¿Qué es la demencia?
La demencia es la pérdida de las funciones cognitivas (la capacidad de pensar, recordar o razonar) hasta tal punto que interfiere en la vida y las actividades diarias de una persona. Estas funciones son la memoria, las habilidades lingüísticas, la percepción visual, la resolución de problemas, la autogestión y la capacidad de concentrarse y prestar atención. Algunas personas con demencia no pueden controlar sus emociones y es posible que su personalidad cambie. Varias enfermedades y afecciones causan demencia o síntomas similares, pero la demencia en sí no es una enfermedad específica.
La gravedad de la demencia varía desde la etapa más leve, cuando apenas comienza a afectar al funcionamiento de una persona, hasta la etapa más grave, cuando debe depender completamente de otros para las actividades básicas de la vida diaria.
El diagnóstico de demencia puede ser aterrador para quienes padecen este síndrome, sus familiares y sus cuidadores. Aprender más sobre esta afección médica puede ser de ayuda, teniendo en cuenta que, según la causa, algunos síntomas pueden ser reversibles. En esta descripción general se analizan los distintos tipos de demencia, cómo se diagnostican y tratan los trastornos y las investigaciones respaldadas por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés) y el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA, por sus siglas en inglés), ambos parte de los Institutos Nacionales de Salud (NIH).
Tipos de demencia
Se cree que las diferentes formas de demencia relacionada con la edad, así como muchas enfermedades neurodegenerativas relacionadas con la edad, están causadas por cambios en diversas proteínas. Estas enfermedades se denominan proteinopatías porque implican la acumulación anormal de proteínas específicas en el cerebro. Se ha descubierto que las mutaciones en los genes que dan instrucciones para producir estas proteínas causan demencia en las familias.
En la gran mayoría de las personas afectadas, la demencia no se hereda y se desconoce la causa.
Diversos trastornos y factores neurodegenerativos contribuyen al desarrollo de la demencia a través de una pérdida progresiva e irreversible de neuronas y del funcionamiento cerebral. Los tipos de demencia son:
- La enfermedad de Alzheimer (EA), el diagnóstico de demencia más común entre los adultos mayores. Está causada por cambios en el cerebro, incluidas acumulaciones anormales de proteínas conocidas como placas amiloides y ovillos de tau.
- Demencia frontotemporal, una forma rara de demencia que tiende a aparecer en personas menores de 60 años. Se asocia con cantidades o formas anormales de las proteínas tau y TDP-43.
- Demencia con cuerpos de Lewy, una forma de demencia causada por depósitos anómalos de la proteína alfa-sinucleína, llamados cuerpos de Lewy.
- Demencia vascular, una forma de demencia causada por afecciones que dañan los vasos sanguíneos del cerebro o interrumpen el flujo de sangre y oxígeno al cerebro.
- Demencia mixta, una combinación de dos o más tipos de demencia. Por ejemplo, a través de estudios de autopsias en adultos mayores que padecían demencia, los investigadores han identificado que muchas personas tenían una combinación de cambios cerebrales asociados con diferentes formas de demencia.
Los médicos han identificado muchas otras enfermedades que pueden causar demencia o síntomas similares a la demencia. Las enfermedades presentan diferentes síntomas que afectan a las funciones corporales y cerebrales y a la salud mental y la cognición.
La enfermedad con granos argirófilos es una enfermedad degenerativa común de aparición tardía que afecta las regiones del cerebro involucradas en la memoria y las emociones. Provoca deterioro cognitivo y cambios en la memoria y el comportamiento, como dificultad para encontrar palabras. Los signos y síntomas de la enfermedad son indistinguibles de los de la EA de aparición tardía. El diagnóstico solo puede confirmarse al realizar la autopsia.
La enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) es un trastorno cerebral raro que se caracteriza por una demencia de rápida progresión. Los científicos han descubierto que las proteínas infecciosas llamadas priones se deforman y tienden a agruparse, lo que provoca daño cerebral. Los síntomas iniciales son deterioro de la memoria, el juicio y el pensamiento, junto con pérdida de coordinación muscular y deterioro de la visión. Algunos síntomas de la ECJ pueden ser similares a los de otros trastornos neurológicos progresivos, como la enfermedad de Alzheimer.
La encefalopatía traumática crónica (ETC) está causada por traumatismos craneoencefálicos repetidos en algunas personas con varias conmociones cerebrales. Las personas con ETC pueden desarrollar demencia, falta de coordinación, dificultad para hablar y otros síntomas similares a los que se observan en la enfermedad de Parkinson 20 años o más después de la lesión. La ETC en etapa avanzada también se caracteriza por atrofia cerebral y depósitos generalizados de tau en las células nerviosas. En algunas personas, incluso solo cinco a diez años después de la lesión cerebral traumática, pueden producirse cambios de comportamiento y del estado de ánimo. Es posible que la demencia aún no esté presente y que el cerebro no haya comenzado a encogerse, pero se observan pequeños depósitos de tau en regiones cerebrales específicas en la autopsia.
La enfermedad de Huntington es una enfermedad cerebral hereditaria y progresiva que afecta al juicio, la memoria y la capacidad de planificar y organizar, además de otras funciones cognitivas. Los síntomas suelen comenzar alrededor de los 30 a 40 años y se caracterizan por movimientos anómalos e incontrolables (corea), así como problemas para caminar y falta de coordinación. Los problemas cognitivos empeoran a medida que avanza la enfermedad y los problemas para controlar el movimiento llevan a la pérdida total de la capacidad para cuidar de uno mismo.
