¿Qué es la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)?
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una afección causada por daño en las vías respiratorias y otras partes de los pulmones. Este daño provoca inflamación y otros problemas que obstruyen el flujo de aire y dificultan la respiración. La EPOC puede provocar tos con abundante mucosidad espesa y también puede causar dificultad para respirar, falta de aire y opresión en el pecho.
Tipos de EPOC
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica se refiere a dos afecciones principales: el enfisema y la bronquitis crónica (prolongada). La mayoría de las personas con EPOC presenta una combinación de ambas en diferentes proporciones, y la gravedad de cada una varía según el caso.
El enfisema se desarrolla cuando se dañan las paredes entre los alvéolos pulmonares. Generalmente, estos alvéolos son elásticos o flexibles: al inhalar, se llenan de aire como pequeños globos y, al exhalar, se desinflan liberando el aire. Cuando hay enfisema, a los pulmones les resulta más difícil expulsar el aire del cuerpo.
La bronquitis crónica o prolongada ocurre cuando el revestimiento de las vías respiratorias se irrita e inflama de manera repetida o continua. Esta inflamación persistente provoca la acumulación de moco espeso, lo que obstruye las vías respiratorias y dificulta la respiración.
Causas de la EPOC
Fumar cigarrillos es la principal causa de EPOC. Fumar o inhalar humo de tabaco y contaminantes del aire de forma prolongada daña los pulmones y las vías respiratorias. En pulmones sanos, el aire que respiramos viaja por los bronquios, que se ramifican en miles de conductos más pequeños y delgados, conocidos como bronquiolos. Estos conductos terminan en grupos de diminutos sacos de aire redondos llamados alvéolos, que son elásticos y flexibles. Cuando hay EPOC, la reducción del flujo de aire que entra y sale de las vías respiratorias se debe a una o más razones:
- Las vías respiratorias y los sacos aéreos pierden su elasticidad.
- Las paredes entre muchos de los sacos de aire están destruidas.
- Las paredes de las vías respiratorias se vuelven gruesas y se inflaman.
- Las vías respiratorias producen más mucosidad de lo habitual y pueden obstruirse.
Factores de riesgo de la EPOC
Se ha demostrado que los siguientes hábitos o afecciones aumentan el riesgo de desarrollar EPOC:
- El principal factor de riesgo de la EPOC es el tabaquismo o la exposición al humo del cigarrillo. Tres de cada cuatro personas con EPOC fuman o han fumado en el pasado. Además, las personas con historial familiar de EPOC tienen mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad si fuman.
- Otros irritantes pulmonares también pueden aumentar el riesgo de desarrollar EPOC, como la exposición prolongada a la contaminación del aire, los vapores químicos o el polvo del ambiente o del trabajo. Inhalar humo de combustibles usados para cocinar o calefaccionar en espacios con poca ventilación también eleva el riesgo.
- Las afecciones que afectan los pulmones cuando el bebé aún está en el útero o durante la infancia pueden aumentar el riesgo. Ejemplos de ello incluyen fumar durante el embarazo o el asma infantil. La contaminación del aire también puede limitar el crecimiento pulmonar del niño y aumentar su riesgo de desarrollar EPOC.
- Algunas infecciones, como el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y la tuberculosis, pueden aumentar el riesgo.
- Si hay otros factores de riesgo, como el tabaquismo, la edad puede influir en el riesgo de desarrollar EPOC. La mayoría de las personas con EPOC tiene al menos 40 años cuando comienzan los síntomas.
- Las personas que nacen con una afección genética llamada deficiencia de alfa-1 antitripsina (AAT) tienen un mayor riesgo de desarrollar EPOC a una edad más temprana. Otros posibles factores de riesgo genéticos incluyen la deficiencia de vitamina D y las mutaciones en los genes CHRNA.
Las mujeres pueden tener una mayor probabilidad de desarrollar EPOC grave a una edad relativamente temprana, antes de los 55 años. Además, la mayoría de las personas con EPOC que nunca han fumado son mujeres. Por otro lado, las mujeres que fuman la misma cantidad que los hombres tienden a sufrir un mayor daño pulmonar, lo que se traduce en una función pulmonar más deteriorada. Y, en comparación con los hombres mayores, las mujeres mayores pueden presentar síntomas más graves de EPOC, como dificultad respiratoria intensa, incluso si han fumado menos a lo largo de su vida.
