<none>

Espina bífida

En el Departamento de Urología de Montefiore Einstein del Children’s Hospital at Montefiore Einstein (CHAM), ofrecemos una atención excepcional para la espina bífida. Somos un líder en urología y un referente con base académica para los casos más complejos y de alto riesgo. Durante más de un siglo, hemos estado a la vanguardia de la innovación, la investigación y la atención clínica de las afecciones genitourinarias (GU).

Montefiore Einstein continúa impulsando el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades genitourinarias. Nuestro equipo multidisciplinario de especialistas trabaja con pasión para descubrir los enfoques diagnósticos y tratamientos más novedosos que pueden mejorar los resultados.

En el Departamento de Urología de Montefiore Einstein, ofrecemos planes de tratamiento compasivos, basados ​​en la investigación y que cumplen con los más altos estándares de calidad y seguridad. Nos comprometemos a garantizar que su hijo o hija reciba la mejor atención médica centrada en el paciente y la familia en un entorno de apoyo y cuidado.

Si desea lo mejor para su hijo o hija, confíe en nuestro equipo de proveedores especializados, que le ofrecerá un plan de tratamiento altamente personalizado.

Montefiore Einstein ofrece el siguiente contenido de la biblioteca de información sobre salud de Healthwise.

¿Qué es la espina bífida?

La espina bífida es un tipo de defecto del tubo neural (DTN) que impide la correcta formación de la columna vertebral y la médula espinal. El tubo neural es la estructura del embrión en desarrollo que posteriormente se convertirá en el cerebro, la médula espinal y los tejidos circundantes del bebé. La espina bífida varía en gravedad y es uno de los defectos del tubo neural más comunes en los recién nacidos.

Tipos de espina bífida

La espina bífida se clasifica en varios tipos, cada uno de los cuales varía en gravedad:

  • Oculta: la forma más leve, caracterizada por una o más pequeñas malformaciones en las vértebras. Este tipo suele ser asintomático y se detecta incidentalmente durante pruebas de imágenes por otras razones.
  • Meningocele: en este tipo, las membranas protectoras que rodean la médula espinal (meninges) se abren a través de una abertura en las vértebras y forman un saco. Los síntomas pueden variar de leves a graves, de acuerdo con la afectación de la médula espinal.
  • Mielomeningocele: la forma más grave, en la que tanto las meninges como la médula espinal sobresalen a través de una abertura en la columna vertebral. Esto puede provocar importantes deficiencias neurológicas, como problemas de movilidad, disfunción intestinal y vesical e hidrocefalia (acumulación de líquido en el cerebro).
  • Defectos del tubo neural cerrado: implican malformaciones de la médula espinal, formación de grasa o membranas que pueden o no causar síntomas. Cuando se presentan síntomas, estos pueden ser dolor, debilidad o déficits neurológicos.

Cada tipo requiere una evaluación y un tratamiento personalizados para abordar sus desafíos únicos y posibles complicaciones.

Causas de la espina bífida

Se desconoce la causa exacta de la espina bífida, pero ciertos factores pueden aumentar el riesgo. La ingesta baja de vitamina B9 (folato) durante las primeras etapas del embarazo contribuye significativamente, ya que el folato es crucial para el correcto desarrollo del tubo neural. Otros factores de riesgo son el historial de su familia de defectos del tubo neural y el uso de ciertos medicamentos durante el embarazo, como los anticonvulsivos. Los factores ambientales y genéticos también pueden influir. Las investigaciones indican que fortificar los alimentos con ácido fólico ha reducido la prevalencia de la espina bífida, pero sigue siendo un problema importante de salud pública.

Signos y síntomas de la espina bífida

Los síntomas de la espina bífida pueden variar considerablemente según el tipo y la gravedad de la afección. Los casos leves, como la espina bífida oculta, pueden ser asintomáticos, con solo un hoyuelo, una marca de nacimiento o un mechón de pelo en la columna vertebral como posible signo. Las formas más graves, como la mielomeningocele, pueden provocar síntomas significativos, como incontinencia urinaria o intestinal crónica, infecciones urinarias frecuentes, dolor de espalda o piernas, escoliosis, marcha de puntillas y, en algunos casos, parálisis parcial o total. Los niños que nacen con mielomeningocele pueden presentar un saco o abertura visible en la espalda al nacer.

Diagnóstico de la espina bífida

La espina bífida suele detectarse durante el embarazo mediante pruebas, como la prueba de alfafetoproteína (AFP), amniocentesis o ecografías. Si se observan síntomas físicos al nacer, se pueden utilizar pruebas de diagnóstico por imágenes, como radiografías, resonancias magnéticas (MRI, por sus siglas en inglés) o tomografías computarizadas (TC) para confirmar el diagnóstico y evaluar la gravedad de la afección. Estas evaluaciones ayudan a desarrollar un plan de tratamiento individualizado.

Tratamiento de la espina bífida

El tratamiento de la espina bífida depende de su tipo y gravedad. Los casos leves, como la espina bífida oculta, pueden no requerir tratamiento. Los casos más graves, como el mielomeningocele, suelen requerir intervención quirúrgica para reparar la médula espinal o reducir la acumulación de líquido en el cerebro. Las terapias adicionales, como la fisioterapia y el apoyo de un equipo multidisciplinario, tienen como objetivo mejorar la movilidad y controlar los síntomas eficazmente.

Desde el punto de vista urológico, existen numerosos tratamientos para ayudar a los niños a lograr la continencia urinaria e intestinal. Las opciones de tratamiento pueden constar de medicamentos, sondaje intermitente para vaciar la vejiga y posibles opciones quirúrgicas. Muchos niños requieren una combinación de tratamientos para lograr estos objetivos y aumentar su nivel de autonomía. El tratamiento se adapta a cada persona de acuerdo con su función urinaria e intestinal específica.