La demencia asociada al VIH puede aparecer en personas con el virus de la inmunodeficiencia humana, el virus que causa el SIDA. Esta enfermedad daña la materia blanca del cerebro y conduce a un tipo de demencia asociada con problemas de memoria, retraimiento social y dificultad para concentrarse. Las personas con este tipo de demencia también podrían desarrollar problemas de movimiento. La incidencia ha disminuido drásticamente con la disponibilidad de terapias antivirales efectivas para controlar las infecciones por VIH subyacentes.
Las contribuciones vasculares al deterioro cognitivo y la demencia causan cambios significativos en la memoria, el pensamiento y la conducta. La cognición y la función cerebral pueden verse significativamente afectadas por el tamaño, la ubicación y la cantidad de lesiones cerebrales. La demencia vascular y el deterioro cognitivo vascular surgen como resultado de factores de riesgo que de manera similar aumentan el riesgo de enfermedad cerebrovascular (accidente cerebrovascular), así como de fibrilación auricular, hipertensión, diabetes y colesterol alto. Los síntomas pueden comenzar de repente y progresar o desaparecer durante la vida de una persona. Las contribuciones puede presentarse junto con la enfermedad de Alzheimer. Las personas con esta enfermedad casi siempre presentan anomalías en el cerebro en las exploraciones de imágenes por resonancia magnética (IRM), como evidencia de accidentes cerebrovasculares previos, a menudo pequeños y asintomáticos, así como cambios dispersos en la "materia blanca" del cerebro o los "cables" de conexión del cerebro que son fundamentales para transmitir mensajes entre las regiones cerebrales. En un examen microscópico del cerebro, se muestra un engrosamiento de las paredes de los vasos sanguíneos llamado arteriosclerosis y un adelgazamiento o pérdida de componentes de la materia blanca.
Las formas de contribuciones vasculares al deterioro cognitivo y la demencia son:
- Demencia vascular, que se refiere a la pérdida progresiva de la memoria y otras funciones cognitivas causada por una lesión vascular o una enfermedad dentro del cerebro. En ocasiones, los síntomas de la demencia vascular pueden ser difíciles de distinguir de los de la enfermedad de Alzheimer. Los problemas de organización, atención, pensamiento lento y resolución de problemas son más prominentes en las contribuciones vasculares, mientras que la pérdida de memoria es más prominente en el Alzheimer.
- Deterioro cognitivo vascular, que implica cambios en el lenguaje, la atención y la capacidad de pensar, razonar y recordar que son notables pero no lo suficientemente significativos como para afectar en gran medida la vida diaria. Estos cambios, causados por una lesión vascular o una enfermedad dentro del cerebro, progresan lentamente con el tiempo.
- Demencia posterior a un accidente cerebrovascular, que puede desarrollarse meses después de un accidente cerebrovascular grave. No todas las personas que han sufrido un accidente cerebrovascular grave desarrollarán demencia vascular, pero el riesgo de tenerlo es significativamente mayor.
- Demencia multiinfarto, que es el resultado de muchos pequeños accidentes cerebrovasculares (infartos) y miniinfartos. El lenguaje u otras funciones pueden verse afectados, según la región del cerebro afectada. El riesgo de demencia es significativamente mayor en alguien que ha sufrido un accidente cerebrovascular. La demencia es más probable cuando los accidentes cerebrovasculares afectan a ambos lados del cerebro. Incluso los accidentes cerebrovasculares que no muestran ningún síntoma perceptible pueden aumentar el riesgo de demencia.
- La arteriopatía cerebral autosómica dominante con infartos subcorticales y leucoencefalopatía (ACADISL) es un trastorno hereditario extremadamente raro causado por un engrosamiento de las paredes de los vasos sanguíneos pequeños y medianos, lo que reduce el flujo de sangre al cerebro. La ACADISL se asocia con la demencia multiinfarto, el accidente cerebrovascular y otros trastornos. Los primeros síntomas pueden aparecer en personas de entre 20 y 40 años. La ACADISL puede presentar síntomas que pueden confundirse con esclerosis múltiple. Muchas personas con esta enfermedad no están diagnosticadas.
- La demencia vascular subcortical (anteriormente conocida como enfermedad de Binswanger) implica un daño microscópico extenso en los pequeños vasos sanguíneos y las fibras nerviosas que forman la materia blanca, el tejido que transmite señales entre diferentes áreas del cerebro, así como entre el cerebro y otras partes del cuerpo. Algunos la consideran una forma agresiva de demencia multiinfarto. Los cambios cognitivos que causa son problemas con la memoria a corto plazo, la organización, la atención, la toma de decisiones y el comportamiento. Los síntomas tienden a comenzar después de los 60 años y progresan de forma gradual. Las personas con enfermedad vascular subcortical a menudo tienen presión arterial alta, un historial de accidentes cerebrovasculares o evidencia de enfermedad de los grandes vasos sanguíneos del cuello o de las válvulas cardiacas.
- La angiopatía amiloide cerebral es una acumulación de placas amiloides en las paredes de los vasos sanguíneos del cerebro. Generalmente se diagnostica cuando se descubren varias hemorragias pequeñas en el cerebro mediante resonancia magnética.
Trastornos y afecciones reversibles similares a la demencia:
- La hidrocefalia normotensiva es una acumulación de líquido cefalorraquídeo en el cerebro. Las personas mayores que padecen esta afección suelen tener problemas para caminar y controlar la vejiga antes de que aparezca la demencia.
