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Dolor lumbar (p. ej., hernia de disco lumbar)

Montefiore Einstein ofrece el siguiente contenido de información de salud de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Institutos Nacionales de Salud (NIH).

Dolor lumbar (agudo)

El dolor lumbar o lumbalgia es aquel que se localiza en la zona baja de la espalda (región lumbar). También se puede presentar rigidez, disminución del movimiento lumbar y dificultad para mantenerse erguido.

El dolor lumbar agudo puede durar desde unos días hasta algunas semanas.

Causas

La mayoría de las personas experimenta al menos un episodio de dolor de espalda a lo largo de su vida. Aunque este dolor o molestia surge en cualquier parte de la espalda, la zona más afectada es la región lumbar, ya que soporta la mayor parte del peso corporal.

El dolor lumbar es la segunda causa principal de consulta médica en Estados Unidos, solo superada por los resfriados y la gripe.

Por lo general, el primer episodio del dolor lumbar se presenta justo después de levantar un objeto pesado, realizar un movimiento brusco, permanecer mucho tiempo en la misma posición o después de tener una lesión o accidente.

El dolor lumbar agudo suele deberse a una lesión repentina en los músculos y ligamentos que sostienen la espalda. Este dolor tiene su origen en espasmos musculares o en una distensión o desgarro en músculos y ligamentos.

Las causas del dolor lumbar repentino son:

  • Fracturas por compresión de la columna vertebral (frecuentes en casos de osteoporosis)
  • Cáncer que afecta a la columna vertebral
  • Fractura de un hueso de la columna vertebral
  • Espasmo muscular (músculos muy tensos)
  • Disco roto o herniado
  • Ciática
  • Estenosis espinal (estrechamiento del canal vertebral)
  • Curvaturas de la columna (como escoliosis o cifosis), que pueden ser hereditarias y observarse en niños o adolescentes.
  • Distensión o desgarro de los músculos o ligamentos que sostienen la espalda.

Otras posibles causas del dolor lumbar son:

  • Aneurisma aórtico abdominal con fuga
  • Enfermedades articulares, como osteoartritis, artritis psoriásica y artritis reumatoide
  • Infección de la columna vertebral (osteomielitis, discitis, absceso)
  • Infección renal o cálculos renales
  • Problemas relacionados con el embarazo
  • Problemas con la vesícula biliar o el páncreas
  • Afecciones médicas que afectan los órganos reproductores femeninos, como la endometriosis, los quistes ováricos, el cáncer de ovario o los fibromas uterinos.
  • Dolor en la parte posterior de la pelvis o en la articulación sacroilíaca (SI)

Síntomas

Si se lesiona la espalda, es posible experimentar diversos síntomas, como hormigueo o ardor, un dolor sordo o una molestia aguda. El dolor varía desde leve hasta tan intenso que limita el movimiento.

Dependiendo del origen del dolor de espalda, también se manifiesta en la pierna, la cadera o la planta del pie. Asimismo, puede sentir debilidad en las piernas y los pies.

Exámenes y pruebas

Cuando visite a su proveedor por primera vez, le preguntarán sobre su dolor de espalda, en particular dónde se localiza, con qué frecuencia presenta y cuál es su nivel de intensidad.

Su médico evaluará la causa del dolor de espalda y si es probable que mejore rápidamente aplicando medidas sencillas como hielo, analgésicos suaves, fisioterapia y ejercicios adecuados. En la mayoría de los casos, el dolor de espalda mejora con estos métodos.

Durante el reconocimiento físico, su proveedor intentará identificar la zona afectada y determinar cómo afecta a su rango de movimiento.

La mayoría de las personas con dolor de espalda se recuperan en un plazo de 4 a 6 semanas, y a menudo mucho antes. Es posible que su médico no le solicite ninguna prueba de columna durante la primera visita ni en las 4 a 6 semanas siguientes, a menos que aparezcan ciertos síntomas.

Las pruebas que se podrían solicitar son:

  • Análisis de sangre, como un recuento sanguíneo completo (RSC) o una velocidad de sedimentación globular (VSG)
  • Radiografías
  • Tomografía computarizada de la columna vertebral inferior
  • Resonancia magnética de la columna lumbar

Tratamiento

Para mejorar rápidamente, tome las medidas adecuadas cuando sienta el primer dolor.

A continuación se ofrecen algunos consejos sobre cómo manejar el dolor:

  • Suspenda o reduzca su actividad física habitual durante los primeros días, que le ayudará a aliviar los síntomas y a reducir la inflamación en la zona dolorida.
  • Aplique calor o hielo en la zona dolorida. Un buen método es usar hielo durante las primeras 48 a 72 horas y luego aplicar calor.
  • Tome analgésicos de venta libre, como ibuprofeno (Advil, Motrin) o acetaminofén (Tylenol). Siga las instrucciones del envase sobre la dosis. No tome más de la dosis recomendada.

Al dormir, intente acostarse en posición fetal con una almohada entre las piernas. Si acostumbra dormir boca arriba, coloque una almohada o una toalla enrollada debajo de las rodillas para aliviar la presión.

Un error común sobre el dolor de espalda es creer que es necesario descansar y evitar la actividad durante mucho tiempo. De hecho, no se recomienda el reposo en cama. Si no presenta ninguna causa grave para el dolor de espalda (como pérdida del control de la vejiga o los intestinos, debilidad, pérdida de peso o fiebre), conviene mantenerse lo más activo posible. Es importante evitar que los músculos de la espalda y el abdomen se debiliten demasiado.