- Más mujeres que hombres son hospitalizadas por EPOC.
- Las mujeres que tienen EPOC tienden a sufrir más brotes.
- Las mujeres con EPOC también tienen más probabilidades que los hombres de experimentar ansiedad y depresión.
- Las mujeres con resistencia a la insulina tienen mayor riesgo de tener EPOC.
- La deficiencia de AAT puede aumentar el riesgo de diagnóstico de EPOC antes y durante el embarazo. También puede aumentar el riesgo de sufrir complicaciones como preeclampsia, aborto espontáneo y parto prematuro.
Prevención de la EPOC
La buena noticia es que, en muchos casos, la EPOC puede prevenirse, sobre todo evitando fumar. En Estados Unidos y otros países de ingresos altos, el tabaquismo es la principal causa de EPOC. La mayoría de las personas con EPOC son fumadores o exfumadoras. Si tiene dificultades para dejar de fumar por su cuenta, considere unirse a un grupo de apoyo o una clase en Montefiore Einstein.
Si ha fumado o tiene síntomas de EPOC, consulte a su proveedor de atención médica para evaluar su riesgo. Si bien no existe cura, los tratamientos y los cambios en el estilo de vida, como dejar de fumar, pueden ayudarlo a sentirse mejor, mantenerse activo y retrasar el avance de la enfermedad.
Ciertos desencadenantes, como los olores, el aire frío, la mala calidad del aire, los resfriados, la gripe o una infección pulmonar, pueden causar un empeoramiento repentino de los síntomas. Esto se denomina brote o exacerbación y provoca una mayor dificultad para respirar. También puede sentir opresión en el pecho, fiebre o la necesidad de toser o carraspear con más frecuencia, y notar que expulsa flemas de color amarillo o verde.
Si sus síntomas empeoran repentinamente, comuníquese inmediatamente con su proveedor de atención médica, quien podría recetarle antibióticos para tratar una infección u otros medicamentos, como broncodilatadores y esteroides inhalados u orales, para ayudarlo a respirar. Los síntomas graves pueden requerir tratamiento hospitalario. La gravedad de los brotes depende del grado de daño pulmonar. Dormir mal también puede aumentar el riesgo de un brote.
Detección de la EPOC
Su proveedor lo examinará con un estetoscopio para detectar sibilancias u otros ruidos torácicos anormales. Además, le realizarán pruebas de diagnóstico por imágenes y de función pulmonar para determinar si se tiene EPOC y evaluar la gravedad. Su médico podría recomendarle hacerse rayos X o una tomografía computarizada (TC) para confirmar el diagnóstico.
Nuestros médicos especialistas en pulmones evalúan la función pulmonar y emplean las tecnologías de imagen más avanzadas, como tomografías computarizadas (TC) y rayos X, para diagnosticar con precisión la EPOC siguiendo pautas médicas precisas.
Si le diagnostican EPOC, pregunte a su médico sobre la detección genética. Algunas personas presentan una deficiencia de alfa-1 antitripsina (AAT), una condición hereditaria que aumenta el riesgo de desarrollar EPOC. Las pruebas genéticas son especialmente importantes si tiene familiares con deficiencia de AAT, si a algún familiar le diagnosticaron EPOC entre los 40 y 50 años o si existe enfermedad hepática en la familia. Además, si usted es la primera persona de su familia en descubrir que tiene deficiencia de AAT en su composición genética, consulte a su proveedor sobre cómo hablar con sus familiares sobre los resultados.
Signos y síntomas de la EPOC
Dado que la EPOC es una enfermedad progresiva, sus síntomas suelen desarrollarse lentamente, pero empeoran con el tiempo y pueden limitar su capacidad para realizar actividades cotidianas. La EPOC grave puede impedirle incluso realizar actividades básicas como caminar, cocinar o cuidarse.
No todas las personas con los siguientes síntomas tienen EPOC. Asimismo, no todas las personas con EPOC presentan todos estos síntomas. Su proveedor de atención médica puede determinar si usted tiene EPOC. También podría tener otras afecciones que requieran diagnóstico y tratamiento. Es muy común que las personas con EPOC presenten otras afecciones, como cardiopatías.