- Las deficiencias nutricionales de vitamina B1 (tiamina), causadas por el alcoholismo crónico, y de vitamina B12 pueden revertirse con tratamiento.
- Los efectos secundarios de los medicamentos o combinaciones de medicamentos pueden causar un deterioro cognitivo similar a la demencia degenerativa o vascular.
- La vasculitis, una inflamación de los vasos sanguíneos del cerebro, puede causar demencia después de varios accidentes cerebrovasculares.
- El hematoma subdural, o sangrado entre la superficie del cerebro y su cubierta exterior (la duramadre), es común después de una caída. Los hematomas subdurales pueden causar síntomas similares a los de la demencia y cambios en la función mental.
- Algunos tumores cerebrales no malignos pueden causar síntomas parecidos a la demencia; la recuperación se produce después de su extirpación mediante neurocirugía.
- Algunas infecciones crónicas alrededor del cerebro, llamada meningitis crónica, pueden causar demencia.
Causas de la demencia
La demencia es el resultado de cambios en ciertas regiones del cerebro que hacen que las neuronas (células nerviosas) y sus conexiones dejen de funcionar correctamente. Los investigadores han relacionado los cambios en el cerebro con ciertas formas de demencia y están investigando por qué estos cambios ocurren en algunas personas pero no en otras. Se han identificado variantes genéticas raras que causan demencia en una pequeña cantidad de personas.
La edad es el principal factor de riesgo para desarrollar demencia. Por esa razón, el número de personas que viven con demencia podría duplicarse en los próximos 40 años a medida que la cantidad de estadounidenses de 65 años o más aumente a más de 88 millones en 2050. Independientemente de la forma de demencia, las exigencias personales, económicas y sociales pueden ser devastadoras.
La demencia multiinfarto (DMI) es una causa común de pérdida de memoria en las personas mayores. La DMI está causada por múltiples accidentes cerebrovasculares (interrupción del flujo sanguíneo al cerebro) que dañan el tejido cerebral. Algunos accidentes cerebrovasculares pueden producirse sin síntomas perceptibles; Los médicos pueden referirse a estos como "accidentes cerebrovasculares silenciosos".
Diversos trastornos y factores contribuyen a la demencia, que da lugar a una pérdida progresiva e irreversible de neuronas y funciones cerebrales. Actualmente, no existen curas para estos trastornos neurodegenerativos.
En otras demencias y algunos trastornos cerebrales, la proteína sinucleína (que se cree que desempeña un papel fundamental en la regulación de la liberación de neurotransmisores) se deforma y forma grumos dañinos dentro de las neuronas en diferentes regiones del cerebro. Los trastornos en los que la sinucleína se acumula dentro de las neuronas se denominan sinucleinopatías. Los cambios en la sinucleína y/o su función son la base de la demencia con cuerpos de Lewy (DCL) y otros trastornos, como la atrofia multisistémica.
La atrofia multisistémica es un trastorno neurodegenerativo progresivo que se caracteriza por una combinación de síntomas que afectan tanto al sistema nervioso autónomo (la parte del sistema nervioso que controla las acciones involuntarias, como la presión arterial o la digestión) como al movimiento. Estos cambios causan parkinsonismo, una afección similar a la enfermedad de Parkinson.
A continuación se explican algunas causas específicas de los trastornos de demencia.
La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia en los adultos mayores. Se estima que hasta cinco millones de estadounidenses de 65 años o más tienen la enfermedad. En la mayoría de las enfermedades neurodegenerativas, ciertas proteínas se agrupan de manera anómala y se cree que dañan las neuronas sanas, lo que provoca que dejen de funcionar y mueran. En la enfermedad de Alzheimer, fragmentos de una proteína llamada amiloide forman grupos anormales llamados placas entre las células cerebrales, y una proteína llamada tau forma ovillos dentro de las células nerviosas.
Se cree que el daño al cerebro podría comenzar una década o más antes de que aparezcan los problemas cognitivos y de la memoria. El daño suele aparecer inicialmente en el hipocampo, que es la parte del cerebro esencial para la formación de recuerdos. Más adelante, las placas y los ovillos se extienden por todo el cerebro y el tejido cerebral se reduce de forma significativa.
Los investigadores no han encontrado un solo gen responsable únicamente de la enfermedad de Alzheimer; en su lugar, es probable que estén involucrados múltiples genes. Un factor de riesgo genético (tener una forma del gen de la apolipoproteína E, o APOE, en el cromosoma 19) aumenta el riesgo de que una persona desarrolle Alzheimer. Las personas que heredan una copia de este alelo APOE ε4 tienen mayores posibilidades de desarrollar la enfermedad. Aquellos que heredan dos copias del alelo corren un riesgo aún mayor. (Un alelo es una forma variante de un par de genes que se encuentran en un cromosoma particular y controlan el mismo rasgo). El alelo APOE ε4 también puede estar asociado con una aparición más temprana de pérdida de memoria y otros síntomas. Los investigadores han descubierto que este alelo está asociado con un mayor número de placas amiloides en el tejido cerebral de las personas afectadas.
En los trastornos frontotemporales, los cambios en las células nerviosas de los lóbulos frontales del cerebro afectan a la capacidad de razonar y tomar decisiones, priorizar y realizar múltiples tareas, actuar de manera apropiada y controlar el movimiento. Los cambios en los lóbulos temporales afectan a la memoria y a la forma en que las personas entienden las palabras, identifican objetos y reconocen y responden a las emociones. Algunas personas empeoran rápidamente en un período de dos a tres años, mientras que otras muestran solo cambios mínimos durante muchos años. Las personas con trastornos frontotemporales pueden vivir de dos a diez años o a veces más.
