NMDA funcionan de manera diferente a los inhibidores de la colinesterasa, los dos tipos de medicamentos se pueden recetar en combinación.
La FDA también ha aprobado el donepezil, el parche de rivastigmina y un medicamento combinado de memantina y donepezil para el tratamiento del Alzheimer de moderado a grave.
Dosis y efectos secundarios de los medicamentos para la enfermedad de Alzheimer
Los médicos generalmente inician el tratamiento de los pacientes con dosis bajas del medicamento y aumentan gradualmente la dosis según qué tan bien el paciente tolera el medicamento. Existen algunas evidencias de que ciertas personas pueden beneficiarse de dosis más altas de medicamentos para el Alzheimer. Sin embargo, cuanto mayor sea la dosis, mayor es la probabilidad de que se produzcan efectos secundarios no deseados.
Se debe controlar a los pacientes cuando se comienza a tomar un medicamento. Todos estos medicamentos tienen posibles efectos secundarios que pueden ser náuseas, vómitos, diarrea, reacciones alérgicas, pérdida de apetito, dolores de cabeza, confusión, mareos y caídas. Informe de inmediato al médico que le recetó si tiene cualquier síntoma inusual.
Es importante seguir las instrucciones del médico al tomar cualquier medicamento, incluyendo vitaminas y suplementos herbales . Consulte con su médico antes de añadir o cambiar cualquier medicamento.
La siguiente lista ofrece una descripción general de los medicamentos para el Alzheimer. Es importante hablar con su profesional de la salud sobre sus opciones de tratamiento y cuáles podrían ser las más adecuadas para usted.
- Donepezilo. Inhibidor de colinesterasa. Trata el Alzheimer leve, moderado y grave al prevenir la descomposición de la acetilcolina en el cerebro. Los posibles efectos secundarios son náuseas, vómitos, diarrea, insomnio, calambres musculares, fatiga y pérdida de peso. Se administra por vía oral una vez al día en forma de comprimido que se traga o se disuelve en la boca.
- Rivastigmina. Inhibidor de colinesterasa. Trata el Alzheimer leve, moderado y grave al prevenir la descomposición de la acetilcolina y la butirilcolina (una sustancia química similar a la acetilcolina) en el cerebro. Los posibles efectos secundarios son náuseas, vómitos, diarrea, pérdida de peso, indigestión, disminución del apetito, anorexia y debilidad muscular. Se administra por vía oral en forma de cápsula dos veces al día o mediante un parche cutáneo que se reemplaza una vez al día.
- Galantamina. Inhibidor de colinesterasa. Trata el Alzheimer de leve a moderado al prevenir la degradación de la acetilcolina. Asimismo, estimula los receptores nicotínicos para liberar más acetilcolina en el cerebro. Los posibles efectos secundarios son náuseas, vómitos, diarrea, disminución del apetito, pérdida de peso, mareos y dolor de cabeza. Se administra por vía oral en forma de cápsula, comprimido o líquido de liberación prolongada. La cápsula de liberación prolongada se toma una vez al día. El comprimido y la solución oral se toman dos veces al día.
- Memantina. Antagonista de NMDA. Trata el Alzheimer de moderado a grave al bloquear los efectos tóxicos asociados con el exceso de glutamato y regula la activación del glutamato. Los posibles efectos secundarios son mareos, dolor de cabeza, diarrea, estreñimiento y confusión. Se administra por vía oral en forma de cápsula, comprimido o líquido de liberación prolongada. La cápsula de liberación prolongada se toma una vez al día. Los comprimidos y las soluciones orales se toman una vez al día.
- Memantina y Donepezilo (combinación fabricada). Antagonista de NMDA. Trata el Alzheimer de moderado a grave al bloquear los efectos tóxicos asociados con el exceso de glutamato. Asimismo, previene la descomposición de la acetilcolina en el cerebro. Los posibles efectos secundarios son dolor de cabeza, náuseas, vómitos, diarrea, mareos, anorexia y equimosis (pequeños hematomas causados por vasos sanguíneos con fugas). Se administra por vía oral en forma de cápsula de liberación prolongada una vez al día.
Medicamentos con aprobación acelerada de la FDA para tratar la enfermedad subyacente
- Aducanumab. Inmunoterapia modificadora de la enfermedad. Trata el deterioro cognitivo leve o el Alzheimer leve al eliminar el beta-amiloide anómalo para ayudar a reducir la cantidad de placas en el cerebro. Los posibles efectos secundarios son la aparición de ARIA, dolor de cabeza, mareos, caídas, diarrea y confusión. Se administra por vía intravenosa durante una hora cada cuatro semanas.
