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Síndrome de dolor talámico / dolor central post-ACV

¿Qué es el síndrome de dolor talámico/dolor central post-ACV?

A la hora de identificar los tipos de dolor, se distinguen dos: el dolor agudo y el dolor crónico. El dolor agudo aparece rápidamente y puede ser intenso, pero dura relativamente poco. Suele aparecer tras una lesión o traumatismo y desaparece por sí solo.

A diferencia del dolor agudo, el dolor crónico es aquel que persiste durante mucho tiempo y no parece mejorar ni desaparecer. Este periodo puede variar, pero generalmente se define como un periodo de tres a seis meses después del inicio de los síntomas. El dolor crónico suele ser un síntoma debilitante de muchas enfermedades y se considera una enfermedad en sí misma cuando persiste más allá de la recuperación de una lesión o enfermedad. El dolor crónico es un componente frecuente de muchos trastornos neurológicos.

El dolor le advierte de que algo no está del todo bien en su cuerpo y le puede llevar a realizar ciertas acciones y evitar otras. El dolor puede afectar significativamente a su calidad de vida, perjudicando su bienestar físico y emocional, alterando las relaciones con familiares, compañeros de trabajo y amigos y limitando su movilidad y su actividad diaria.

El espectro de dolor está conformado por cientos de síndromes o trastornos dolorosos. Una de las causas del dolor es el síndrome de dolor talámico, o dolor central posterior a un accidente cerebrovascular. Puede ocurrir cuando hay interrupciones en una de las vías del cerebro que afectan la sensación de temperatura. Las personas afectadas por el síndrome de dolor talámico posterior a un accidente cerebrovascular podrían sentir un dolor ardiente u hormigueante o un malestar significativo con los cambios de temperatura.

Tipos de síndrome de dolor talámico/dolor central post-ACV

El síndrome de dolor talámico, también conocido como dolor central post-ictus (DCPI), es un tipo de dolor centralizado. En el dolor centralizado, el área afectada se origina en el sistema nervioso central. La sensibilización central del dolor se produce cuando el sistema nervioso del paciente se encuentra persistentemente en un estado de alta actividad.

Este síndrome es un trastorno neuropático central caracterizado por dolor constante o intermitente. Se asocia con anomalías sensoriales, particularmente la sensación térmica.

Causas del síndrome de dolor talámico/dolor central post-ACV

El síndrome de dolor talámico (también conocido como dolor central post-ACV) se produce cuando hay alteraciones de una de las vías del cerebro que afecta a la sensación de temperatura. El síndrome de dolor talámico puede aparecer tanto después de un accidente cerebrovascular isquémico (cuando una obstrucción corta el suministro de sangre a una parte del cerebro) como hemorrágico (cuando un vaso sanguíneo debilitado se rompe). El dolor que se experimenta en los accidentes cerebrovasculares talámicos es neuropático, y cualquier lesión en el tálamo puede causar dolor contralateral. El dolor asociado con el síndrome de dolor talámico puede producirse de forma aguda después de un accidente cerebrovascular, pero también en el período subagudo (dolor que está presente durante menos de tres meses) o años después de la lesión inicial.

Factores de riesgo del síndrome de dolor talámico/dolor central post-ACV

El riesgo de desarrollar el síndrome de dolor talámico (también conocido como dolor central post-ACV) depende de la ubicación de la lesión y de la funcionalidad del sistema espinotalámico (el tracto sensorial que transmite los mensajes de temperatura al tálamo). Suele presentarse con mayor frecuencia en personas mayores que corren el riesgo de tener un accidente cerebrovascular (o que ya han tenido uno antes).

Los factores de riesgo adicionales son:

  • Trastornos de la coagulación sanguínea
  • Ritmo cardiaco irregular
  • Hipertensión
  • Colesterol alto

Detección y prevención del síndrome de dolor talámico/dolor central post-ACV

Los médicos descartarán otras posibles causas del dolor mediante exploraciones por imágenes, como tomografías computarizadas (TC), resonancias magnéticas (RM) y angiografías del cerebro, así como una evaluación neurológica completa. Las personas con un alto riesgo de tener un accidente cerebrovascular (aquellas con presión arterial alta y colesterol alto) pueden minimizar el riesgo de sufrirlo y del posible diagnóstico posterior de síndrome talámico al controlar su estado de salud.

Signos y síntomas del síndrome de dolor talámico/dolor central post-ACV

Los síntomas del síndrome del dolor talámico pueden ser uno o más de los siguientes:

  • Dolor intenso y persistente en las extremidades
  • Respuesta exagerada a un dolor que, de otro modo, sería tolerable (por ejemplo, un pinchazo)
  • Debilidad en las extremidades
  • Parálisis
  • Movimiento anómalo e involuntario de las extremidades
  • Capacidad reducida para posicionar una extremidad con los ojos cerrados

Diagnóstico del síndrome de dolor talámico/dolor central post-ACV

En primer lugar, su médico intentará descartar otras posibles causas de dolor mediante el uso de pruebas de imágenes como tomografía computarizada (TC), resonancia magnética (RM) y angiografías del cerebro, así como una evaluación neurológica exhaustiva.

Tratamiento del síndrome de dolor talámico/dolor central post-ACV

El tratamiento primario del síndrome de dolor talámico se centra en el manejo del dolor. Es probable que se necesiten medicamentos (como opioides, antidepresivos, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y anticonvulsivos) por el resto de la vida del paciente. Otros posibles tratamientos son:

  • Parches anestésicos tópicos
  • Estimulación del tálamo y la médula espinal mediante un tratamiento de estimulación
  • Fisioterapia

Vivir con el síndrome de dolor talámico/dolor central post-ACV

Según la gravedad del dolor y la extensión del accidente cerebrovascular, el síndrome de dolor talámico puede durar toda la vida. Debido al alto riesgo de adicción, el uso de opioides para el tratamiento del dolor deben monitorearse cuidadosamente y sustituirse por otros posibles tratamientos lo antes posible.