Factores de riesgo de la demencia
Los siguientes factores de riesgo pueden aumentar la probabilidad de desarrollar uno o más tipos de demencia. Algunos de estos factores pueden modificarse, mientras que otros no.
- Edad: la vejez es el factor de riesgo más conocido para desarrollar demencia.
- Hipertensión: la presión arterial alta se ha relacionado con el deterioro cognitivo, los accidentes cerebrovasculares y los tipos de demencia que dañan las regiones de materia blanca del cerebro. La presión arterial alta provoca un "desgaste" de las paredes de los vasos sanguíneos del cerebro llamado arteriosclerosis.
- Ictus: Un ictus grave o una serie de ictus menores aumentan el riesgo de desarrollar demencia vascular. Quien ha sufrido un ictus tiene mayor riesgo de sufrir otros, lo que incrementa aún más el riesgo de desarrollar demencia.
- Alcohol: La mayoría de los estudios sugieren que el consumo regular de grandes cantidades de alcohol aumenta el riesgo de demencia. Ciertas demencias, como el síndrome de Wernicke-Korsakoff, se asocian con el abuso de alcohol.
- Aterosclerosis: La acumulación de grasas y colesterol en el revestimiento de las arterias, junto con un proceso inflamatorio que conduce a un engrosamiento de las paredes de los vasos (aterosclerosis), puede provocar un accidente cerebrovascular, lo que aumenta el riesgo de demencia vascular.
- Diabetes: las personas con diabetes parecen tener un mayor riesgo de desarrollar demencia. La diabetes mal controlada es un factor de riesgo para los accidentes cerebrovasculares y la enfermedad cardiovascular, lo que, a su vez, aumenta el riesgo de demencia vascular.
- Síndrome de Down: muchas personas con síndrome de Down desarrollan síntomas de la enfermedad de Alzheimer cuando llegan a la mediana edad.
- Genética: la probabilidad de desarrollar una forma de demencia relacionada con la genética aumenta cuando más de un miembro de la familia padece el trastorno. En muchas demencias, puede haber un historial familiar de una enfermedad similar. En algunos casos, como en el caso de la degeneración frontotemporal (DFT), tener solo un progenitor portador de una mutación aumenta el riesgo de heredar la enfermedad. Una proporción muy pequeña de casos de demencia son hereditarios.
- Lesión en la cabeza: un impacto en la cabeza puede provocar un traumatismo craneoencefálico. Ciertos tipos de traumatismo craneoencefálico, o los traumatismos craneoencefálicos repetidos, pueden provocar demencia y otros problemas cognitivos graves.
- Enfermedad de Parkinson: La degeneración y muerte de las células nerviosas en el cerebro en personas con enfermedad de Parkinson puede causar demencia y pérdida significativa de memoria.
- Fumar: Fumar aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares que ralentizan o impiden que la sangre llegue al cerebro.
Detección y prevención de la demencia
El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés) es uno de los principales financiadores federales de la investigación sobre trastornos del sistema nervioso, como la demencia. Otro instituto de los NIH, el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA, por sus siglas en inglés), es uno de los principales financiadores federales de la investigación sobre la enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas. Aunque los científicos tienen cierto conocimiento de las demencias y los mecanismos implicados, la investigación en curso puede conducir a nuevas formas de comprender la(s) causa(s) de la enfermedad, diagnosticar, tratar o, tal vez, prevenir o bloquear el desarrollo de la enfermedad.
Las asociaciones de investigación de la demencia que involucran a NINDS y a NIA son:
- La Ley del Proyecto Nacional sobre el Alzheimer (NAPA, por sus siglas en inglés ) es un plan nacional coordinado para abordar la enfermedad de Alzheimer y mejorar la atención y los servicios. El proyecto promueve una mayor colaboración entre científicos, el gobierno federal y las organizaciones públicas, al tiempo que mejora la atención al paciente. El Plan Nacional de la NAPA para Abordar la Enfermedad de Alzheimer está diseñado para ampliar la investigación en la prevención y el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas, y para llevar los fármacos más prometedores desde su descubrimiento a los ensayos clínicos. El plan también exige un aumento de la financiación federal para la investigación sobre el Alzheimer, así como apoyo para las personas afectadas por la enfermedad y sus familias, una mayor concienciación pública sobre el Alzheimer y una mejor recopilación y análisis de datos. Estos objetivos también se aplican a la demencia con cuerpos de Lewy, así como a las demencias frontotemporales, mixtas y vasculares. El objetivo general de investigación del plan es "prevenir o tratar eficazmente la enfermedad de Alzheimer para 2025".
- El Programa Accelerating Medicines Partnership® para la enfermedad de Alzheimer (AMP® AD), una alianza multisectorial entre los NIH, 10 compañías biofarmacéuticas y varias organizaciones sin fines de lucro para desarrollar nuevos tratamientos y biomarcadores clínicamente relevantes para confirmar las terapias existentes. El objetivo es acelerar el proceso de ofrecer nuevos medicamentos a las personas con enfermedad de Alzheimer o que están en riesgo de desarrollarla.
- M2OVE—AD: Mecanismos Moleculares de la Etiología Vascular de la Enfermedad de Alzheimer es un programa que permite a científicos de diversos campos trabajar en colaboración para comprender los complejos mecanismos moleculares mediante los cuales los factores de riesgo vascular influyen en la EA. El trabajo de investigación también identifica nuevos objetivos para el tratamiento y la prevención. Se basa en el enfoque de ciencia abierta y la infraestructura de Big Data establecida por AMP® AD mencionado anteriormente.