Los síntomas comunes de la EPOC son:
- Dificultad para respirar, especialmente al realizar actividad física. Puede sentir que le cuesta más respirar o que le falta el aire.
- La tos persistente o con mucha mucosidad, a veces llamada tos del fumador, suele ser el primer síntoma de la EPOC.
- Silbido o sibilancia al respirar
- Opresión o pesadez en el pecho, la cual puede dificultar la respiración profunda o hacer que sea doloroso respirar.
- Fatiga o cansancio extremo
Si los síntomas que presenta son leves, puede adaptar su estilo de vida para facilitar la respiración. Por ejemplo, puede usar el ascensor en lugar de las escaleras. Para síntomas más graves, como dificultad para respirar durante la actividad física, su proveedor de atención médica puede ofrecerle tratamientos y otras maneras de ayudar. La EPOC grave puede causar síntomas adicionales, como falta de apetito, pérdida de peso y masa muscular, ansiedad y depresión.
Diagnóstico de la EPOC
Su proveedor le diagnosticará EPOC basándose en sus síntomas, su historial médico personal y familiar, y los resultados de sus pruebas. Comente sus hábitos de consumo de tabaco o si ha estado expuesto al humo de otros fumadores, contaminación del aire, vapores químicos o polvo.
Hable sobre la EPOC con su proveedor si experimenta alguno de los siguientes síntomas:
- Dificultad persistente para respirar que empeora con el tiempo.
- Tos persistente. Dígale a su proveedor durante cuánto tiempo la ha tenido, con qué frecuencia tose y cuánta mucosidad produce al toser.
- Historial familiar de EPOC
La prueba principal para diagnosticar la EPOC es la espirometría, una prueba de función pulmonar que mide la cantidad de aire que exhala y la velocidad con la que puede exhalarlo. Esta prueba puede detectar la EPOC antes de que se presenten los síntomas. Durante la prueba, un técnico le pedirá que respire profundamente y sople con la mayor fuerza posible en un tubo conectado a un pequeño espirómetro. Su equipo de atención médica podría indicarle que inhale un medicamento que ayuda a abrir las vías respiratorias y que luego sople de nuevo en el tubo. Luego, pueden comparar los resultados de la prueba antes y después de tomar el medicamento. Su proveedor también puede utilizar los resultados de la prueba para determinar la gravedad de su EPOC y crear un plan de tratamiento individualizado.
Una prueba de flujo espiratorio máximo mide la velocidad a la que se puede exhalar con el máximo esfuerzo. Esta prueba puede realizarse durante una espirometría o con un pequeño dispositivo portátil. El doctor también puede realizar una gasometría arterial, que mide los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre.
Las pruebas de gases en sangre arterial suelen realizarse en un hospital, pero también pueden realizarse en el consultorio de un profesional de la salud. Esta prueba extrae sangre de una arteria, generalmente de la muñeca, donde se mide el pulso.
Una radiografía de tórax es una prueba de imagen rápida e indolora que examina las estructuras del tórax y sus alrededores. No se puede diagnosticar EPOC a través de esta prueba, pero puede utilizarse para detectar otras afecciones que podrían interactuar con ella. La radiografía de tórax puede realizarse en el consultorio de un profesional de la salud, una clínica o un hospital, y usted deberá permanecer de pie, sentado o acostado sin moverse mientras se realiza. Las radiografías de tórax presentan pocos riesgos y la cantidad de radiación utilizada es mínima. Hable con su proveedor de rayos X si está o podría estar embarazada.
Una tomografía computarizada es una prueba de imagen indolora que toma imágenes detalladas de los pulmones y el interior del tórax. Las computadoras pueden combinar estas imágenes para crear modelos tridimensionales (3D) que muestran el tamaño, la forma y la posición de los pulmones y las estructuras del tórax. Una tomografía computarizada de tórax puede ayudar a identificar la causa de síntomas pulmonares como dificultad para respirar o dolor torácico. También puede indicarle a su proveedor de atención médica si tiene otros problemas pulmonares, como un tumor, exceso de líquido alrededor de los pulmones (conocido como derrame pleural) o neumonía. La tomografía computarizada de tórax puede realizarse en un centro de diagnóstico por imágenes o en un hospital.
