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¿Qué es la narcolepsia?

Los trastornos del sueño son alteraciones en la calidad, el horario y la duración del sueño de una persona. Estas alteraciones del patrón de sueño afectan negativamente a la salud general. Algunos ejemplos de trastornos del sueño son el insomnio, la narcolepsia, el síndrome de piernas inquietas (SPI) y la apnea del sueño.

La somnolencia diurna excesiva (incluidos los episodios de somnolencia irresistible) combinada con la debilidad muscular repentina son los signos distintivos de la narcolepsia. La debilidad muscular repentina que se observa en la narcolepsia puede ser provocada por una emoción fuerte o una sorpresa. Los episodios de narcolepsia se han descrito como “ataques de sueño" y pueden aparecer en circunstancias inusuales, como al caminar y otras actividades físicas. El proveedor de atención médica puede tratar la narcolepsia con medicamentos estimulantes combinados con intervenciones conductuales, como siestas programadas regularmente, para minimizar la posible perturbación que pueda causar la narcolepsia en la vida de la persona.

La narcolepsia es un trastorno neurológico crónico que afecta la capacidad del cerebro para controlar los ciclos de sueño y vigilia. Las personas con narcolepsia pueden sentirse descansadas al despertar, pero luego sentir mucho sueño durante gran parte del día. Muchas personas con narcolepsia también experimentan un sueño irregular e interrumpido, lo que puede implicar despertares frecuentes durante la noche.

La narcolepsia puede afectar en gran medida las actividades cotidianas. Las personas pueden quedarse dormidas sin saberlo incluso realizando actividades como conducir, comer o hablar. Otros síntomas pueden ser debilidad muscular repentina mientras se está despierto, lo que hace que la persona quede flácida o incapaz de moverse (cataplejía), imágenes vívidas parecidas a sueños o alucinaciones y parálisis total justo antes de quedarse dormido o justo después de despertarse (parálisis del sueño).

En un ciclo de sueño normal, una persona entra en el sueño REM (sueño con movimientos oculares rápidos) después de aproximadamente 60 a 90 minutos. Los sueños aparecen durante el sueño REM y el cerebro mantiene los músculos flácidos durante esta etapa del sueño, lo que evita que las personas exterioricen sus sueños. Las personas con narcolepsia con frecuencia entran en el sueño REM rápidamente, a los 15 minutos de quedarse dormidas. Además, la debilidad muscular o la actividad onírica del sueño REM pueden darse durante la vigilia o estar ausente durante el sueño. Esto explica algunos síntomas de la narcolepsia.

Si no se diagnostica ni se trata, la narcolepsia puede interferir con la función y el desarrollo psicológico, social y cognitivo y puede inhibir las actividades académicas, laborales y sociales.

Tipos de narcolepsia

Hay dos tipos principales de narcolepsia:

  1. Narcolepsia tipo 1 (anteriormente conocida como narcolepsia con cataplejía): este diagnóstico se basa en que el individuo tiene niveles bajos de una hormona cerebral (hipocretina) o manifiesta cataplejía y somnolencia diurna excesiva en una prueba especial de siesta.
  2. Narcolepsia tipo 2 (anteriormente conocida como narcolepsia sin cataplejía): las personas que tienen esta afección experimentan somnolencia diurna excesiva, pero generalmente no presentan debilidad muscular desencadenada por las emociones. También tienden a tener síntomas menos graves y poseen niveles normales de la hormona cerebral hipocretina.

Una afección conocida como narcolepsia secundaria puede ser consecuencia de una lesión en el hipotálamo, una región profunda del cerebro que ayuda a regular el sueño. Además de experimentar los síntomas típicos de la narcolepsia, las personas también pueden tener problemas neurológicos graves y dormir durante períodos prolongados (más de 10 horas) cada noche.

Causas de la narcolepsia

Aunque la causa de la narcolepsia no se comprende completamente, las investigaciones actuales sugieren que la narcolepsia puede ser el resultado de una combinación de factores que actúan conjuntamente para provocar una falta de hipocretina. Estos factores son:

  • Trastornos autoinmunes: cuando hay cataplejía, la causa más frecuente es la pérdida de células cerebrales que producen hipocretina. Aunque se desconoce la razón de esta pérdida de células, parece estar relacionada con anomalías en el sistema inmunitario. Los trastornos autoinmunes se producen cuando el sistema inmunitario del cuerpo se vuelve contra sí mismo y ataca por error las células o tejidos sanos. Los investigadores creen que en las personas con narcolepsia, el sistema inmunitario del cuerpo ataca selectivamente a las células cerebrales que contienen hipocretina debido a una combinación de factores genéticos y ambientales.
  • Antecedentes familiares: la mayoría de los casos de narcolepsia son esporádicos, lo que significa que el trastorno aparece en personas sin antecedentes familiares conocidos. Sin embargo, a veces se presentan agrupaciones en familias: hasta el 10 % de las personas diagnosticadas con narcolepsia con cataplejía refieren tener un pariente cercano con síntomas similares.
  • Lesiones cerebrales: en raras ocasiones, la narcolepsia es el resultado de una lesión traumática en partes del cerebro que regulan la vigilia y el sueño REM, o de tumores y otras enfermedades en las mismas regiones.

En las últimas décadas, los científicos han logrado avances considerables en la comprensión de la narcolepsia y en la identificación de genes estrechamente asociados con el trastorno. Grupos de neuronas en varias partes del cerebro interactúan para controlar el sueño, y a su vez, la actividad de estas neuronas está controlada por una gran cantidad de genes. La pérdida de neuronas productoras de hipocretina en el hipotálamo es la causa principal de la narcolepsia tipo 1. Estas neuronas son importantes para estabilizar los estados de sueño y vigilia.

El sistema de genes del antígeno leucocitario humano (HLA, por sus siglas en inglés) desempeña un papel importante en la regulación del sistema inmunitario. Esta familia de genes da instrucciones para producir un grupo de proteínas relacionadas llamado complejo HLA, que ayuda al sistema inmunitario a distinguir entre las proteínas buenas del cuerpo de un individuo (las propias) y las malas (extrañas) producidas por invasores como virus y bacterias.

Uno de los genes de esta familia es HLA-DQB1. Una variación en este gen, llamada HLA-DQB1*06:02, aumenta las posibilidades de desarrollar narcolepsia, particularmente el tipo de narcolepsia con cataplejía y pérdida de hipocretinas (también conocidas como orexinas). HLA-DQB1*06:02 y otras variaciones del gen HLA pueden aumentar la susceptibilidad a un ataque inmunitario contra las neuronas productoras de hipocretina, provocando la muerte de estas células. La mayoría de las personas con narcolepsia tienen esta variación genética y también pueden tener versiones específicas de genes HLA estrechamente relacionados.

Sin embargo, es importante señalar que estas variaciones genéticas son comunes en la población general y solo una pequeña porción de las personas con la variación HLA-DQB1*06:02 desarrollarán narcolepsia. Esto indica que otros factores genéticos y ambientales son importantes para determinar si un individuo presentará el trastorno.

La narcolepsia sigue un patrón estacional y es más probable que se desarrolle en la primavera y principios del verano después de la temporada de invierno, una época en la que las personas tienen más probabilidades de enfermarse. Al estudiar a las personas poco después de que presenten el trastorno, los científicos han descubierto que las personas con narcolepsia tienen altos niveles de anticuerpos anti-estreptolisina O, lo que indica una respuesta inmune a una infección bacteriana reciente como la faringitis estreptocócica. Además, la epidemia de gripe H1N1 de 2009 provocó un gran aumento en el número de nuevos casos de narcolepsia. En conjunto, esto sugiere que las personas con la variación HLA-DQB1*06:02 corren el riesgo de desarrollar narcolepsia después de estar expuestas a un desencadenante específico, como ciertas infecciones que engañan al sistema inmunitario para atacar al cuerpo.

 
Genética y bioquímica

Los investigadores patrocinados por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés) están realizando estudios dedicados a aclarar aún más la amplia gama de factores genéticos (tanto genes HLA como genes no HLA) y ambientales que pueden causar narcolepsia. Otros investigadores están utilizando modelos animales para comprender mejor la hipocretina y otras sustancias químicas como el glutamato que pueden desempeñar un papel clave en la regulación del sueño y la vigilia. También se están investigando compuestos que promueven la vigilia para ampliar las opciones terapéuticas disponibles y crear tratamientos que reduzcan los efectos secundarios no deseados y disminuyan el potencial de abuso. Una mayor comprensión de las complejas bases genéticas y bioquímicas de la narcolepsia conducirá eventualmente a nuevas terapias para controlar los síntomas y tener una cura.

 
Sistema inmunitario

Las anomalías en el sistema inmunitario pueden desempeñar un papel importante en el desarrollo de la narcolepsia. Investigadores patrocinados por el NINDS han demostrado la presencia de una actividad inusual del sistema inmunitario en personas con narcolepsia. Además, ahora se cree que la faringitis estreptocócica y ciertas variedades de influenza son desencadenantes en algunas personas en riesgo. Otros investigadores del NINDS también están trabajando para comprender por qué el sistema inmunitario destruye las neuronas productoras de hipocretina en la narcolepsia , con la esperanza de encontrar una manera de prevenir o curar el trastorno.

