Montefiore Einstein ofrece el siguiente contenido de información de salud de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Institutos Nacionales de Salud (NIH).
Resumen
La fibrosis quística (FQ) es una enfermedad hereditaria de las glándulas mucosas y sudoríparas. Afecta principalmente a los pulmones, el páncreas, el hígado, los intestinos, los senos paranasales y los órganos sexuales. La FQ hace que la mucosidad sea espesa y pegajosa. Esta mucosidad obstruye los pulmones, causando problemas respiratorios y facilitando la proliferación de bacterias. Esto puede provocar infecciones pulmonares recurrentes y daño pulmonar.
Los síntomas y la gravedad de la fibrosis quística pueden variar. Algunas personas presentan problemas graves desde el nacimiento. Otras presentan una forma más leve de la enfermedad que no se manifiesta hasta la adolescencia o la edad adulta joven. A veces, los síntomas son leves, pero con el tiempo pueden aparecer más.
La fibrosis quística se diagnostica mediante diversas pruebas, como análisis genéticos, de sangre y de sudor. No existe cura para la fibrosis quística, pero los tratamientos han mejorado considerablemente en los últimos años. Anteriormente, la mayoría de las muertes por fibrosis quística se producían en niños y adolescentes. Hoy en día, gracias a los tratamientos mejorados, algunas personas con fibrosis quística viven hasta los 40, 50 años, o más. Los tratamientos pueden incluir fisioterapia respiratoria, terapias nutricionales y respiratorias, medicamentos y ejercicio.