Tratamiento de la EPOC
Si le diagnostican EPOC, su proveedor de atención médica determinará el plan de tratamiento según sus síntomas y la gravedad de la enfermedad.
Para tratar los síntomas de la EPOC se usan broncodilatadores, esteroides y medicamentos no esteroideos que reducen la inflamación. Su proveedor de atención médica podría recetarle un inhalador que debe llevar siempre consigo y que permite que el medicamento llegue directo a sus pulmones.
Si la EPOC es leve y no presenta síntomas frecuentes, su proveedor podría recetarle un broncodilatador de acción corta que solo debe tomar cuando presente síntomas. Los broncodilatadores relajan los músculos que rodean las vías respiratorias y las abren para facilitar la respiración. Su efecto dura de 4 a 6 horas. Si la EPOC es moderada o grave, podría necesitar broncodilatadores de acción prolongada, que duran 12 horas o más, o un antiinflamatorio diario.
Si su caso es grave o sus síntomas se exacerban con frecuencia, su proveedor podría recetarle una combinación de broncodilatadores y un esteroide inhalado. Los esteroides ayudan a reducir la inflamación o hinchazón de las vías respiratorias que dificulta la respiración. Se pueden usar antibióticos para tratar los brotes causados por una infección. Asegúrese de pedirle a su proveedor información sobre planes para tratar los brotes y sobre cualquier medicamento especial que pueda necesitar.
La rehabilitación pulmonar es un programa supervisado que incluye ejercicio, educación para la salud y técnicas de respiración para personas con ciertas afecciones pulmonares o que se han sometido a un trasplante de pulmón. Su proveedor podría recomendarle este programa para facilitar la respiración y mejorar su calidad de vida. A algunas personas les resulta útil hacer rehabilitación de manera remota, a través del teléfono, internet o aplicaciones móviles.
La oxigenoterapia es un tratamiento que le suministra oxígeno para respirar. Si cumple los requisitos para la oxigenoterapia, recibirá oxígeno a través de tubos colocados en la nariz o mediante una mascarilla. Podría necesitar oxigenoterapia si padece una afección que provoque niveles demasiado bajos de oxígeno en sangre. Este tratamiento puede administrarse en un hospital, en otro centro médico o en casa. El oxígeno presenta riesgo de incendio, por lo que nunca debe fumar ni utilizar materiales inflamables mientras lo usa. Podría experimentar efectos secundarios a causa de este tratamiento, como sequedad o sangrado nasal, cansancio y dolores de cabeza matutinos.
La cirugía puede beneficiar a algunas personas con EPOC. Generalmente, esta es una opción solo cuando los síntomas graves no han mejorado con la medicación.
En una bullectomía se extirpan una o más bullas muy grandes de los pulmones. Las bullas son espacios de aire más grandes que se forman cuando se destruyen las paredes de los alvéolos. Estos espacios de aire pueden llegar a ser tan grandes que interfieren con la respiración.
Los stents, o pequeños tubos de malla, pueden ayudar a liberar el aire atrapado en los pulmones o a mantener abiertas las vías respiratorias. Se pueden implantar válvulas endobronquiales unidireccionales en uno de los bronquios. Estas válvulas permiten que el aire salga de las partes dañadas o enfermas del pulmón, pero no que vuelva a entrar.
La cirugía de reducción del volumen pulmonar elimina el tejido dañado de los pulmones y ayuda a que estos funcionen mejor.
Un trasplante de pulmón es un procedimiento quirúrgico que extirpa un pulmón enfermo y lo reemplaza por uno sano. Los trasplantes de pulmón mejoran la calidad de vida y prolongan la esperanza de vida de las personas con enfermedades pulmonares crónicas graves o avanzadas que no responden a otros tratamientos.
Vivir con EPOC
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica aún no tiene cura. Sin embargo, los cambios en el estilo de vida y los tratamientos pueden ayudarlo a sentirse mejor, mantenerse activo y retrasar el avance de la enfermedad.