- El programa Tau Center Without Walls fue diseñado para aumentar la colaboración y el intercambio de datos y recursos entre investigadores para comprender mejor la proteína tau y su participación en trastornos como la degeneración frontotemporal (DFT). Estos esfuerzos pueden conducir a avances en la prevención, el diagnóstico o el tratamiento de la toxicidad de tau asociada con la DFT y contribuir al desarrollo de herramientas que se puedan aplicar en ensayos clínicos de DFT y otros trastornos relacionados con la proteína tau.
- El Consorcio de Demencia con Biomarcadores de Cuerpos de Lewy fue diseñado para ampliar la recopilación de datos clínicos y muestras biológicas en el Programa de Biomarcadores de la Enfermedad de Parkinson del NINDS para incluir datos de personas que tienen demencia con cuerpos de Lewy. Los sistemas estandarizados de investigación, recopilación de datos y presentación de informes facilitarán a los investigadores compartir y confirmar sus investigaciones.
- Programa de Biomarcadores para las Contribuciones Vasculares de Pequeños Vasos al Deterioro Cognitivo y la Demencia (VCID, por sus siglas en inglés). Los investigadores de este programa esperan desarrollar biomarcadores de procesos vasculares clave relacionados con VCID en la enfermedad de Alzheimer. La identificación de biomarcadores puede mejorar la eficiencia y los resultados de los ensayos diseñados para probar la eficacia y seguridad de los medicamentos en humanos y acelerar el desarrollo de terapias para las demencias.
NINDS y NIA están patrocinando investigaciones adicionales sobre demencias relacionadas con la edad y otras enfermedades neurodegenerativas:
- Los estudios clínicos ofrecen la oportunidad de ayudar a los investigadores a encontrar mejores maneras de detectar, tratar o prevenir las demencias de forma segura. Diversos institutos de los NIH apoyan estudios clínicos sobre la EA y las demencias relacionadas en el campus de investigación de los NIH en Bethesda, Maryland, y en centros de investigación médica de todo Estados Unidos.
- Para obtener información sobre cómo participar en estudios clínicos, visite NIH Clinical Research Trials and You.
- Para obtener una lista de ensayos y estudios clínicos sobre la EA y demencias relacionadas, visite Alzheimers.gov.
- Para obtener una lista completa de todos los ensayos clínicos, visite Clinicaltrials.gov y escriba el nombre de la demencia (por ejemplo, “demencia con cuerpos de Lewy” o “demencia vascular”).
- Varios proyectos de investigación esperan identificar biomarcadores (signos biológicos mensurables que pueden indicar el riesgo y la progresión de la enfermedad o confirmar el diagnóstico) para las demencias. Estos biomarcadores podrían detectarse mediante imágenes o incluso análisis de sangre. Los proyectos de investigación implican el estudio de posibles biomarcadores para predecir el deterioro cognitivo en personas con enfermedad de Parkinson, el Consorcio de Biomarcadores de la Enfermedad de Alzheimer en el Síndrome de Down (muchas personas con síndrome de Down tienen cambios cerebrales relacionados con el Alzheimer a los 30 años que pueden provocar demencia entre los 50 y 60 años) y estudios genéticos y de biomarcadores que pueden conducir a tratamientos prometedores para la DFT. La Iniciativa de Neuroimagen de la Enfermedad de Alzheimer (ADNI, por sus siglas en inglés) es un estudio longitudinal para validar el uso de biomarcadores para los ensayos clínicos y el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer.
- Se encuentran en diversas etapas de prueba varios fármacos y compuestos que podrían retrasar la progresión de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias. En un estudio de NINDS, se descubrió que los oligonucleótidos antisentido de tau (compuestos modificados genéticamente para bloquear la producción en cadena de la forma tóxica de la proteína tau) podrían prevenir y revertir parte de las lesiones cerebrales en modelos animales de la enfermedad. En los ensayos de prevención respaldados por los NIH, se están probando medicamentos que se dirigen a las proteínas amiloides que forman placas en el cerebro. Otros estudios de los NIH incluyen el uso de medicamentos que se están desarrollando para tratar los trastornos del espectro autista para comprobar si pueden mejorar las funciones cognitivas en personas con deterioro cognitivo relacionado con la edad.
- La actividad física puede beneficiar el bienestar mental y mejorar el funcionamiento diario y la calidad de vida en personas con demencia. Los investigadores están evaluando el enfoque combinado de ejercicio aeróbico y cognitivo para verificar si puede retrasar o retardar la progresión de la enfermedad de Alzheimer en adultos mayores en riesgo. Otra investigación está evaluando el beneficio del ejercicio para retrasar el deterioro cognitivo leve en personas mayores y para mejorar la función cerebral en adultos mayores que pueden tener riesgo de desarrollar EA.
- Los científicos de los NIH continúan buscando nuevos genes que puedan ser responsables del desarrollo de la EA y otras formas de demencia. Un enfoque es utilizar estudios de asociación de todo el genoma, que pueden escanear rápidamente conjuntos completos de ADN, o genomas, de muchas personas para encontrar variaciones genéticas asociadas con una enfermedad en particular. Los NIH esperan identificar nuevas asociaciones genéticas para enfermedades neurodegenerativas que conduzcan a mejores estrategias para detectar, tratar y prevenir las demencias.