 
Biología del sueño

El NINDS continúa apoyando las investigaciones sobre la biología básica del sueño, incluyendo el examen de los mecanismos cerebrales involucrados en la generación y regulación del sueño REM y otras conductas del sueño. Dado que el sueño y los ritmos circadianos están controlados por redes de neuronas en el cerebro, investigadores del NINDS también están examinando cómo los circuitos neuronales funcionan en el cuerpo y contribuyen a los trastornos del sueño como la narcolepsia. Un conocimiento más exhaustivo de la compleja biología del sueño permitirá a los científicos comprender mejor los procesos que subyacen a la narcolepsia y otros trastornos del sueño.

Factores de riesgo de la narcolepsia

La narcolepsia afecta por igual a hombres y a mujeres. Los síntomas suelen comenzar en la infancia, la adolescencia o la adultez temprana (entre los 7 y los 25 años), pero pueden aparecer en cualquier momento de la vida. Dado que a las personas con narcolepsia a menudo se les diagnostican erróneamente otras afecciones, como trastornos psiquiátricos o problemas emocionales, pueden pasar años hasta que reciben el diagnóstico correcto.

La narcolepsia puede tener varias causas. Casi todas las personas con narcolepsia que tienen cataplejía tienen niveles extremadamente bajos de hipocretina, una sustancia química natural que promueve la vigilia y regula el sueño REM. Los niveles de hipocretina suelen ser normales en personas que tienen narcolepsia sin cataplejía.

Detección y prevención de la narcolepsia

Para detectar los trastornos del sueño, como la narcolepsia, hay que participar en un estudio del sueño donde se utilizan sistemas de vigilancia que monitorean la duración y calidad del sueño.

También es posible completar un cuestionario con las siguientes preguntas:

  • En promedio, ¿cuántas horas duerme en un periodo de 24 horas?
  • Durante las últimas dos semanas, ¿cuántos días ha tenido problemas para conciliar el sueño o permanecer dormido?
  • Durante las últimas dos semanas, ¿cuántos días se ha quedado dormido sin querer durante el día?
  • ¿Alguna vez le han dicho que ronca fuerte?
  • ¿Alguien ha observado alguna vez que deja de respirar mientras duerme?

Signos y síntomas de la narcolepsia

La narcolepsia es un problema que dura toda la vida, pero no suele empeorar a medida que la persona envejece. Los síntomas pueden mejorar parcialmente con el tiempo, pero nunca desaparecerán por completo. Los síntomas más característicos son:

  • Somnolencia diurna excesiva (SDE): todas las personas con narcolepsia tienen SDE y, a menudo, es el síntoma más obvio. La SDE se caracteriza por somnolencia persistente, independientemente de cuánto duerma una persona por la noche. Sin embargo, la somnolencia en la narcolepsia se parece más a un "ataque de sueño", en el que aparece rápidamente una sensación abrumadora de somnolencia. Entre los ataques de sueño, las personas tienen niveles normales de alerta, especialmente si realizan actividades que mantienen su atención.
  • Cataplejía: esta pérdida repentina del tono muscular mientras una persona está despierta produce debilidad y pérdida del control muscular voluntario. A menudo se desencadena por emociones fuertes y repentinas como la risa, el miedo, la ira, el estrés o la excitación. Los síntomas de la cataplejía pueden aparecer semanas o incluso años después del inicio de la SDE. Algunas personas pueden tener solo uno o dos ataques en la vida, mientras que otras pueden experimentar muchos ataques al día. En aproximadamente el 10 % de los casos de narcolepsia, la cataplejía es el primer síntoma que aparece y puede diagnosticarse erróneamente como un trastorno convulsivo. Los ataques pueden ser leves e implicar solo una sensación momentánea de debilidad menor en un número limitado de músculos, como una ligera caída de los párpados. Los ataques más graves resultan en un colapso corporal total durante el cual las personas son incapaces de moverse, hablar o mantener los ojos abiertos. Pero incluso durante los episodios más graves, las personas permanecen completamente conscientes, una característica que distingue la cataplejía de los desmayos o los trastornos convulsivos. La pérdida de tono muscular durante la cataplejía se asemeja a la parálisis de la actividad muscular que ocurre naturalmente durante el sueño REM. Los episodios duran unos pocos minutos como máximo y se resuelven casi instantáneamente por sí solos. Si bien dan miedo, los episodios no son peligrosos siempre que la persona encuentre un lugar seguro donde desplomarse.
  • Parálisis del sueño: la incapacidad temporal para moverse o hablar mientras se duerme o se despierta generalmente dura solo unos segundos o minutos y es similar a las inhibiciones de la actividad muscular voluntaria inducidas por el sueño REM. La parálisis del sueño se parece a la cataplejía, excepto que aparece en los límites del sueño. Al igual que sucede con la cataplejía, las personas permanecen plenamente conscientes. Incluso cuando son graves, la cataplejía y la parálisis del sueño no provocan una disfunción permanente; una vez finalizados los episodios, las personas recuperan rápidamente su plena capacidad para moverse y hablar.
  • Alucinaciones: imágenes muy vívidas y a veces aterradoras pueden acompañar a la parálisis del sueño y generalmente aparecen cuando las personas se quedan dormidas o se despiertan. La mayoría de las veces el contenido es principalmente visual, pero cualquiera de los otros sentidos puede estar involucrado.