Conviene reducir su actividad solo durante los primeros días. Después, retome gradualmente sus actividades habituales. Evite actividades que impliquen levantar objetos pesados o doblar la espalda durante las primeras seis semanas tras el inicio del dolor. Después de dos o tres semanas, retome el ejercicio gradualmente.

  • Empiece con actividad aeróbica ligera. Caminar, montar en bicicleta estática y nadar son excelentes ejemplos. Estas actividades favorecen el flujo sanguíneo a la espalda y estimulan la curación. También fortalecen los músculos del abdomen y la espalda.
  • La fisioterapia resulta beneficiosa en muchos casos. Su profesional médico determinará si necesita ver a un fisioterapeuta y hará la derivación correspondiente. El fisioterapeuta primero utilizará métodos para reducir el dolor. Luego, le enseñará maneras de prevenir la reaparición del dolor lumbar.
  • Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento son importantes. Sin embargo, comenzarlos demasiado pronto después de una lesión agrava el dolor. Un fisioterapeuta indica el momento adecuado para comenzar los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento y explica cómo realizarlos correctamente.

Si el dolor persiste más de un mes, su médico de cabecera remite a un fisiatra (especialista en rehabilitación) o a un ortopedista (especialista en huesos).

Si el dolor no mejora tras el uso de medicamentos, fisioterapia y otros tratamientos, su proveedor recomienda una inyección epidural.

También es posible consultar a:

  • Un masajista terapéutico
  • Alguien que practica la acupuntura
  • Alguien que realiza manipulaciones espinales (un quiropráctico, un médico osteópata o un fisioterapeuta)

A veces, bastan unas cuantas visitas a estos especialistas para aliviar el dolor de espalda.

Pronóstico

Muchas personas se sienten mejor en una semana. Después de otras 4 a 6 semanas, el dolor de espalda debería desaparecer por completo.

Cuándo acudir a un profesional médico

Comuníquese con su proveedor de inmediato si usted tiene:

  • Dolor de espalda después de un golpe fuerte o una caída
  • Ardor al orinar o sangre en la orina
  • Una historia de cáncer
  • Pérdida de control sobre la orina o las heces (incontinencia)
  • Dolor que se intensifica al acostarse o que lo despierta por la noche
  • Dolor que empeora cuando usted se acuesta o dolor que lo despierta por la noche
  • Enrojecimiento o hinchazón en la espalda o la columna
  • Dolor intenso que le impide encontrar una posición cómoda
  • Fiebre inexplicable con dolor de espalda
  • Debilidad o entumecimiento en los glúteos, el muslo, la pierna o la pelvis
  • Dificultad para caminar o mantener el equilibrio

También contacte a su proveedor si:

  • Ha perdido peso sin intención.
  • Utiliza esteroides o drogas intravenosas.
  • Ha experimentado dolor de espalda previamente, pero este episodio es diferente y se siente peor.
  • Este episodio de dolor de espalda se ha prolongado más de 4 semanas.

Prevención

Hay muchas cosas que se pueden hacer para reducir las probabilidades de sufrir dolor de espalda. El ejercicio es importante para prevenirlo. Mediante el ejercicio se logra:

  • Mejorar la postura
  • Fortalecer la espalda y aumentar la flexibilidad
  • Perder peso
  • Evitar caídas

También es muy importante aprender a levantar objetos y agacharse correctamente. Siga estos consejos:

  • Si un objeto es demasiado pesado o difícil de manejar, busque ayuda.
  • Separe los pies para darle a su cuerpo una amplia base de apoyo al levantar.
  • Póngase lo más cerca posible del objeto que va a levantar.
  • Doble las rodillas, no la cintura.
  • Apriete los músculos del abdomen mientras levanta el objeto o lo baja.
  • Sostenga el objeto lo más cerca posible de su cuerpo.
  • Levante utilizando los músculos de las piernas.
  • Al ponerse de pie con el objeto, no se incline hacia adelante.
  • No gire el cuerpo mientras se agacha para agarrar el objeto, lo levanta o lo transporta.

Otras medidas para prevenir el dolor de espalda incluyen:

  • Evite estar de pie durante largos periodos. Si debe trabajar de pie, descanse alternativamente cada pie sobre un taburete.
  • No use tacones altos. Use suelas acolchadas al caminar.
  • Al sentarse a trabajar, especialmente si está usando una computadora, asegúrese de que su silla tenga un respaldo recto con un asiento y respaldo ajustables, apoyabrazos y un asiento giratorio.
  • Utilice un taburete debajo de sus pies mientras está sentado, de modo que sus rodillas queden más altas que sus caderas.
  • Coloque una almohada pequeña o una toalla enrollada detrás de la espalda baja mientras permanece sentado o conduciendo durante períodos prolongados.
  • Si conduce largas distancias, deténgase y camine un poco cada hora. Adelante el asiento lo máximo posible para evitar agacharse. No levante objetos pesados justo después de un viaje.
  • Deja de fumar.
  • Pierda peso
  • Realice ejercicios con regularidad para fortalecer los músculos abdominales y del torso. Esto refuerza el tronco y disminuye el riesgo de lesiones.
  • Aprenda a relajarse. Pruebe técnicas como el yoga, el tai chi o el masaje.

Nombres alternativos

Dolor de espalda; dolor lumbar; lumbago; dolor de espalda agudo; dolor de espalda reciente; dolor de espalda a corto plazo; lesión de espalda reciente

Derivaciones

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