- Lecanemab. Inmunoterapia modificadora de la enfermedad. Trata el deterioro cognitivo leve o el Alzheimer leve al eliminar el beta-amiloide anómalo para ayudar a reducir la cantidad de placas en el cerebro. Los posibles efectos secundarios son ARIA, dolor de cabeza, tos, diarrea, náuseas, vómitos, fiebre, escalofríos, dolores corporales, fatiga, presión arterial alta, presión arterial baja y falta de oxígeno. Se administra por vía intravenosa durante una hora cada dos semanas.
Vivir con la enfermedad de Alzheimer
With recovery and treatment of all dementia diagnoses, a team of specialists—doctors, nurses and speech, physical and other therapists—familiar with these disorders can help guide patients and their loved ones with care.
A dementia care team may involve neurologists, neuroscientists, psychiatrists and psychologists who will collaborate in order to determine the most appropriate treatment for your individualized diagnosis.
There are also therapeutic modalities that may help with memory and cognitive processes, as well as contribute to an improvement in overall emotional wellness.
Reminiscence therapy sessions can be organized in group format or conducted one on one. This method includes using discussions and memory triggers to help patients reform their memories. Tools like music, souvenirs or treasures from important places and moments in their life are used in this approach.
Cognitive stimulation therapy (CST) is group therapy that stimulates various parts of the brain through activities like word games, cooking, discussing current events and music.
Some dementia patients may benefit from reality orientation training, which involves actions like hanging signs around the home to identify objects and memories or repeating the person’s name, today’s date and the time of day. Additionally, removing clutter from the home and limiting peripheral noises and sensory stimulating appliances like TVs and radios can help those with dementia stay focused. It’s also important to remove or relocate anything dangerous from the home, such as firearms or knives, and to hide car keys.
Lifestyle changes, daily routines and structure also help patients with their morale, as well as overall physical health. Fitness classes or walks for cardiovascular health are always beneficial, as are light activities and pastimes like gardening, dancing or household chores. A diet rich in foods that are good for the brain and healthy sleep habits also contribute to overall wellness.
Trabajar con especialistas, terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas puede ayudar a mantener el movimiento físico, abordar problemas de habla y deglución y ayudar a las personas a aprender nuevas formas de manejar la pérdida de habilidades en tareas cotidianas como alimentarse por sí mismas. Es importante educar a la familia, amigos y cuidadores sobre los problemas médicos de un ser querido. Además, los grupos de apoyo presenciales y en línea que están disponibles a través de muchas organizaciones de concientización sobre enfermedades y de defensa de los cuidadores ofrecen a las familias y otros cuidadores recursos adicionales, así como oportunidades para compartir experiencias y expresar inquietudes.
Las personas que viven con Alzheimer y sus cuidadores deben estar muy atentos a los efectos secundarios de estos medicamentos.
- Los somníferos se utilizan para ayudar a las personas a conciliar el sueño y a permanecer dormidas. Las personas con Alzheimer no deben utilizar estos medicamentos con regularidad porque provocan más confusión y una mayor probabilidad de caídas. Los pacientes pueden hacer cambios en el estilo de vida para mejorar el sueño. Obtenga más información sobre cómo dormir bien por la noche.
- Los ansiolíticos se utilizan para tratar la agitación. Ciertos tipos de ansiolíticos, como las benzodiazepinas, pueden provocar somnolencia, mareos, caídas y confusión. Por esta razón, los médicos recomiendan que sólo se utilicen durante períodos cortos de tiempo, en caso de usarse.
- Los anticonvulsivos son fármacos que a veces se utilizan para tratar la agresividad grave. Los efectos secundarios pueden causar somnolencia, mareos, cambios de humor y confusión.
- Los antipsicóticos son fármacos que se utilizan para tratar alucinaciones, delirios, paranoia, agitación y agresividad. Los efectos secundarios del uso de estos medicamentos pueden ser graves, como un mayor riesgo de muerte en algunas personas mayores con demencia. Sólo deben administrarse a personas con Alzheimer cuando el médico esté de acuerdo en que los síntomas son graves.
Los investigadores del Alzheimer siguen explorando una variedad de enfoques innovadores para tratar los síntomas y los procesos subyacentes de la enfermedad. En los ensayos clínicos en curso, se están desarrollando y probando varias nuevas intervenciones posibles. Estas son inmunoterapia adicional y otras terapias farmacológicas, entrenamiento cognitivo, dieta y actividad física.