- Las imágenes clínicas permiten que los investigadores comprendan mejor los cambios en el cerebro de las personas con demencia y que puedan diagnosticar estos trastornos. Por ejemplo, los investigadores esperan mejorar las técnicas de imágenes cerebrales para que sea posible detectar, y tratar de detener, los cambios más tempranos en la barrera hematoencefálica protectora que pueden provocar el desarrollo de las contribuciones vasculares al deterioro cognitivo y la demencia.
- El Portafolio Internacional de Investigación sobre la Enfermedad de Alzheimer (IADRP) Ayuda a las personas a conocer las investigaciones relacionadas con las demencias por Alzheimer en organizaciones públicas y privadas de todo el mundo. También ayuda a las organizaciones a optimizar sus recursos para evitar la duplicación de esfuerzos. La Ontología Común de Investigación sobre la Enfermedad de Alzheimer (ACID), un sistema de clasificación que permite a las organizaciones integrar y comparar sus carteras de investigación, fue desarrollada por el NIA, los NIH y la Asociación de Alzheimer.
- El estudio de grupos de personas a lo largo del tiempo puede permitir que se descubran formas de identificar a aquellos que corren riesgo de desarrollar demencia o deterioro cognitivo. Tres equipos de investigación financiados por los NIH están realizando estudios longitudinales de individuos en los que los trastornos frontotemporales se dan en familias y aparecen por sí solos (esporádicamente) para comprender la progresión de la DFT tanto antes como después de la aparición de los síntomas; identificar genes; descubrir biomarcadores para el diagnóstico, la progresión y el pronóstico y establecer un consorcio de investigación clínica para apoyar el desarrollo de terapias para la DFT.
- Varias proteínas, entre ellas la tau, la alfa-sinucleína, la TDP-43 y la beta-amiloide, participan en varios procesos celulares. Cuando se produce un cambio en los genes que dirigen la producción o la velocidad de eliminación (degradación) de estas proteínas, estas pueden acumularse en cantidades inusuales y formar grumos anómalos que dañan las células nerviosas del cerebro, lo que provoca demencia y otros síntomas, como trastornos de la función motora. Los proyectos de investigación financiados por los NIH tienen como objetivo comprender mejor los efectos tóxicos de la acumulación de proteínas y su relación con el desarrollo de la demencia. Varios estudios se centran en la acumulación de amiloide, que forma placas características de la enfermedad de Alzheimer. Otras investigaciones esperan comprender mejor cómo las proteínas se vuelven dañinas en los trastornos frontotemporales y la demencia con cuerpos de Lewy.
- Las células madre son las únicas que tienen el potencial de convertirse en muchos tipos diferentes de células en el cuerpo, incluidas las células cerebrales. Los científicos están investigándolas para descubrir los mecanismos de las células nerviosas que conducen a la aparición y progresión de la EA y otras formas de demencia. Por ejemplo, los científicos convirtieron células de la piel humana en un modelo de neuronas humanas. Estas neuronas, cuando se crean a partir de individuos con formas familiares de EA, muestran cambios bioquímicos que representan la enfermedad. Los investigadores están llevando a cabo estudios sobre el mecanismo por el cual las neuronas humanas con EA desarrollan defectos celulares y moleculares en la producción y degradación de proteínas.
Signos y síntomas de la demencia
Los signos y síntomas de la demencia pueden variar mucho de un individuo a otro, ya que se ven afectadas diferentes partes del cerebro.
Los médicos han identificado una variedad de afecciones que pueden causar demencia o síntomas similares a esta. Las enfermedades tienen diferentes síntomas que involucran funciones corporales y cerebrales y afectan a la salud mental y la cognición. Por ejemplo, a medida que avanza la enfermedad de Alzheimer, las personas experimentan una mayor pérdida de memoria y otras dificultades cognitivas. Los problemas pueden incluir deambular y perderse, problemas para manejar el dinero y pagar las facturas, repetir preguntas, tardar más en completar las tareas diarias y cambios de personalidad y comportamiento.
A menudo, se diagnostica cuando se observa una combinación de estos síntomas. La pérdida de memoria y la confusión empeoran y las personas comienzan a tener problemas para reconocer a familiares y amigos. Es posible que no puedan aprender cosas nuevas, realizar tareas de varios pasos, como vestirse, o afrontar situaciones nuevas. Además, las personas en esta etapa pueden tener alucinaciones, delirios y paranoia y comportarse de manera impulsiva.
Las personas con enfermedad de Alzheimer grave no pueden comunicarse y dependen completamente de otras personas. Es posible que estén en la cama la mayor parte del tiempo o todo el tiempo, ya que las funciones corporales se detienen. Ciertos medicamentos pueden retrasar temporalmente el empeoramiento de algunos síntomas del Alzheimer, pero actualmente no existen tratamientos que detengan la progresión de la enfermedad.
La demencia con cuerpos de Lewy abarca dos enfermedades relacionadas: la demencia con cuerpos de Lewy y la demencia asociada a la enfermedad de Parkinson. En la demencia con cuerpos de Lewy, los síntomas cognitivos se observan dentro del año siguiente a la aparición de los síntomas de movimiento denominados parkinsonismo (que son temblor, dificultad para caminar y adoptar una postura y rigidez muscular). En la demencia por enfermedad de Parkinson, los síntomas cognitivos se desarrollan más de un año después de que comienzan los problemas de movimiento.
