Blue Gradient Background

¿Qué es la fibromialgia?

A la hora de identificar los tipos de dolor, se distinguen dos: el dolor agudo y el dolor crónico. El dolor agudo aparece rápidamente y puede ser intenso, pero dura relativamente poco. Suele aparecer tras una lesión o traumatismo y desaparece por sí solo.

A diferencia del dolor agudo, el dolor crónico es un dolor que dura mucho tiempo y no parece mejorar ni desaparecer. Este periodo de tiempo puede variar, pero generalmente abarca de tres a seis meses tras el inicio de los síntomas. El dolor crónico suele ser un síntoma debilitante de muchas enfermedades y se considera una enfermedad en sí misma cuando persiste más allá de la recuperación de una lesión o afección. El dolor crónico es un componente frecuente de muchos trastornos neurológicos.

El dolor le advierte de que algo no está del todo bien en su cuerpo y le puede llevar a realizar ciertas acciones y evitar otras. El dolor puede afectar significativamente a su calidad de vida, perjudicando su bienestar físico y emocional, alterando las relaciones con familiares, compañeros de trabajo y amigos y limitando su movilidad y su actividad diaria.

Cientos de síndromes o trastornos dolorosos conforman el espectro del dolor. Una de las causas del dolor es la fibromialgia. La fibromialgia es un trastorno crónico (de larga duración) que provoca dolor y sensibilidad en todo el cuerpo, además de fatiga y dificultad para dormir. Los científicos no comprenden por completo qué la causa, pero las personas que tienen este trastorno tienen una mayor sensibilidad al dolor.

No existe cura para la fibromialgia, pero los médicos y otros proveedores de atención médica pueden ayudar a controlar y tratar los síntomas. El tratamiento suele implicar una combinación de ejercicios u otras terapias de movimiento, terapia psicológica y conductual y medicamentos.

Tipos de fibromialgia

Existen varios tipos de dolor asociados con la enfermedad crónica llamada fibromialgia.

  • Hiperalgesia o aumento de la sensación de dolor
  • Dolor muscular generalizado y fatiga
  • Dolor en la articulación temporomandibular (ATM).
  • Alodinia, o dolor cutáneo producido por el tacto
  • Dolor neuropático o sensación de picazón, hormigueo, ardor, escozor o entumecimiento en las extremidades
  • Dolores de cabeza, tanto tensionales como migrañosos
  • Dolor digestivo, SII y calambres
  • Dolor pélvico, incluyendo el vesical y dolor abdominal

Causas de la fibromialgia

Se desconoce la causa de la fibromialgia, pero los estudios muestran que las personas con este trastorno tienen una mayor sensibilidad al dolor, por lo que sienten dolor cuando otros no. Los estudios de imágenes cerebrales y otras investigaciones han descubierto evidencia de señales alteradas en las vías neuronales que transmiten y reciben el dolor en personas con fibromialgia. Estos cambios también pueden contribuir a la fatiga, los trastornos del sueño y los problemas cognitivos que experimentan muchas personas con este trastorno.

La fibromialgia suele ser hereditaria, por lo que es probable que factores genéticos contribuyan a la enfermedad, pero hay poca certeza sobre los genes específicos implicados. Los investigadores creen que los factores ambientales (no genéticos) también influyen en el riesgo de que una persona desarrolle la enfermedad. Estos desencadenantes ambientales pueden incluir una enfermedad que causa dolor, como la artritis reumatoide, o problemas de salud mental, como la ansiedad o la depresión.

Algunos otros factores se han asociado débilmente con la aparición de la fibromialgia, pero se necesita más investigación para ver si son reales. Estos posibles factores de riesgo son:

  • Género: las mujeres tienen el doble de probabilidades de padecer fibromialgia que los hombres
  • Eventos estresantes o traumáticos, como accidentes automovilísticos y trastorno de estrés postraumático (TEPT)
  • Lesiones repetitivas, como las causadas por estrés repetitivo en una articulación
  • Enfermedades (como infecciones virales)
  • Historial de salud familiar
  • Obesidad

Factores de riesgo de la fibromialgia

Cualquiera puede tener fibromialgia, pero se presenta más en mujeres que en hombres. Puede afectar a personas de cualquier edad, incluso a niños, pero generalmente comienza en la mediana edad y la probabilidad de tenerlo aumenta a medida que envejecemos. La tienen personas de todos los orígenes raciales y étnicos.