Consulte con su proveedor de atención médica sobre programas educativos que le ayuden a comprender la EPOC y a aprender estrategias para manejarla mejor, lo que puede mejorar su calidad de vida. Con el tiempo, podría experimentar empeoramientos repentinos de los síntomas, llamados brotes, que pueden desencadenarse al exponerse a ciertos olores, polvo o gases. Identificar estos desencadenantes le permitirá evitarlos y prevenir los brotes.
A continuación se ofrecen algunas recomendaciones para el manejo diario de la EPOC:
- Si tiene problemas para comer debido a síntomas como dificultad para respirar y fatiga, es posible que no esté obteniendo todas las calorías y nutrientes que necesita. Esto puede empeorar sus síntomas y aumentar el riesgo de infecciones. Su médico podría sugerirle comer porciones más pequeñas con más frecuencia a lo largo del día, descansar antes de comer y tomar vitaminas o suplementos nutricionales. Llevar una dieta saludable que incluya frutas y verduras frescas, cereales integrales y pescado también puede ayudar a proteger los pulmones.
- Puede que le resulte difícil mantenerse activo debido a los síntomas. Sin embargo, la actividad física puede fortalecer los músculos que lo ayudan a respirar y mejorar su bienestar general. Trabaje con su equipo de atención médica para desarrollar un programa de ejercicios que le funcione.
- Para mayor comodidad, coloque los artículos que usa con frecuencia en un lugar accesible. Busque maneras sencillas de cocinar, limpiar y realizar otras tareas. Por ejemplo, podría usar una mesa pequeña o un carrito con ruedas para mover las cosas y una vara o pinzas con mangos largos para alcanzarlas.
- Pida ayuda para colocar las cosas en lugares más accesibles en casa, así evita subir escaleras tan a menudo.
- Use ropa holgada y prendas y zapatos que sean fáciles de poner y quitar.
- Tome la medicación según las recomendaciones y asegúrese de usar el inhalador correctamente. Es normal que los pacientes tengan problemas con el inhalador, así que no se preocupe si tiene que preguntarle repetidamente a su equipo médico cómo usarlo. Hay muchos tipos de inhaladores, y el mejor para usted puede cambiar con el tiempo. Llévelo cuando visite a su proveedor de atención médica para que lo aconseje o determine si necesita cambiarlo.
- Permanezca en casa cuando la calidad del aire sea mala y considere usar un purificador o filtro de aire. La contaminación puede dificultar la respiración, intensificar otros síntomas de la EPOC y aumentar la frecuencia y la gravedad de los brotes. Estas amenazas para la salud de las personas con EPOC podrían agravarse a medida que el cambio climático aumenta la frecuencia de los incendios forestales y los períodos de calor extremo.
- Visite a un dentista periódicamente y cepíllese los dientes con frecuencia para mantener una buena salud bucal.
- Si sufre de acidez estomacal, pídale a su proveedor que le recomiende maneras de reducirla. El reflujo ácido puede aumentar el riesgo de un brote.
- Evite la exposición a irritantes pulmonares, como los vapores químicos, el polvo, el humo de combustibles usados para cocinar o calefaccionar el hogar y el humo de segunda mano (gases provenientes del tabaco que fuma otra persona).
- Revise la calidad del aire donde vive, mantenga las ventanas cerradas y quédese en casa cuando haya mucha contaminación o polvo afuera. Considere usar un purificador o filtro de aire, especialmente si los incendios forestales son frecuentes en su zona.
- Evite ir a lugares donde las temperaturas sean muy frías.
- Manténgase al día con las vacunas. Esto incluye vacunarse regularmente contra la COVID-19, la gripe y la neumonía para ayudar a prevenir infecciones, ya que pueden desencadenar brotes. Si tiene 60 años o más y padece EPOC, o si está embarazada, se recomienda darse la vacuna contra el virus respiratorio sincitial (VRS). Otras vacunas recomendadas para ciertos grupos son la vacuna contra el tétanos, la difteria y la tos ferina (Tdap), así como la vacuna contra el herpes zóster.
- Busque atención médica de urgencia si sufre un brote grave.
- Tenga a mano los números de teléfono de su proveedor de atención médica, del hospital y de alguien que pueda trasladarlo para recibir atención. También es útil tener instrucciones para llegar al consultorio y al hospital, así como una lista completa de todos los medicamentos que toma.