Otros síntomas:

  • Sueño fragmentado e insomnio: si bien las personas con narcolepsia tienen mucho sueño durante el día, también suelen experimentar dificultades para permanecer dormidos durante la noche. El sueño puede verse alterado por el insomnio, los sueños vívidos, la apnea del sueño, la exteriorización de los sueños y los movimientos periódicos de las piernas.
  • Conductas automáticas: las personas con narcolepsia pueden experimentar episodios de sueño temporales que pueden ser muy breves y no durar más de unos segundos. Una persona se queda dormida durante una actividad (por ejemplo, comer, hablar) y automáticamente continúa con la actividad durante unos segundos o minutos sin ser consciente de lo que está haciendo. Esto pasa con mayor frecuencia cuando las personas están realizando actividades habituales, como teclear o conducir. No pueden recordar sus acciones y su rendimiento casi siempre se ve afectado. Su escritura a mano puede, por ejemplo, degenerar en un garabato ilegible, o pueden almacenar objetos en lugares extraños y luego olvidar dónde los colocaron. Si se presenta un episodio mientras conducen, las personas pueden perderse o tener un accidente. Las personas tienden a despertarse de estos episodios sintiéndose renovadas, y descubren que su somnolencia y fatiga han disminuido temporalmente.

Diagnóstico de la narcolepsia

Para diagnosticar y tratar la narcolepsia es fundamental realizar una exploración clínica y un historial médico detallado. El médico puede pedir a la persona que lleve un diario del sueño donde anote las horas de sueño y los síntomas durante un periodo de una a dos semanas. Un reconocimiento físico puede descartar o identificar otras afecciones neurológicas que puedan estar causando los síntomas.

Para establecer un diagnóstico de narcolepsia se requieren dos pruebas especializadas, que se pueden realizar en una clínica de trastornos del sueño:

  1. Polisomnografía (PSG o estudio del sueño): el PSG es un registro nocturno de la actividad cerebral y muscular, la respiración y los movimientos oculares. El PSG puede ayudar a revelar si el sueño REM sucede al principio del ciclo del sueño y si los síntomas de una persona son consecuencia de otra afección, como la apnea del sueño.
  2. Prueba de latencia múltiple del sueño (MSLT, por sus siglas en inglés): la MSLT evalúa la somnolencia diurna midiendo lo rápido que una persona se queda dormida y si ingresa al sueño REM.

En ocasiones, puede resultar útil medir el nivel de hipocretina en el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal. Para realizar esta prueba, un médico extraerá una muestra de líquido cefalorraquídeo mediante una punción lumbar (también llamada punción raquídea) y medirá el nivel de hipocretina.

Tratamiento de la narcolepsia

Aunque no existe cura para la narcolepsia, algunos de los síntomas se pueden tratar con medicamentos y cambios en el estilo de vida.