- La demencia con cuerpos de Lewy (DCL) es una de las formas más comunes de demencia progresiva. Los síntomas como dificultad para dormir, pérdida del olfato y alucinaciones visuales pueden aparecer hasta 10 años antes de los problemas de movimiento y otros trastornos. Más adelante en el curso de la DCL, algunos signos y síntomas son similares a los de la enfermedad de Alzheimer y son pérdida de memoria, falta de juicio y confusión. Otros signos y síntomas de DCL son similares a los de la enfermedad de Parkinson, como la dificultad con el movimiento y la postura, caminar arrastrando los pies y cambios en el estado de alerta y la atención. No existe cura para la DCL, pero existen medicamentos que controlan algunos síntomas.
- La demencia por enfermedad de Parkinson (DEP) puede ocurrir en personas con enfermedad de Parkinson, pero no todas las personas con enfermedad de Parkinson desarrollarán demencia. La DEP puede afectar a la memoria, el juicio social, el lenguaje o el razonamiento. El tiempo desde la aparición de los síntomas del movimiento hasta la aparición de los síntomas de la demencia varía mucho de persona a persona. Los factores de riesgo para desarrollar DEP incluyen la aparición de síntomas de movimiento relacionados con el Parkinson seguidos de un deterioro cognitivo leve y un trastorno de conducta del sueño REM, que implica tener pesadillas y alucinaciones frecuentes.
Overall, symptoms of dementia are different depending on the cause. If you are experiencing or witnessing any combination of the following cognitive, psychological and behavioral changes, it may be time to see a doctor:
- Depression, anxiety and agitation
- Paranoia
- Personality changes or unusual/inappropriate behavior
- Hallucinations
- Disorientation and confusion in normal situations
- Notable memory loss
- Struggling to find the right words/communication problems
- Complex tasks have become more difficult
- Struggling with basic gross- and fine-motor function
- Coordination issues
- Disorientated while planning, organizing or navigating (e.g., driving a well-known route)
Diagnóstico de la demencia
Para diagnosticar la demencia, los médicos primero evaluarán si una persona tiene una afección subyacente tratable, como una función tiroidea anómala, deficiencia de vitaminas o hidrocefalia normotensiva que pueda estar relacionada con dificultades cognitivas. Además, revisar todos los medicamentos recetados y sus contraindicaciones puede facilitar el diagnóstico.
La detección temprana de los síntomas es importante, ya que algunas causas pueden tratarse. En muchos casos, es posible que el tipo específico de demencia no pueda confirmarse hasta que la persona fallezca y se examine el cerebro.
La evaluación incluye lo siguiente:
- Historial de salud y reconocimiento físico: la evaluación del historial personal y familiar de una persona, los síntomas y la medicación actuales y los signos vitales pueden ayudar al médico a detectar afecciones que podrían causar o acompañar la demencia. Algunas afecciones podrían ser tratables.
- Evaluaciones neurológicas: examinar el equilibrio, la respuesta sensorial, los reflejos y otras funciones puede ayudar a los médicos a identificar signos de afecciones que pueden afectar al diagnóstico o que se pueden tratar con medicamentos. También se puede realizar un electroencefalograma (EEG), una prueba que registra patrones de actividad eléctrica en el cerebro, para verificar si hay actividad eléctrica cerebral anómala.
- Exploraciones cerebrales: la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (IRM) detectan anomalías estructurales y descartan otras causas de demencia. La tomografía por emisión de positrones (PET) busca patrones de actividad cerebral alterada que son comunes en la demencia. Los avances en la PET pueden detectar placas amiloides y ovillos de tau en la EA.
- Pruebas cognitivas y neuropsicológicas: Estas pruebas se utilizan para evaluar la memoria, las habilidades lingüísticas, las habilidades matemáticas, la resolución de problemas y otras habilidades relacionadas con el funcionamiento mental.
- Pruebas de laboratorio: analizar la sangre y otros fluidos de una persona, así como controlar los niveles de diversas sustancias químicas, hormonas y vitaminas, puede identificar o descartar afecciones que pueden contribuir a la demencia.
- Pruebas presintomáticas: las pruebas genéticas pueden ayudar a algunas personas que tienen un historial familiar importante de demencia a identificar sus propios riesgos.
- Evaluación psiquiátrica: esta evaluación puede ayudar a determinar si la depresión u otra condición de salud mental está causando o contribuyendo a los síntomas de una persona.
Además, las pruebas de biomarcadores se utilizan en estudios para medir los cambios biológicos en el cerebro asociados con la enfermedad de Alzheimer y los criterios para documentar e informar los cambios relacionados con la enfermedad observados durante una autopsia.
Tratamiento y manejo de la demencia
Actualmente no existen tratamientos para detener o retrasar la demencia en las enfermedades neurodegenerativas. Algunas enfermedades que se presentan al mismo tiempo que la demencia, como la diabetes y la depresión, son tratables. También se pueden tratar otros síntomas que se presentan en afecciones similares a la demencia, aunque es posible que algunos síntomas respondan al tratamiento solo durante un período de tiempo. Existen medicamentos disponibles para tratar ciertos síntomas conductuales, así como delirios, depresión, rigidez muscular y factores de riesgo de deterioro cognitivo vascular, como la presión arterial alta. Siempre consulte con un médico, ya que algunos medicamentos pueden empeorar los síntomas.
La mayoría de los medicamentos para la demencia se usan para tratar los síntomas de la EA. Una clase de medicamentos, los inhibidores de la colinesterasa, pueden mejorar o estabilizar temporalmente la memoria y las habilidades de pensamiento en algunas personas al aumentar la actividad de la red cerebral colinérgica, un subsistema del cerebro que está sumamente involucrado con la memoria y el aprendizaje. Estos medicamentos son donepezil, rivastigmine y galantamine.
