Montefiore Einstein ofrece el siguiente contenido de información de salud de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Institutos Nacionales de Salud (NIH).
Enfermedad inflamatoria pélvica
¿Qué es la enfermedad inflamatoria pélvica?
La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) es una infección del útero, los ovarios y otros órganos reproductivos femeninos. La EIP causa cicatrices en estos órganos, que pueden provocar infertilidad, embarazo ectópico, dolor pélvico, abscesos (acumulación de pus) y otros problemas graves. La EIP es la causa prevenible más común de infertilidad en Estados Unidos.
¿Qué causa la enfermedad inflamatoria pélvica?
Muchos tipos de bacterias pueden causar la EIP, pero a menudo es causada por infecciones de transmisión sexual (ITS). La gonorrea y la clamidia son las causas más comunes de la EIP.
Se corre mayor riesgo de padecer la EIP si:
- Son sexualmente activos y menores de 25 años.
- Se tiene más de una pareja sexual.
- Se dan duchas vaginales: las duchas vaginales pueden empujar bacterias hacia los órganos reproductivos. También pueden ocultar los síntomas de la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
- Se tiene una ITS y no recibe tratamiento.
- Se he tenido la EIP o una ITS antes.
No es tan común, pero a veces el uso de un dispositivo intrauterino (DIU) como método anticonceptivo puede aumentar el riesgo de padecer EPI. Sin embargo, el riesgo suele limitarse a las tres primeras semanas tras la colocación del DIU en el útero.
¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad inflamatoria pélvica?
Si tiene EIP, es posible que presente síntomas leves o ningún síntoma. Si presenta síntomas, el más común es dolor en la parte baja del abdomen (vientre). Otros síntomas pueden ser:
- Fiebre
- Flujo vaginal con mal olor
- Sangrado entre periodos menstruales
- Dolor o sangrado durante las relaciones sexuales
- Dolor al orinar (micción)
Consulte a su profesional de atención médica si presenta algún síntoma de EIP o si cree que usted o su pareja han estado expuestos a una ITS. Es clave recibir tratamiento cuanto antes. Esperar demasiado para recibir tratamiento aumenta el riesgo de infertilidad.
¿Cómo se diagnostica la enfermedad inflamatoria pélvica?
No existe una única específica para la EIP. Para detectarla, su médico puede:
- Preguntarle sobre su historial médico y sexual.
- Revisar sus síntomas.
- Hacerle un examen pélvico.
- Solicitar análisis de sangre, orina y pruebas de imágenes.
¿Cuál es el tratamiento para la enfermedad inflamatoria pélvica?
Se utilizan antibióticos para tratar la EIP. Debe tomar todos los medicamentos, incluso si los síntomas desaparecen, para asegurarse de que la infección esté curada. Probablemente necesite una cita de seguimiento con su médico para asegurarse de que el tratamiento esté funcionando.
Informe a sus parejas sexuales recientes para que se hagan la prueba y reciban tratamiento. No mantenga relaciones sexuales hasta que haya terminado el tratamiento; de lo contrario, podrían volver a contagiarse mutuamente.
Si está embarazada, tiene un absceso o sus síntomas no desaparecen, es posible que necesite someterse a una cirugía o ser hospitalizada para recibir tratamiento.
El tratamiento no puede reparar ningún daño permanente que ya se haya producido en los órganos internos.
Si no recibe tratamiento pueden surgir complicaciones, tales como:
- Formación de tejido cicatricial en las trompas de Falopio
- Infertilidad
- Desarrollo de un absceso en los órganos reproductivos. Si no se trata, podría convertirse en una infección potencialmente mortal.
- Dolor pélvico o abdominal (vientre) de larga duración
¿Se puede prevenir la enfermedad inflamatoria pélvica?
La mejor manera de protegerse contra las ITS es no tener relaciones sexuales.
Si decide tener relaciones sexuales, algunas formas de reducir el riesgo son las siguientes:
- Practique sexo seguro con condón cada vez que tenga relaciones sexuales, limite el número de parejas sexuales y pregúnteles sobre su historial sexual.
- Hágase las pruebas de clamidia y gonorrea todos los años y pídale a su pareja que también se las haga.
- No se dé duchas vaginales ya que pueden alterar el equilibrio de las bacterias de su vagina.