 
Medicamentos

  • Modafinilo: la línea inicial de tratamiento consiste generalmente en un estimulante del sistema nervioso central como el modafinilo. El modafinilo suele recetarse primero porque es menos adictivo y tiene menos efectos secundarios que otros estimulantes. Para la mayoría de las personas, estos medicamentos suelen ser eficaces para reducir la somnolencia diurna y mejorar el estado de alerta.
  • Estimulantes similares a las anfetaminas: en los casos en que el modafinilo no es eficaz, los médicos pueden recetar estimulantes similares a las anfetaminas, como el metilfenidato, para aliviar la SDE. Sin embargo, estos medicamentos deben monitorearse cuidadosamente porque pueden tener efectos secundarios.
  • Antidepresivos: dos clases de medicamentos antidepresivos han demostrado ser eficaces para controlar la cataplejía en muchos individuos: tricíclicos (como la imipramina, desipramina, clomipramina y protriptilina) e inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y noradrenérgicos (por ejemplo, venlafaxina, fluoxetina y atomoxetina).
  • Oxibato de sodio: el oxibato de sodio (también conocido como gamma hidroxibutirato o GHB) ha sido aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) para tratar la cataplejía y la somnolencia diurna excesiva en personas con narcolepsia. Debido a las preocupaciones de seguridad asociadas con el uso de este medicamento, la distribución del oxibato de sodio está estrictamente restringida.
  • Antagonista o agonista inverso del receptor de histamina 3: Pitolisant fue aprobado recientemente por la FDA como el único producto no programado para tratar la somnolencia diurna excesiva o cataplejía en adultos con narcolepsia. Se cree que el pitolisant, que está disponible comercialmente en EE. UU. desde 2019, aumenta los niveles de histamina en el cerebro. Las reacciones adversas más comunes al pitolisant son el insomnio, las náuseas y la ansiedad.

 
Cambios en el estilo de vida

La terapia con medicamentos debe ir acompañada de cambios en el estilo de vida. Los siguientes consejos pueden resultar útiles:

  1. Tome siestas cortas. Muchas personas duermen siestas cortas, programadas con regularidad, en los momentos en que tienden a sentirse más somnolientas.
  2. Mantenga un horario de sueño regular. Acostarse y levantarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana, puede ayudar a dormir mejor.
  3. Evite la cafeína o el alcohol antes de acostarse. Las personas deben evitar el alcohol y la cafeína varias horas antes de acostarse.
  4. Evite fumar, sobre todo por la noche.
  5. Ejercítese diariamente. Hacer ejercicio durante al menos 20 minutos al día como mínimo cuatro o cinco horas antes de acostarse también mejora la calidad del sueño y puede ayudar a las personas con narcolepsia a evitar el exceso de peso.
  6. Evite las comidas copiosas justo antes de acostarse. Comer muy cerca de la hora de acostarse puede dificultar el sueño.
  7. Relájese antes de acostarse. Las actividades relajantes, como un baño caliente antes de acostarse, pueden ayudar a conciliar el sueño. Asegúrese también de que el lugar donde duerme es fresco y cómodo.

Las precauciones de seguridad, especialmente al conducir, son importantes para todas las personas con narcolepsia. Quedarse dormido repentinamente o perder el control muscular puede hacer que acciones que normalmente son seguras (como bajar un largo tramo de escaleras) se vuelvan peligrosas.

La Ley Estadounidense para Personas con Discapacidades (ADA, por sus siglas en inglés) exige que los empleadores ofrezcan adaptaciones razonables para todos los empleados con discapacidades. Los adultos con narcolepsia pueden negociar con sus empleadores la modificación de sus horarios de trabajo para que puedan tomar siestas cuando sea necesario y realizar sus tareas más exigentes en el momento en que estén más alerta.

De manera similar, los niños y adolescentes con narcolepsia pueden trabajar con los administradores escolares para acomodar sus necesidades especiales, como tomar medicamentos durante la jornada escolar, modificar los horarios de clases para adaptarse a una siesta y otras estrategias.

Además, los grupos de apoyo pueden ser extremadamente beneficiosos para las personas con narcolepsia.

Vivir con narcolepsia

Las precauciones de seguridad, especialmente al conducir, son importantes para todas las personas con narcolepsia. Quedarse dormido repentinamente o perder el control muscular puede hacer que acciones que normalmente son seguras (como bajar un largo tramo de escaleras) se vuelvan peligrosas.

La Ley Estadounidense para Personas con Discapacidades (ADA, por sus siglas en inglés) exige que los empleadores ofrezcan adaptaciones razonables para todos los empleados con discapacidades. Los adultos con narcolepsia pueden negociar con sus empleadores la modificación de sus horarios de trabajo para que puedan tomar siestas cuando sea necesario y realizar sus tareas más exigentes en el momento en que estén más alerta.

De manera similar, los niños y adolescentes con narcolepsia pueden trabajar con los administradores escolares para acomodar sus necesidades especiales, como tomar medicamentos durante la jornada escolar, modificar los horarios de clases para adaptarse a una siesta y otras estrategias.

Además, los grupos de apoyo pueden ser extremadamente beneficiosos para las personas con narcolepsia.