Si padece otras enfermedades, especialmente enfermedades reumáticas, trastornos del estado de ánimo o afecciones que causan dolor, es más probable que tenga fibromialgia. Estas enfermedades son:

  • Artritis reumatoide
  • Lupus eritematoso sistémico (comúnmente llamado lupus)
  • Espondiloartritis anquilosante
  • Osteoartritis
  • Depresión o ansiedad
  • Dolor de espalda crónico
  • Síndrome del intestino irritable

La fibromialgia tiende a ser hereditaria y algunos científicos creen que ciertos genes podrían aumentar la probabilidad de desarrollarla. Sin embargo, el trastorno también se da en personas sin antecedentes familiares previos.

Detección y prevención de la fibromialgia

La fibromialgia se diagnostica principalmente por la presencia de dolor en todo el cuerpo, junto con otros síntomas. Actualmente, no existen pruebas de laboratorio o de diagnóstico por imágenes específicas para la fibromialgia. Los síntomas principales (dolor y fatiga) son comunes a muchas otras afecciones, por lo que los médicos suelen intentar descartar otras causas para esos síntomas.

La fibromialgia no se puede prevenir, pero mantener la salud con dieta y ejercicio puede aliviar los síntomas del dolor.

Signos y síntomas de la fibromialgia

Los principales síntomas de la fibromialgia son:

  • Dolor crónico y generalizado en todo el cuerpo o en múltiples sitios. El dolor a menudo se siente en los brazos, las piernas, la cabeza, el pecho, el abdomen, la espalda y los glúteos. Suele describirse como dolor, ardor o punzadas.
  • Fatiga o una sensación de cansancio abrumadora
  • Problemas para dormir

Otros síntomas pueden ser:

  • Rigidez en músculos y articulaciones
  • Sensibilidad al tacto
  • Entumecimiento u hormigueo en brazos y piernas
  • Problemas con la concentración, la claridad mental y la memoria (a veces llamada “fibroniebla”)
  • Mayor sensibilidad a la luz, el ruido, los olores y la temperatura
  • Problemas digestivos, como distensión o estreñimiento

Diagnóstico de la fibromialgia

La fibromialgia se diagnostica principalmente por la presencia de dolor en todo el cuerpo, junto con otros síntomas. Actualmente, no existen pruebas de laboratorio o de diagnóstico por imágenes específicas para la fibromialgia. Los síntomas principales (dolor y fatiga) son comunes a muchas otras afecciones, por lo que los médicos suelen intentar descartar otras causas para esos síntomas.

Para diagnosticar la fibromialgia, los médicos pueden:

  • Elaborar su historial médico. Es probable que el médico le pregunte sobre la ubicación, gravedad y duración del dolor, y si ha experimentado fatiga intensa o problemas cognitivos, como confusión o problemas de memoria. También puede preguntarle si tiene otras afecciones, ya que algunas personas con fibromialgia presentan al mismo tiempo otras enfermedades.
  • Realizarle un reconocimiento físico. Su médico examinará sus articulaciones para ver si puede tener otra afección, como artritis reumatoide o lupus eritematoso sistémico.

Su médico puede pedir análisis de laboratorio o de diagnóstico por imágenes para ayudar a descartar otras enfermedades y afecciones.

Tratamiento de la fibromialgia

No existe cura para la fibromialgia, por lo que el tratamiento se centra en aliviar los síntomas. Es probable que su plan de tratamiento incluya una combinación de terapia psicológica y conductual, medicamentos y enfoques de autogestión, como ejercicio físico y otras terapias de movimiento como yoga o tai chi.

Terapias cognitivo-conductuales. Un tipo de terapia denominada terapia cognitivo-conductual, cuyo objetivo es cambiar la forma en que se piensa sobre el dolor, puede ser útil, especialmente cuando se combina con otros tipos de tratamiento. Esta terapia puede ser individual o grupal con un terapeuta. Otros tipos de asesoramiento en materia de salud mental también pueden servir.

Varios medicamentos pueden ayudar a aliviar el dolor y mejorar el sueño. Es posible que le receten más de un tipo de medicamento al mismo tiempo, como, por ejemplo:

  • Antidepresivos: Los medicamentos que tratan la depresión también pueden ser eficaces para la fibromialgia, incluso si no se padece depresión. Los médicos pueden recetar uno de varios tipos de antidepresivos.
  • Medicamentos anticonvulsivos: Estos medicamentos pueden aliviar el dolor y mejorar el sueño. Actúan interfiriendo con la transmisión de las señales de dolor al cerebro.
  • Analgésicos (medicamentos para aliviar el dolor): Pueden utilizarse para personas que necesitan un alivio adicional del dolor. Los analgésicos antiinflamatorios no suelen ser eficaces porque la fibromialgia no causa inflamación tisular, pero pueden ayudar con otras afecciones dolorosas que pueden coexistir con la fibromialgia.

