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Isoinmunización materna por incompatibilidad de Rh durante el embarazo
Condition Basics
¿Qué es la incompatibilidad de Rh durante el embarazo?
Es posible que usted tenga sangre Rh negativa y su bebé Rh positiva. Si ambos tipos de sangre se mezclan, su cuerpo producirá anticuerpos. Esto se llama incompatibilidad de Rh. En la mayoría de los casos, esto no es un problema durante el primer embarazo. Sin embargo, en futuros embarazos, dicha incompatibilidad podría causar problemas.
La incompatibilidad de Rh durante el embarazo no causa síntomas de alerta. Un análisis de sangre es la única forma de saber si la tiene o si está en riesgo de tenerla.
¿Qué la causa y qué problemas provoca?
La incompatibilidad de Rh puede presentarse durante el embarazo si usted es Rh negativa y está embarazada de un bebé con sangre Rh positiva. Si su sangre se mezcla con la sangre Rh positiva de su bebé, puede desarrollar anticuerpos contra la sangre de su bebé. Esto sucede porque las células sanguíneas Rh negativas no tienen un marcador llamado factor Rh, a diferencia de las células sanguíneas Rh positivas.
En la mayoría de los casos, su sangre no se mezclará con la del bebé hasta el parto. La producción de anticuerpos que puedan afectar al bebé lleva un tiempo. Por lo tanto, durante su primer embarazo, es probable que el bebé no se vea afectado.
Pero si vuelve a quedar embarazada, los anticuerpos podrían atacar los glóbulos rojos de su bebé, provocando anemia, ictericia o problemas más graves (insuficiencia Rh). Estos problemas tenderán a empeorar con cada embarazo Rh positivo.
¿Quién sufre de incompatibilidad de Rh?
La incompatibilidad de Rh durante el embarazo solo puede darse si la madre tiene sangre Rh negativa y el bebé tiene sangre Rh positiva.
- Si la madre es Rh negativa y el padre Rh positivo, es muy probable que el bebé tenga sangre Rh positiva. En estos casos, puede producirse incompatibilidad de Rh.
- Si ambos progenitores tienen sangre Rh negativa, el bebé también la tendrá. Dado que la sangre de la madre y la del bebé son compatibles, no se producirá la incompatibilidad.
Si tiene sangre Rh negativa, su médico probablemente la tratará como si la sangre del bebé fuera Rh positiva, independientemente del tipo de sangre del padre. Esto es solo para mayor seguridad.
¿Cómo se diagnostica?
A cualquier mujer embarazada se le realizará un análisis de sangre en su primera consulta prenatal para determinar su tipo de sangre. Si su sangre es Rh negativa, también se hará un análisis para detectar anticuerpos contra la sangre Rh positiva. Esto se realiza mediante una prueba de detección de anticuerpos Rh o una prueba de Coombs indirecta. Si tiene anticuerpos, significa que ha sido sensibilizada a la sangre Rh positiva.
Si tiene sangre Rh negativa y no está sensibilizada al Rh, le realizarán esta prueba nuevamente más adelante durante el embarazo.
- El análisis de sangre podría repetirse entre las semanas 24 y 28 de embarazo. Si la prueba sigue indicando que no está sensibilizada, probablemente no necesite otra prueba de anticuerpos hasta el parto.
- A su bebé le harán un análisis de sangre al nacer. Si el recién nacido tiene sangre Rh positiva, le harán una prueba de anticuerpos para ver si se sensibilizó durante la última etapa del embarazo o el parto.
¿Cómo se previene?
Si tiene sangre Rh negativa, pero no está sensibilizada al Rh, podría necesitar una o más inyecciones de inmunoglobulina Rh (como RhoGAM). Esto previene la incompatibilidad de Rh en casi todas las mujeres que la reciben. Las inyecciones solo funcionan durante un periodo corto de tiempo, por lo que necesitará inyecciones cada vez que esté embarazada.
¿Cómo se trata la incompatibilidad de Rh?
Las opciones de tratamiento dependen del estado del bebé. El tratamiento se centra en prevenir o reducir el daño fetal y evitar un parto prematuro.
El tratamiento se basa en la gravedad de la pérdida de glóbulos rojos (anemia).
- Si la anemia del bebé es leve, simplemente le harán más pruebas de lo habitual durante el embarazo. Es posible que el bebé no necesite ningún tratamiento especial después del nacimiento.
- Si la anemia empeora, sería más seguro adelantar el parto. Después del parto, algunos bebés necesitan una transfusión de sangre o tratamiento para la ictericia.
- En caso de anemia grave, es viable realizar una transfusión de sangre al bebé mientras aún está en el útero. Este procedimiento contribuye a mantener su salud hasta alcanzar la madurez suficiente para el parto. Existe la posibilidad de que se practique una cesárea prematura y que el bebé requiera otra transfusión de sangre inmediatamente después del nacimiento.