¿Qué es un esguince?
Un esguince es una lesión de uno o más ligamentos de una articulación. Los ligamentos son tejidos que conectan los huesos y proporcionan estabilidad y flexibilidad a las articulaciones. Los esguinces se producen cuando estos ligamentos se estiran más allá de su capacidad normal, a menudo debido a una fuerza excesiva o torsión repentina.
Tipos de esguinces
Los esguinces se producen con mayor frecuencia en el tobillo, la rodilla, la muñeca, el hombro y el codo. Según la gravedad, se los clasifica de leves a graves:
- Grado uno (leve): cuando un ligamento se estira ligeramente, se considera un esguince leve por dolor e hinchazón mínimos. Estas lesiones sanan en pocos días.
- Grado dos (moderado): los desgarros parciales de los ligamentos se clasifican como esguinces moderados. Producen dolor moderado, hinchazón y hematomas. Estas lesiones pueden tardar varias semanas en sanar por completo.
- Grado tres (grave): la reparación de esguinces graves, caracterizados por una rotura completa de ligamentos, puede requerir cirugía. Los síntomas incluyen dolor intenso, hinchazón e inestabilidad.
Causas de los esguinces
Los esguinces se producen cuando una articulación se ve obligada a adoptar una posición antinatural. Por ejemplo, torcerse el tobillo provoca un esguince del ligamento alrededor del tobillo. Los esguinces suelen ocurrir durante actividades que implican cambios bruscos de dirección o velocidad, como correr, saltar o practicar deportes.
Para ayudar a prevenir esguinces, es importante calentar y estirar antes de realizar cualquier actividad física, mantener una buena postura y usar calzado apropiado.
Factores de riesgo de los esguinces
Las personas con antecedentes de esguinces tienen un mayor riesgo de volver a lesionarse los ligamentos, especialmente si no sanan completamente tras la lesión original. Los siguientes son otros factores de riesgo de esguince:
- Practicar ciertos deportes que pueden forzar los ligamentos y tendones a adoptar posiciones antinaturales.
- Caminar sobre superficies irregulares
- Estar en mal estado físico y tener sobrepeso
- Usar calzado inadecuado o mal ajustado
- Sufrir de fatiga en los músculos y ligamentos
- Tener debilidad en los músculos
- Tener problemas de equilibrio y déficit de propiocepción
Detección y prevención de los esguinces
Los siguientes pasos pueden reducir el riesgo de sufrir un esguince:
- Usar calzado protector durante actividades que ejerzan estrés sobre el tobillo y otras articulaciones.
- Asegurarse de que los zapatos calcen correctamente.
- Evitar los zapatos de tacón alto
- Entrar en calor y estirar siempre antes de hacer ejercicio y deporte
- Evitar practicar deportes o actividades para los que no se haya entrenado, y aumentar la intensidad de manera gradual con el tiempo. ¡No debe esforzarse si siente dolor!
- Hacer entrenamientos de fuerza para ayudar a estabilizar las articulaciones
- Mejorar la flexibilidad
- Mantener la atención al entorno y a lo que lo rodea, especialmente al caminar sobre superficies irregulares.
Signos y síntomas de los esguinces
El síntoma más común de un esguince es el dolor, que puede variar de leve a intenso según la gravedad de la lesión. Otros síntomas son hinchazón, hematomas, reducción del rango de movimiento articular y debilidad o inestabilidad.
Los síntomas de un esguince son:
- Dolor articular o muscular
- Hinchazón
- Rigidez articular
- Decoloración de la piel, especialmente hematomas
Diagnóstico de los esguinces
Los esguinces se diagnostican principalmente mediante una exploración física realizada por un profesional médico. Además, el doctor podría recomendar radiografías para descartar la posibilidad de una fractura ósea y, si considera que existen otros motivos de preocupación, podría solicitarle pruebas adicionales, como una resonancia magnética (RM) o una ecografía.
Tratamiento de los esguinces
Después de una lesión que usted sospecha que es un esguince, tenga en cuenta los siguientes pasos inmediatos de primeros auxilios:
- Aplique hielo inmediatamente para reducir la hinchazón. Envuelva el hielo en un paño, no lo apoye directamente sobre la piel.
- Envuelva la zona afectada con una venda para limitar el movimiento. Hágalo firmemente, pero sin apretar. Use una férula si es necesario.
- Mantenga la articulación hinchada elevada por encima del nivel del corazón, incluso mientras duerme.
- Descanse la articulación afectada durante varios días.
- Evite cargar la articulación, ya que puede empeorar la lesión. Use un cabestrillo para el brazo y muletas o una férula para la pierna para proteger la lesión.
- Las aspirinas, el ibuprofeno y otros analgésicos pueden ayudar.
- Evite ejercer presión sobre la zona lesionada hasta que el dolor desaparezca.
En la mayoría de los casos, un esguince leve sana en entre 7 y 10 días; sin embargo, después de un esguince grave, el dolor puede tardar varias semanas en desaparecer. Su proveedor de atención médica podría recomendarle muletas o fisioterapia para ayudarlo a recuperar el movimiento y la fuerza en la zona lesionada. Nuestro equipo de expertos también podría recomendarle un programa de ejercicios adecuado para hacer en casa.
Vivir con un esguince
Evite cargar la articulación, ya que puede empeorar la lesión. Para esguinces leves, la atención médica en casa suele ser suficiente. Use compresas de hielo regularmente para reducir la hinchazón y un vendaje para limitar el movimiento y mantener la articulación elevada.