Es posible que deba probar distintas combinaciones y dosis de medicamentos antes de encontrar alivio de los síntomas, y la mejoría suele ser gradual. También existen terapias médicas complementarias e integrales, como la acupuntura, el masaje y la hipnosis. Sin embargo, muchas de ellas no han sido bien probadas en personas con fibromialgia. Antes de utilizar estas terapias, hable con su médico sobre las mejores opciones en su caso.

El tratamiento de la fibromialgia suele requerir un enfoque de equipo, pero es tratada principalmente por reumatólogos, quienes se especializan en artritis y otras enfermedades de los huesos, las articulaciones y los músculos. La fibromialgia no es una forma de artritis ni daña los huesos, las articulaciones ni los músculos, pero los reumatólogos suelen tratarla porque sus síntomas son similares a los de la artritis.

Estos profesionales de la salud también podrían participar en los cuidados que necesita:

  • Fisiólogos del ejercicio, que están capacitados para comprender la respuesta del cuerpo a la actividad física.
  • Profesionales de la salud mental que ayudan a las personas a afrontar las dificultades en el hogar y el trabajo que pueden derivar de sus afecciones médicas. Un consejero especializado en terapia cognitivo-conductual puede ayudarle a aprender habilidades y técnicas para controlar mejor el dolor.
  • Especialistas en el manejo del dolor, que están capacitados en la evaluación y el tratamiento del dolor.
  • Fisioterapeutas, que mejoran la calidad de vida a través de ejercicios prescritos, atención práctica y educación del paciente.
  • Proveedores de atención médica primaria, como los médicos de familia, internistas o pediatras, que coordinan la atención entre los diferentes proveedores de atención médica y tratan otros problemas a medida que surgen.
  • Especialistas en sueño, que abordan problemas relacionados con el sueño, trastornos del sueño y salud del sueño.

Vivir con fibromialgia

Tener fibromialgia puede afectar significativamente su calidad de vida y su capacidad para participar en las actividades cotidianas. Hay cosas que usted puede hacer para convivir con la fibromialgia, por ejemplo:

  • Hacer ejercicio
  • Educarse y obtener apoyo
  • Combatir la fatiga

El ejercicio es fundamental en el tratamiento de la fibromialgia. Aunque el dolor y la fatiga pueden dificultar el ejercicio, es importante que se mantenga lo más activo físicamente posible. Las investigaciones demuestran que el ejercicio regular es una de las maneras más eficaces de combatir la fibromialgia, e incluso en cantidades moderadas es beneficioso. La actividad aeróbica también puede mejorar el sueño y reducir la ansiedad y la depresión.

Debe empezar a hacer ejercicio a un nivel bajo y aumentarlo gradualmente con el tiempo. Las actividades aeróbicas de bajo impacto, como caminar, andar en bicicleta, nadar y hacer ejercicios acuáticos, son especialmente útiles. También son útiles las actividades que involucran la mente y el cuerpo, como el yoga y el tai chi. Los fisioterapeutas o fisiólogos del ejercicio pueden prescribir un programa de ejercicios y dar apoyo continuo. Asegúrese de consultar con su médico antes de comenzar una rutina de ejercicios.

Educarse y obtener apoyo

Aprenda todo lo que pueda sobre la fibromialgia y únase a un grupo de apoyo en línea o presencial que incluya a otras personas que la padecen. Contar con una red de apoyo puede ayudarle a afrontar momentos difíciles.

Visite a un profesional de la salud mental si aparecen problemas emocionales. Las investigaciones han demostrado que puede resultar útil un tipo de terapia llamada terapia cognitivo-conductual, que enseña habilidades para controlar mejor el dolor.

Combatiendo la fatiga

La fatiga persistente es uno de los síntomas más preocupantes de la fibromialgia. Las siguientes estrategias pueden ayudarle a dormir mejor y a sentirse más descansado.

  • Cree un entorno relajante para dormir y establezca una rutina de sueño.
  • Acuéstese y levántese siempre a la misma hora.
  • Reserve su cama solo para dormir. Ver la televisión, leer o utilizar una computadora portátil o el teléfono en la cama puede mantenerle despierto.
  • Mantenga su dormitorio cómodo. Procure que su dormitorio sea oscuro, silencioso y fresco.
  • Evite estimulantes como la cafeína y la nicotina, y limite el consumo de alcohol.
  • Relájese antes de acostarse. Evite trabajar o hacer ejercicio cerca de la hora de acostarse. Pruebe a realizar actividades relajantes que le preparen para dormir, como escuchar música suave, meditar o darse un baño caliente.
  • Controle su ritmo durante el día. Es posible que no pueda hacer todo lo que hacía antes, o no en el mismo tiempo. Intente no agotar toda su energía cada día, porque hacer demasiado puede empeorar sus síntomas.