El medicamento memantine pertenece a otra clase de medicamentos llamados antagonistas del receptor NMDA, que previenen el deterioro del aprendizaje y la memoria. La memantine se puede combinar con un inhibidor de la colinesterasa para obtener beneficios adicionales. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó el fármaco aducanumab (Aduhelm™) para reducir la acumulación de placas beta-amiloide dañinas.
No existen medicamentos aprobados para tratar o prevenir los trastornos frontotemporales ni la mayoría de los demás tipos de demencia progresiva. Los sedantes, antidepresivos y otros fármacos utilizados para tratar los síntomas del Parkinson y el Alzheimer pueden ayudar a controlar ciertos síntomas y problemas de comportamiento asociados a estos trastornos.
Los medicamentos disponibles para controlar la demencia con cuerpos de Lewy tienen como objetivo aliviar síntomas como alteraciones de la marcha y del equilibrio, rigidez, alucinaciones y delirios. Los estudios sugieren que los medicamentos inhibidores de la colinesterasa para la enfermedad de Alzheimer pueden ofrecer algún beneficio.
Algunos estudios sugieren que los inhibidores de la colinesterasa utilizados para tratar a las personas con EA podrían mejorar los síntomas cognitivos, conductuales y psicóticos en personas con demencia asociada a la enfermedad de Parkinson (DEP). Muchos de los medicamentos utilizados para tratar los síntomas motores de la enfermedad de Parkinson empeoran los problemas cognitivos. La FDA ha aprobado la rivastigmine (un medicamento para el Alzheimer) para tratar los síntomas cognitivos en el DEP.
A menudo, la demencia vascular se trata con medicamentos que previenen los accidentes cerebrovasculares o reducen el riesgo de mayor daño cerebral. Algunos estudios sugieren que los medicamentos que mejoran la memoria en la EA podrían beneficiar a las personas con demencia vascular temprana. El tratamiento de los factores de riesgo modificables puede ayudar a prevenir accidentes cerebrovasculares adicionales.
En los casos de trastornos reversibles similares a la demencia, muchas afecciones que causan síntomas pueden detenerse o incluso revertirse con el tratamiento adecuado.
Hidrocefalia normotensiva: esta acumulación de líquido cefalorraquídeo en el cerebro se puede tratar o incluso revertir al implantar un sistema de derivación para desviar el líquido del cerebro.
Las deficiencias nutricionales de vitamina B1 (tiamina) se pueden revertir con tratamiento. Las personas que han abusado de sustancias como el alcohol y las drogas recreativas a veces muestran signos de demencia incluso después de haber dejado de consumirlas.
- Los efectos secundarios de los medicamentos o combinaciones de medicamentos pueden revertirse al suspenderlos.
- La vasculitis es una inflamación de los vasos sanguíneos del cerebro y puede tratarse con medicamentos inmunosupresores.
- El hematoma subdural, o sangrado entre la superficie del cerebro y su cubierta exterior (la duramadre), es común después de una caída. Con tratamiento, algunos síntomas pueden revertirse.
- La recuperación de los tumores cerebrales no malignos se produce tras su eliminación mediante neurocirugía.
- La meningitis crónica puede tratarse con medicamentos que matan al agente infeccioso.
Vivir con demencia
With recovery and treatment of all dementia diagnoses, a team of specialists—doctors, nurses and speech, physical and other therapists—familiar with these disorders can help guide patients and their loved ones with care.
A dementia care team may involve neurologists, neuroscientists, psychiatrists and psychologists who will collaborate in order to determine the most appropriate treatment for your individualized diagnosis.
There are also therapeutic modalities that may help with memory and cognitive processes, as well as contribute to an improvement in overall emotional wellness.
Reminiscence therapy sessions can be organized in group format or conducted one on one. This method includes using discussions and memory triggers to help patients reform their memories. Tools like music, souvenirs or treasures from important places and moments in their life are used in this approach.
Cognitive stimulation therapy (CST) is group therapy that stimulates various parts of the brain through activities like word games, cooking, discussing current events and music.
Some dementia patients may benefit from reality orientation training, which involves actions like hanging signs around the home to identify objects and memories or repeating the person’s name, today’s date and the time of day. Additionally, removing clutter from the home and limiting peripheral noises and sensory stimulating appliances like TVs and radios can help those with dementia stay focused. It’s also important to remove or relocate anything dangerous from the home, such as firearms or knives, and to hide car keys.
Lifestyle changes, daily routines and structure also help patients with their morale, as well as overall physical health. Fitness classes or walks for cardiovascular health are always beneficial, as are light activities and pastimes like gardening, dancing or household chores. A diet rich in foods that are good for the brain and healthy sleep habits also contribute to overall wellness.
Trabajar con especialistas, terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas ayuda a mantener el movimiento físico, abordar problemas de habla y deglución y ayudar a las personas a aprender nuevas formas de manejar la pérdida de habilidades en tareas cotidianas como alimentarse por sí mismas. Es importante educar a la familia, amigos y cuidadores sobre los problemas médicos de un ser querido. Además, los grupos de apoyo presenciales y en línea que están disponibles a través de muchas organizaciones de concientización sobre enfermedades y de defensa de los cuidadores ofrecen a las familias y otros cuidadores recursos adicionales, así como oportunidades para compartir experiencias y expresar preocupaciones.